Huffpost Spain
BLOG

Los artículos más recientes y el análisis de la actualidad a través de las firmas de El HuffPost

Pilar García de la Granja Headshot

¡Castro ha muerto!

Publicado: Actualizado:
MIAMI CASTRO
afp
Imprimir

¡Castro ha muerto! Ese era el mensaje que vi a las tres de la madrugada del sábado pasado en mi teléfono móvil. No me lo creí. En los últimos años han anunciado la muerte de Fidel Castro decenas de veces. Pero esta vez era verdad. Y yo estaba en Miami, desde donde firmo este articulo. Vestirse y correr a la calle 8 de la Pequeña Habana fue todo uno. Centenares de personas estaban ya en el café Versailles celebrando. Música, baile, fuegos artificiales, y cubano-americanos de todas las edades con lagrimas en los ojos.

Fidel Castro había iniciado la revolución cubana seis décadas antes. La revolución que se convirtió en un "movimiento" político indiscutible no solo en la isla caribeña sino con gran influencia en muchos países de America Latina. Y con un impacto mundial. Pero para los cubano-americanos de La Florida, la historia de Fidel Castro no es la de un líder político, sino la de un dictador que les robó sus tierras, sus propiedades, que les persiguió y les sumió en la miseria. Aquí en Miami no había lagrimas de tristeza, aunque tampoco celebraban la muerte de la persona. Era más bien la celebración de un "punto de inflexión" en el futuro de Cuba. O al menos eso creen ellos.

La Florida da asilo a la mayor comunidad de exiliados cubanos del mundo. Los 150 km que separan la península de la isla son sinónimo de libertad para muchos, y de muerte para la gran mayoría: ese pedazo de Caribe atestado de tiburones y de tormentas tropicales ha sido testigo de como huían de la represión miles de balseros. Algunos llegaron. Uno de cada 5 cubanos vive fuera de Cuba. Prácticamente el 20% de la población cubana. Y casi todos están en la Florida, en donde se han reunido durante décadas para conspirar contra Castro.

Los cubano-americanos han sido ademas fundamentales para Donald Trump. Gracias a sus votos y los de sus hijos, el Presidente Electo gano la Florida. Por supuesto no solo ellos, también la enorme comunidad colombiana que vive en Florida apoyó masivamente a Trump. Todos ellos esperan que Cuba revierta su política en materia de derechos humanos para que Donald Trump negocie una verdadera apertura. Aunque no son muy optimistas.

Brian Latell, exjefe de Inteligencia de la CIA para America Latina, me decía el domingo, 24 horas después de conocerse la noticia del fallecimiento de Fidel Castro, que "lo normal es que el régimen de Raul sea mucho más cerrado una vez muerto su hermano, para demostrar al mundo que los Castro siguen mandando en la isla. Sobre todo el hijo de Fidel, que es el jefe de la Inteligencia cubana y que lleva años dirigiendo con mano de hierro los servicios secretos y la política de los chivatos políticos". Latell ha escrito tres libros sobre Castro y el régimen Cubano, dos de ellos nominados a los premios Pulitzer.

No todo el mundo en Miami piensa como Latell. Beatrice Rangel, analista para Latinoamérica, asegura que "entre el pragmatismo de Raul Castro y el sentido de negociante de Donald Trump habra posibilidades de entenderse, aunque no mañana".

El alcalde de Miami, también de origen cubano, ha convocado una manifestación masiva para este miércoles en la Pequeña Habana. La convocatoria reza "Por la Libertad en Cuba". Y según el comunicado pretenden contrarrestar los funerales de Fidel Castro en la isla con otra imagen, la imagen de los que tuvieron que huir.

El futuro de la isla es el tema de conversación. Desde que el Presidente Obama llegara a un acuerdo histórico de deshielo con el régimen cubano, la mayor novedad son los puntos de WIFI en algunos puntos de la capital, y la presencia de actores y cantantes de Hollywood.

Gloria Stefan, quizá una de las mayores activistas contra el régimen castrista, ha dicho en Facebook y en Instagram: "El deceso de un líder que supervisó el aniquilamiento de aquellos con puntos de vistas opuestos al suyo, el encarcelamiento de inocentes, la separación de familias, la censura de la libertad de expresión, el esparcimiento de terrorismo sancionado por su gobierno y la destrucción económica de un país exitoso que prosperaba, solo puede llevar a cambios positivos para el pueblo cubano y el mundo".