BLOGS

Colon irritable: la mala absorción de hidratos de carbono aumenta el riesgo de padecerlo

04/03/2017 21:26 CET | Actualizado 13/03/2017 07:41 CET
ISTOCK

Un estudio realizado por el Instituto Karolinska, Suecia, demostró que defectos en algunos genes que participan de la absorción de hidratos de carbono (variantes de los genes de sacarosa/isomaltosa) aumentan el riesgo de desarrollar colon irritable.

El síndrome de colon irritable o intestino irritable es la enfermedad gastrointestinal más frecuente. Se estima que afecta al 10% de la población.

Se caracteriza por dolor abdominal, hinchazón, diarrea, flatulencias y estreñimiento. El diagnostico diferencial por la similitud de síntomas es con la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa y la enfermedad celíaca.

Aunque actualmente la causa de esta enfermedad es desconocida, hay 2 proteínas especiales (enzimas) llamadas sacarosa/isomaltosa que participan en la absorción de los hidratos de carbono que podrían ser la clave pare descifrar su origen.

Este grupo de investigadores de la institución encargada de dar anualmente el Premio Nobel de Medicina analizaron los genes que participan en este mecanismo de absorción y estudiaron a 1887 personas en Suecia, Estados Unidos e Italia.

Demostraron que la variante genética 15Phe aumenta el riesgo de colon irritable en general, pero con una mayor asociación en los casos donde prevalece la diarrea como síntoma característico. A su vez, la variante genética 15Phe se detectó en los casos en los que hay una disminución de la absorción de hidratos de carbono.

Al ser una enfermedad tan frecuente, hay algunas personas que pasan años sin un diagnóstico de certeza, y son confundidos como celíacos o afectados por enfermedades autoinmunes. Estas personas sufren mucho, no solo por el inconveniente de los síntomas que son molestos, sino también por la incertidumbre que genera no tener "el nombre y apellido" de lo que están viviendo.

Por supuesto que cambiar el tipo de comida, o sea, la dieta de una persona, en la mayoría de los casos es el tratamiento más efectivo. Pero no hay una receta universal que solucione el problema a todos, aunque está indicada una dieta baja en hidratos de carbono, baja en fibras, realizar ejercicio y reducir los niveles de estrés. A su vez, hay algunos fármacos que pueden utilizarse de acuerdo al síntoma prevalente, como antidiarreicos, antiespasmódicos, antidepresivos e inclusive antibióticos.

A pesar de que los hidratos de carbono estimulan la aparición del colon irritable, en este descubrimiento se comprueba que la alteración en los genes que controlan la absorción de hidratos de carbono afecta a dicha función, generando al mismo tiempo un déficit en la incorporación de dichos nutrientes, lo que causa malabsorción y los síntomas intestinales que caracterizan a esta enfermedad.

Este descubrimiento permitirá en el futuro estudiar con una muestra de saliva si una persona tiene una variante genética de riesgo, y con el asesoramiento por parte de un genetista, determinar una dieta personalizada para evitar el desarrollo de la enfermedad. Y, a su vez, en los casos en que ya se haya presentado el colon irritable, tener la posibilidad de utilizar un fármaco que active las enzimas (proteínas) que participan de la absorción de hidratos de carbono.

Estos estudios científicos nos permiten identificar el mecanismo por el cual se causa esta enfermedad, y desarrollar a futuro una estrategia para cada persona. Otra demostración de que se terminaron las indicaciones universales en salud. Comenzamos la era de la medicina genómica, o sea, la verdadera era de la medicina personalizada.

Si te interesa leer sobre genética y ADN, podes leer mi nuevo libro descargándolo en Amazon aquí: El ADN del placer: Cómo influye la genética en nuestros gustos y pasiones

Editorial Paidos, Grupo Planeta