Cuando, hace apenas 4 años, se produjo la quiebra de Lehman Brothers, pocas personas podíamos prever lo que sucedería. Desde entonces, según Naciones Unidas, el déficit de empleo ha crecido en 64 millones de personas y la desigualdad de renta se ha multiplicado.
Los ciudadanos, las ciudadanas, hoy somos más pobres, tenemos menos derechos y menos servicios de protección social, contamos con menos oportunidades y, por lo tanto, somos menos libres. Hoy la igualdad está más lejos, mientras se instalan políticas conservadoras que hacen avanzar las desigualdades.
Lo que empezó siendo una crisis originada por los bancos de inversión, ha terminado siendo una crisis de deuda pública. Y lo que tenía que haberse resuelto con una reforma profunda del sector financiero mundial, se ha convertido en un recorte permanente de los derechos de los trabajadores y las trabajadoras, y en un desmantelamiento sistemático de los sistemas de protección social.
Si miramos a las personas que están siendo afectadas por la situación, no tenemos dudas; la mayoría de la población, pero especialmente la más vulnerable: las mujeres, los y las jóvenes, las y los inmigrantes, los niños y niñas, las personas mayores.
Los recortes en servicios públicos y especialmente en sanidad, educación y servicios sociales, están haciendo que las mujeres vean limitadas sus posibilidades para acceder al empleo público, donde se habían situado preferentemente, pero también al empleo privado, ante la imposibilidad de que la atención de las personas que necesitan cuidados, mayores, menores y personas en situación de dependencia, sea cubierta por el Estado.
Mientras tanto, en algunos países, van ocupando espacios aquellos que, desde posiciones dogmáticas e integristas de todo tipo, piensan que pueden decidir nuestra vida e imponer aquello que debemos hacer hombres y mujeres, que supone asignarnos un papel diferenciado en la sociedad que pretendemos compartir.
Recientemente, he asistido tanto al Congreso de la Internacional Socialista, como al de la Internacional Socialista de Mujeres. He encontrado una enorme preocupación por la crisis económica, pero también por los déficit de democracia que está desvelando y provocando, por la persistencia de conflictos armados, por la pobreza de las mujeres y sus hijos, por la violencia que permanece en lugares como Ciudad Juárez y en miles de hogares, por la utilización de la violencia sexual como táctica de guerra, o por la posible pérdida del derecho a decidir de las mujeres en países como España y Turquía. También he visto esperanza ante nuevos procesos como la Primavera Árabe, pero incertidumbre en muchas mujeres que han luchado por la democracia y esperan una respuesta adecuada a sus anhelos.
A pesar de los avances conseguidos en algunos lugares del mundo, encontramos líderes políticos y económicos buscando argumentos para evitar el avance de los derechos de las mujeres. Recientemente Todd Akin, contra todo criterio científico, nos han pretendido convencer de que el cuerpo de la mujer se cierra para evitar el embarazo en una violación "legitima", otros llaman a las mujeres para que tengan hijos en nombre de un mal entendido patriotismo, y, en nuestro propio país, "El ministro que no amaba a las mujeres" rebusca el argumento y nos explica que "la libertad de maternidad es la que a las mujeres les hace auténticamente mujeres".
En España la ideología ultraconservadora ha encontrado una gran acogida entre los dirigentes del PP. Gallardón, junto a Mayor Oreja, insiste en encaminarnos a nuestro "verdadero destino", la maternidad y sus virtudes, tarea a la que también se ha apuntado el Ministro de Educación, José Ignacio Wert, que ha decidido devolvernos a los oscuros años 70 con su educación segregada.
Realmente no solo vivimos una crisis económica sino también una involución ideológica en toda regla, que pretende el control de los recursos económicos, de las instituciones democráticas, y por supuesto de la vida de ciudadanos y ciudadanas. La derecha española ha evolucionado hacia posiciones ultraconservadoras mientras este país avanzaba en derechos y libertades, y los incorporaba a su vida cotidiana. Derechos y libertades que hoy le están siendo arrebatados sin permiso.
Por primera vez desde hace años, asistí a una reunión internacional en la que me preguntaban con preocupación que sucedía en España. Hasta ahora había participado en encuentros donde la mayoría de la gente preguntaba con sana envidia por leyes contra la violencia de género, por la igualdad en el empleo, por los gobiernos paritarios, por el matrimonio igualitario, por la ley de dependencia... Por primera vez, fuera de España, me dolía mi país, sobre el que sólo recibía palabras de inquietud y preocupación.
