Una nueva aritmética favorable a Feijóo pone en guardia a ERC y Junts pero también a CC

Una nueva aritmética favorable a Feijóo pone en guardia a ERC y Junts pero también a CC

Junts sigue teniendo la llave, ya que Sánchez está obligado a contar con su voto favorable si quiere ser investido. 

El líder del Partido Popular, Alberto Núnez Feijóo.EFE/Chema Moya

Los 137 escaños que podría haber obtenido el PP cambiaría la aritmética de bloques que arrojó el escrutinio provisional del 23J a derecha e izquierda, y este nuevo cambio ha puesto en guardia no solo a ERC y a Junts, que buscan una unidad estratégica, sino también a CC, que reitera sus avisos a los populares.

A falta de que la Junta Provincial de Madrid finalice el escrutinio general tras integrar el voto de los residentes en el extranjero (el voto CERA), verifique datos, corrija errores y confirme los votos nulos, todo parece indicar que el bloque que podría investir a Feijóo cuenta ahora con más posibilidades al complicar la nueva aritmética a Sánchez.

Junts sigue teniendo la llave, ya que Sánchez está obligado a contar con su voto favorable si quiere ser investido —la abstención de los independentistas ya no es suficiente, puesto que solo tendría 171 apoyos frente a los 172 del PP—, mientras que los populares solo cierran la puerta a EH Bildu y están dispuestos a pactar con todas las formaciones que estén dentro del marco de la Constitución.

Sánchez "requiere del apoyo decidido y firme tanto de ERC, de PNV, de Bildu y de Junts; unos compañeros de camino cuya hoja de ruta en no pocas ocasiones no coincide con la del interés general de los españoles", ha señalado este sábado el vicesecretario de Coordinación Autonómica y Local del PP, Pedro Rollán.

Y es que tras conocerse que el PP podría obtener el escaño 16 de Madrid, el del exdiputado de UPN Carlos García Adanero, que dejaría al PSOE con 121 diputados, los partidos que se erigen claves para ambos bloques se ponen en guardia.

Coalición Canaria, que en principio podría unirse al bloque de la derecha (junto con un diputado de UPN), ha reiterado que no apoyará una investidura de Feijóo si mete en el Gobierno a Vox.

Su nueva diputada por Madrid, Cristina Valido, ha avisado de que "no nos plantearemos ningún apoyo que no contemple el compromiso del próximo Gobierno al fuero canario, al Estatuto de Autonomía y al Régimen Económico y Fiscal (REF), así como el cumplimiento de la agenda canaria".

La posibilidad de una repetición electoral

En otro lado, ERC y Junts empiezan también a moverse ante la posibilidad de una repetición electoral.

La portavoz de ERC, Raquel Sans, ha reconocido que los republicanos están en conversaciones con Junts en busca de una "unidad estratégica" para evitar un repetición de elecciones que "no interesa a la ciudadanía".

"Hay conversaciones y voluntad de entendimiento" con Junts, ha dicho en una entrevista en el Canal 3/24, aunque ERC ya ha avanzado cuáles son sus reclamaciones, que "pasan por la amnistía y el referéndum y la necesidad de cumplir todos los acuerdos".

Por su parte, el portavoz socialista en el Congreso, Patxi López, ha insistido en que "la situación sigue siendo la misma" y ha urgido a Junts a elegir entre apoyar un gobierno progresista o unir sus votos al PP y a Vox, después de que la mayoría de ciudadanos dijera en las elecciones del 23 de julio que "no quería ningún tipo de involución".

Los populares, mientras, apelan a la responsabilidad de Sánchez para que deje gobernar a Feijóo y recuerdan la abstención de algunos socialistas cuando Mariano Rajoy fue investido presidente en 2016 con los mismos 137 escaños.

De momento García Adanero sigue a la espera de conocer oficialmente si regresa al Congreso, en esta ocasión como diputado del PP, y se muestra, en declaraciones a EFE, dispuesto a abrir una nueva etapa, "sobre todo sabiendo que vienen tiempos convulsos", apunta.

No obstante, habrá que esperar aún algunas horas para que la Junta Provincial de Madrid finalice el escrutinio general del 23J y termine de revisar las actas que enviaron las 7.118 mesas electorales y de dirimir las reclamaciones que posteriormente puedan alegar los partidos políticos.