Jesús Martínez Álvarez

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Mtoto, hay otros Manolos

Publicado: 23/09/2012 10:18

Yo soy Manolo y para los que alguna vez habéis leído una de mis historias, no os será extraño que cuente que amanezco cada mañana con una edad diferente, como si viajara en el tiempo adelante y atrás. Me suceden anécdotas o soy testigo de descubrimientos cotidianos y habituales para la edad que me toca vivir y que me esmero en contaros en estos breves relatos.

Lo de esta mañana ha sido realmente raro, una vuelta de tuerca, hasta para los que me seguís, ha sucedido algo que es nuevo para mí. He viajado también en el espacio y he despertado en un lugar diferente. Tengo dos años y el susto al levantarme ha sido mayúsculo. Soy más negro que un cuervo, y flaco como un árbol seco. Mi primera reacción hubiera sido de sobresalto y de salir corriendo, pero no puedo apenas ni levantarme, estoy muy cansado. He averiguado que soy de Xabaalo Barbar una aldea al sur de Somalia, de donde salimos caminando hace ya 3 semanas a través del desierto, a veces, las mejores, caminos de tierra seca, ni una brizna de verde en todo el recorrido, polvo y tortura para los pies cansados.

Papá se fue a la guerra antes de que yo naciera. Tenía 5 hermanos mayores, Omar que tenía 7 años se fue como papá, aunque mamá dice que se lo llevaron unos ladrones. Dos hermanos más murieron hace un año durante un asalto a la aldea y luego nueve meses después nació mi hermana: ella va siempre atada a mamá.

Mamá ¡que guapa es!, oscura y delgada, con cara triste pero fuerte como una leona, lleva un traje de muchos colores que sacude de vez en cuando para quitarse el polvo del camino, se atusa el pelo para disimular las penurias; yo diría que es coquetería para mostrarse siempre altiva y orgullosa, jamas derrotada. Vamos a llegar al campamento de refugiados de Dadaad en Kenia en unos pocos días y tiene que estar presentable, que no piensen que es una cualquiera. Es Radhiya de la tribu de los Afar, grandes desde siempre.

Hoy no puedo caminar, no tengo fuerzas. Antes tenía mucha hambre pero hace ya tres días que sin comer he perdido el apetito. Mamá me ofrece un poco de agua que nos queda, apenas unas gotas que hace que se acerquen un montón de moscas a mis labios para quitarme lo poco húmedo que tengo. Quiero volver a dormir, pero tenemos que llegar, apenas son tres días y habrá agua y un poco de comida.

Mamá me coge en brazos a mí también, peso poco y ella es tenaz. Siento su brazo fuerte que me sujeta, levanto mi cara con esfuerzo y miro la suya para darle las gracias. La veo resplandeciente con una luz a su alrededor que la ilumina y la embellece hasta parecer una de esas fotos de vírgenes que traían los padres blancos cuando iban a la aldea. Un temblor recorre mi cuerpo y con una relajación de felicidad absoluta, reposo la cabeza sobre su hombro. Entonces, la oscuridad.

 

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10:31 de 25/09/2012
triste relato, pero desgraciadamente muy certero...y mientras en este otro lado del mundo vamos materializando el cariño....hay que remover conciencias como dice Rosaec y evolucionar, poner nuestro granito de arena como buenamente podamos...apreciemos lo que tenemos a nuestro alrededor y disfrutemos de ello!
00:19 de 24/09/2012
Yo he despertado en el hospital, y como me habían advertido me quedan horas de vida, solamente tengo bien el cerebro, el resto de mi cuerpo está prácticamente muerto.
El médico me dice que es posible una operación de trasplante de cerebro atro cuerpo y que hay un donante. Este donante es un negro subsahariano que ha recibido un tiro al intentar pasar la valla de Melilla. Está muerto cllínicamente, pero el cuerpo es perfecto, prácticamente el de un atleta.
La tentación es extrema, pero yo, que he sido un blanco de todalavida, defensor de los valores de la cultura blanca y cristiana como podría sobrevivir en un cuerpo NEGRO. ¿ Como presentarme a mis amigos y familiares dieciendo que soy el félix de antes? Que soy y puedo hacer de ejecutivo en la empresa de siempre, que soy tu marido, tu padre, tu hermano, tu amigo. Que no se debe tener en cuenta el color..........
Pero quiero vivir¡¡¡¡¡¡¡
Quizás acepte el trasplante, aunque conlleve el perder toda mi vida anterior.
13:17 de 23/09/2012
Desgarrador, poco que añadir salvo la vergüenza de pertenecer a una especie que malgasta su energía en causas que, ante esta, se convierten en banales. La erradicación del hambre en todo el mundo debería ser la lucha principal en todos los países. Cómo podemos hablar de derechos propios cuando no somos capaces de garantizar el derecho más importante: El DERECHO A LA VIDA de todos??. Leer este artículo resulta cuanto menos molesto, por eso creo que muchos se abstendrán de hacerlo. Tomar conciencia de esa terrible realidad es una obligación, un deber de todos. Nadie es inocente de esas muertes pues no son frutos del azar sino la actitud de una humanidad que olvida que el daño que se causa a cualquiera de sus miembros afecta a todo el conjunto. No se qué pensarán los demás, pero ante hechos así me siento miserable. La peor de las crisis que sufre la humanidad es la de los valores esenciales ya que sus efectos no se compensan fabricando moneda sino modificando la conciencia; no la de los demás, la propia y, lamentablemente, muy pocos estamos por dicha labor
19:38 de 23/09/2012
Totalmente de acuerdo con tus palabras.
Leer este articulo me ha encogido el corazon.
Saludos