La estrategia de Vox para no ser considerado extrema derecha en el Parlamento Europeo

La estrategia de Vox para no ser considerado extrema derecha en el Parlamento Europeo

Spoiler: sale mal. 

Jorge Buxadé, eurodiputado y portavoz de Vox.EFE

26 de mayo de 2019. Los españoles están convocados en el último domingo del mes a una doble votación: las elecciones autonómicas y municipales, y las elecciones europeas. Las primeras se comieron mediáticamente a las segundas y muy pocos se fijaron, por ejemplo, en que la extrema derecha española logró por primera vez representación en el Parlamento Europeo. 

El partido de ultraderecha Vox obtuvo tres diputados en la Eurocámara: Jorge Buxadé, Mazaly Aguilar y Hermann Tertsch serían eurodiputados. A ellos se sumó, por el Brexit, una cuarta: Margarita de la Pisa Carrión.

Quedaba por saber, tras el resultado de los comicios europeos, en qué grupo se incluía el partido de Santiago Abascal. En los medios de comunicación fue una de las cuestiones que más interés suscitaba: ¿se sumaría Vox al grupo Identidad y Democracia (ID), en el que se integraron otros partidos extremistas como el griego Amanecer Dorado y la francesa Agrupación Nacional, liderada por Le Pen? 

"En ECR estamos entre amigos. Propuestas de los partidos que forman ID sí hubo, pero desde el principio lo tuvimos claro"
Jorge Buxadé, eurodiputado de Vox

La decisión ya estaba tomada y no era precisamente la que apuntaban los medios de comunicación, como explicó hace unos días el eurodiputado ultra Jorge Buxadé en un encuentro con periodistas en Estrasburgo. "Ya habíamos decidido estar en ECR (Conservadores y Reformistas Europeos, en sus siglas en inglés). Teníamos relaciones con ellos desde hacía meses". 

El parlamentario de Vox, que además es portavoz del partido a nivel nacional, asegura que la presencia de su formación en este grupo era algo "lógico y natural". "Estamos entre amigos. Propuestas de los partidos que forman ID sí hubo, pero desde el principio lo tuvimos claro". 

Pero la presencia del partido de extrema derecha en ECR y no en ID no es baladí. De hecho, tiene un objetivo claro: evitar el cordón sanitario en el Parlamento Europeo. 

Porque ID está integrado por los partidos más extremistas del continente. Formaciones neonazis, contrarias al espíritu europeo, antiinmigración y ultranacionalistas. Desde Marine Le Pen hasta el Partido por la Libertad del holandés Wilders, pasando por el partido neonazi Alternativa por Alemania y la Liga de Matteo Salvini, el otro líder, junto con Le Pen, de este grupo. 

Y la consigna en la Eurocámara es clara: nada de nada con ellos. Todos lo reconocen y lo admiten. "Se les hace el cordón sanitario que el PP no aplica en España", explica Ernest Urtasun, eurodiputado de Los Verdes y portavoz de Sumar. "Cuando hacemos el reparto de presidencias de comisión e informes, a todo lo que está en ID, fuera del marco de las fuerzas democráticas, se les excluye". "Hay un cordón sanitario evidente, indiscutible, casi un axioma, contra ID", abunda Buxadé.

"Vox tuvo la habilidad de meterse en ECR, donde también hay grupos que no son de extrema derecha", explica Ernest Urtasun, de Los Verdes

"Vox tuvo la habilidad de meterse en ECR, donde también hay grupos que no son de extrema derecha", explica Urtasun. Efectivamente, el grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos, aunque presidido por la extremista Giorgia Meloni, primera ministra italiana, es un heterogéneo conglomerado de partidos donde podemos ver formaciones desde los propios ultras de Fratelli d'Italia a agrupaciones más 'moderadas' como los checos del Partido Democrático Cívico. 

Así, el partido de Santiago Abascal procura evitarse el cordón sanitario. A juicio de Adrián Vázquez, eurodiputado de Renew, el grupo de los liberales donde entró gracias al escaño logrado por Ciudadanos, esta estrategia ha hecho que Vox no sea considerado extrema derecha en el Parlamento Europeo.

"Eso es mentira", rechaza Urtasun. "Lo que hacemos con ellos es mirar qué representante opta a qué. No hay cordón sanitario en bloque. A veces se te cuelan, pero los progresistas tratamos de distinguir entre si el que opta es de Vox o de un partido democrático", explica el eurodiputado y portavoz de Sumar. 

Aun así, Buxadé cree que, aunque esta dinámica de cordón sanitario sí se dio hacia ellos durante la primera parte de la legislatura, ha habido "un cierto cambio" a partir de la segunda parte, logrando Vox que, por ejemplo, uno de sus eurodiputados, Hermann Tertsch, fuera elegido vicepresidente tercero de la delegación del Parlamento Europeo para América Latina.

"A veces se te cuelan, pero los progresistas tratamos de distinguir entre si el que opta es de Vox o de un partido democrático"
Ernest Urtasun, eurodiputado de Los Verdes y portavoz de Sumar.

La estrategia de Vox se va a mantener para las elecciones de junio de 2024. "Como no soy dios, no puedo decírselo al 100%, pero sí al 99% que estaremos en ECR. Hemos contribuido a su crecimiento, junto con Fratelli d'Italia. No hay ninguna duda, no habrá ninguna duda".

Para entonces, puede que el grueso de diputados este grupo y el de ID, los más extremistas, sea aun mayor, y que los bloques tradicionales, que no dejan de perder escaños elección tras elección. Así lo indican muchas encuestas y es una de las principales preocupaciones entre muchos en Estrasburgo. 

Eso, y la tentación de que los bloques tiendan a formar mayorías ideológicas y no mayorías centrales. Es decir, que Europa pueda estar gobernada por la derecha tradicional apoyándose en la extrema derecha, acabando con los cordones sanitarios que Vox ha tratado de evitar con su estrategia. 

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Jefe de Política de El HuffPost