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Miedo a conducir

Publicado: 30/08/2012 14:00

Dos accidentes de tráfico han sobrecogido el ánimo en los últimos días. En Naveros de Pisuerga y en Tudela 10 personas han perdido la vida en parecidas circunstancias, con apenas una semana de diferencia.

Desconozco las circunstancias exactas en que se han producido ambos; sólo los resultados. En los dos casos, el vehículo cayó a un canal de riego o acequia, pereciendo ahogados sus ocupantes. Por lo que se ve en las imágenes y se deduce de las informaciones (casi siempre incompletas), hubo diferencias notables en cuanto al trazado de la vía. En el primer caso, la calzada cruzaba el canal por un estrecho puente en el que con anterioridad ya se habían producido otros accidentes. En el siniestro de Tudela, la carretera transcurre paralela al canal, con más de 5 metros de separación y el vehículo se salió de la calzada en una zona recta, sin que se conozcan las causas.

Pero lo que parece común a ambos casos (insisto en que desconozco multitud de detalles y circunstancias de cualquiera de los accidentes) es que hubo una inatención o una impericia por parte de los conductores. En Naveros, aunque la curva es cerrada y la carretera estrecha, aparece señalizada y bordeada por guarda-raíles; en Tudela, el accidente se produjo en una recta con perfecta visibilidad y amplio arcén.

Nunca existe una causa única en los accidentes de tráfico, sino una trágica concatenación de acontecimientos. Unos más evitables que otros, y siempre, algunas de estas circunstancias son casuales y ajenas al control de responsabilidad. Baste citar como ejemplo que en el segundo de los accidentes, el canal de riego al que cayó el vehículo no había llevado agua en todo el verano y justamente en el momento del siniestro, había un caudal de más de metro y medio.
Afortunadamente, las cifras de muertos en carretera siguen descendiendo. Es cierto que este mes de agosto se está produciendo un repunte de la siniestralidad. También se produjeron ligeros repuntes en abril y junio, pero lo cierto es que, en lo que llevamos de año, las cifran arrojan un balance positivo que esperemos se siga manteniendo.

Hace un par de meses el Instituto Nacional de Estadística hizo público los datos consolidados del año 2010 en lo que se refiere a las causas de defunción. En esta tabla en la que se pormenorizan las causas de fallecimiento de 382.047 ciudadanos españoles durante ese año, se nos dice que 2.336 defunciones fueron debidas a "accidentes de tráfico con vehículos de motor". Creo que por primera vez desde que el INE elabora estas tablas, han fallecido menos personas en accidentes de tráfico que en "otros accidentes" (2.519 fallecidos). Y un análisis detenido de las causas de fallecimiento nos indica no pocos detalles interesantes. Por ejemplo, que 1.982 personas han fallecido por caídas accidentales; 2.067 por ahogamiento, sumersión y sofocación accidentales; 722 por envenenamientos accidentales y otros envenenamientos, y 3.158 por suicidios y autolesiones.

Toda muerte accidental es dramática y la sociedad y sus dirigentes deben hacer todo lo posible por evitarlas. Pero no pensemos que vivimos en una sociedad idílica en la que no existen peligros. Ahí están los más de dos mil ahogados y casi otros tantos fallecidos por caídas, que duplican a los accidentes de tráfico.

Los responsables de la DGT (cualesquiera que sean o hayan sido los gobiernos) siguen empeñados en considerar a la conducción de un vehículo como una actividad de riesgo y el Instituto Nacional de Estadística nos dice que no es más arriesgada que cualquier otra actividad humana. Que hay que tener conciencia de los riesgos, claro que sí, pero no solo al volante, sino en el andamio, en el deporte, en el trabajo y en el ocio. Que la vida es demasiado hermosa para ir desperdiciándola o para hacer el imbécil, como el joven al que también hemos visto estos días en los informativos, presumiendo de adelantar en curva sin visibilidad a una fila de coches. Afortunadamente ha sido detenido y privado del permiso de conducir por un año. Yo soy de los que creen que no debería de conducir jamás o al menos hasta que demostrase su rehabilitación... pero dentro de mucho tiempo.

Ahora que terminan las vacaciones y que nos van a bombardear con los peligros de la carretera, pensemos que de verdad el peligro está en considerar que hay que conducir con miedo.