Lehman Brothers era un banco de inversión con sede en EE UU y, en 2008, a pesar de la gravedad de su caída, las mujeres y los hombres españoles no pensamos que aquel acontecimiento vendría acompañado de nuestro empobrecimiento, que tendríamos que afrontar nuevas y desafortunadas situaciones. Nunca pensamos que poco tiempo después, a principios de curso, en los medios de comunicación se hablaría más tiempo sobre cómo convivir con el tupperware en las aulas que sobre la calidad de la enseñanza. Todavía desconocíamos que, aprovechando la crisis financiera internacional, la derecha española nos encaminaría a una pérdida brutal de derechos.
Pero el mismo día que quebró Lehman Brothers, cuatro años después, como en ocasiones anteriores, las calles de Madrid se han llenado de gente para hacer frente a los recortes, para defender el Estado del Bienestar y seguir avanzando en derechos y libertades. No estamos dispuestos, y mucho menos dispuestas, a "tirar la toalla" tras años de lucha y trabajo para construir esta Democracia, tras batallas perdidas y ganadas a favor de la coeducación, la igualdad, la libertad, la corresponsabilidad y contra la violencia de género. Otra forma de afrontar la situación es posible si trabajamos desde nuestros valores, si contamos con todos y todas, si no dejamos a nadie en la estacada. Esta es la única salida real de la crisis. A pesar de todo, y de algunos, la esperanza sigue teniendo su gran oportunidad.
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Pues unos "locos" economistas y otros "locos" con nociones de historia previmos las consecuencias de la burbuja del ladrillo, pues la historia dice; que quien la olvida está condenado a repetirla.
La burbuja más antigua conocida o ducumentada fue la de los tulipanes http://es.wikipedia.org/wiki/Tulipoman%C3%ADa
Depues el crack del 29 http://es.wikipedia.org/wiki/Crack_de_1929
con las consecuencias http://es.wikipedia.org/wiki/Gran_Depresi%C3%B3n
Mientras a algunos nos llamaban "Locos" otros se encargaban de derogar normas para evitar burbujas y estafas,...
http://es.wikipedia.org/wiki/Ley_Glass-Steagall
Mientras tanto aquí en España se ataba las manos y la boca del banco de España.
El colmo fue cuando ya iniciada la crisis, por "la usura y avaricia de los bancos", estos rechazorón de pleno la propuesta de alargar las hipotecas de los parados al 0% interes, tanto tiempo con tiempo se estubiese en el paro. ¿quien iba a pargar los intereses de demora? "eso era perder dinero" Pues no eso era dejar de ganar dinero, hoy si que están perdiendo diendo dinero,
se les dijo que se le iban a tragantar los pisos y no hicierón caso, pero así ha sido, por que quitar un piso a su propietario por impago-forzoso solo es meter un piso al mercado y por la ley de la oferta y la demanda más pisos en el mercado menos valor tiene, por lo tanto se pierde más por poner un piso en el mercado que por los intereses de demora no cobrados.
El rescate de los bancos si no se ponen las medidas adecuadas solo sirbe para que estos se den otro atracon a pisos, mientras sus propietarios se van a dormir debajo de un puente, auna cueva, a una chabola,...
"Propuesta de alargar las hipotecas de los parados al 0% interes para evitar lo."
Y por supuesto me volveran a llamar "loco" menos más que a los inventores y otros genios que nos llamen loco, no el algo que nos moleste demasiado.
No me creo que nadie pueda hacer nada al respecto. No me lo creo. Es más, seguro que alguno de los que nos pretenden convencer de que confiemos en ellos para salir de ésta, tienen sus ahorrillos (y sus beneficios) en alguno de estos banco de inversiones putrefactas.
¿Y que de aquellos "dejar hacer" nos vienen los barrizales en que estamos metidos ahora, donde hasta nuestras libertades individuales peligran por la demagogia de despiste del PP?
Me da mied, mucho miedo el cariz que está tomando el problema a nivel Europeo, en vez de poner en duda el capitalismo que ha logrado esta sicuación, se ponen en marcha medidas cada vez mas extremistas liberal-capitalistas
y ahora llega la del Repollo (se están dando cuenta y se me acaba el chollo).
http://politica.elpais.com/politica/2012/09/08/actualidad/1347129185_745267.html
re_Generación, Trabajo de la tierra y reparto del trabajo +ChoppedNO