Nos invade un ejército de mujeres blandiendo el estandarte de lo "mono". Cientos de páginas webs y blogs confeccionados en colores lavados y con una dulce caligrafía venden productos y ofrecen talleres para ingresar dentro del universo de lo cute.
Soy consumidora de grandes marcas, no lo niego pero me gustaría que éstas se hiciesen más cargo de su responsabilidad social y medioambiental y no solamente como una medida esporádica de lavado de imagen.