 

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11:42 de 02/09/2012
Pues es algo que tiene mal arreglo. No comparto eso de que conducir no es una actividad arriesgada. Creo que lo es, en tanto que comporta unas habilidades que no todo el mundo posee y que las consecuencias de no tenerlas (o de no ejercitarlas) pueden ser gravísimas. La realidad es que, los vehículos, tienen hoy unas posibilidades dinámicas enormes y, aunque las carreteras han evolucionado mucho, eso nunca será garantía total de seguridad, salvo lo de los raíles que ha dicho otro. Y, aunque ninguna administración lo reconocerá, ni mucho menos actuará en consecuencia, no todos los que tenemos carnet de conducir damos el nivel mínimo de capacidades ni habilidad para manejar un vehículo con un razonable dominio.
Si las pruebas para autorizar a conducir fueran parejas a las capacidades de los vehículos, muchos nos quedaríamos sin carnet y la industria del automóvil se hundiría, o sea, que se hundiría la economía mundial (más aún). Esto sí ocurre con la capacitación para piloto, u otras actividades parecidas.
¿Qué solución adoptamos entretanto?: bajar los límites de velocidad. Es cierto que la velocidad es un factor de riesgo pero, es igual de cierto que mucho inepto va por ahí pensando que, el que va despacio va seguro y viceversa. Lo cual no es falso, pero es cierto a medias (o a tercias, a todo tirar)
18:09 de 30/08/2012
Yo creo que todos evitamos accidentes de los que no somos causantes. Esto me hace afirmar que otros también evitan los que nosotros podríamos provocar, conscientes de ello o no.
Si los vehículos fueran sobre raíles habría accidentes, pero menos. Por tanto, tengas experiencia o no, tengas más o menos pericia o reflejos, lo más importante es la ATENCIÓN.
Hay un comportamiento que a mí me preocupa porque lo observo a diario, y no veo que la autoridad lo señale y lo persiga. Hay personas que en España conducen como si estuvieran en Reino Unido. Esto provoca a veces situaciones delirantes y peligrosas. ¿Porqué cuando se incorporan a una vía se cruzan al lado izquierdo y permanecen en él hasta que se desvían cruzándose de nuevo todos los carriles de la derecha? Yo creo que es para circular con la mínima ATENCIÓ
18:08 de 30/08/2012
Yo creo que TODOS evitamos accidentes de los que no somos responsables. Esto me hace afirmar que OTROS también evitan los que habríamos provocado, conscientes o no.
Si los vehículos circularan sobre raíles, habría menos accidentes. Por tanto creo que lo más importante es la ATENCIÓN.
Hay un comportamiento que me preocupa, porque lo observo a diario y porque la autoridad ni lo señala ni lo persigue. Hay personas que circulan en este país como si estuvieran en Reino Unido. Esto produce situaciones delirantes y peligrosas. ¿Porqué cuando se incorporan a la vía se cruzan al carril izquierdo, donde permanecen hasta que se tienen que desviar, cruzando de nuevo todos los carriles derechos? Yo creo que es, porque de ese modo, se conduce con la mínima ATENCIÓN.
14:27 de 30/08/2012
Estoy totalmente de acuerdo pero quiero aclarar 2 cosas
1º Que hay pocos accidentes porque yo a diario evito 1 o 2 de media, de gente que salta stops, lineas divisorias o van despendolados.
2º Que la Seguridad en la construcción española es prácticamente inexistente y que hablar de seguridad a un obrero de la construcción es como explicarle los que Disneylandia a un indio del amazonas. Conozco una empresa en concreto en las que los obreros roban los carros del supermecado más próximo para poder descargar los escombros, porque no les dan ni EPI's no mucho menos carretillas o herramientas.
11:59 de 30/08/2012
Que nunca se nos olvide, el coche es una máquina, que al menor fallo te puede matar a ti y a los ocupantes y a todo lo que pille por medio. No hay que tener miedo al conducir, pero si respeto ante esta máquina asesina.

Creo que si todos tubiesemos esta idea en la cabeza, evitariamos muchisimos accidentes, que no se nos olvide, no son ni por correr, ni por beber, ni por hablar con el movil ni por ir drogados, todas esas cosas las hacen los conductores.

Luego si los politicos tubiesen las calzadas en condiciones.... pues la verdad es que ayudaría bastante
05:26 de 31/08/2012
Sólo una puntualización, la máquina no es asesina de ningún modo, los asesinos ocasionales somo los seres humanos que vamos manejando esa máquina si no tomamos los recaudos suficientes para preservar nuestra vida y la de los demás.
10:00 de 30/08/2012
tenedle miedo al miedo, siempre