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Joris Ivens, Luis Buñuel y el Frente Popular

01/08/2015 10:02 CEST | Actualizado 01/08/2016 11:12 CEST

El próximo 3 de agosto, a las 18.00 horas, se proyectará el documental Robles, duelo al sol en el Festival Internacional de Cine 22xDon Luis en la casa natal de Luis Buñuel en Calanda.

Don Luis Buñuel bien merece una mención en los entresijos de este documental histórico, ya que Joris Ivens, el director del documental Spanish Earth (Tierra de España), tuvo que entrar en contacto con él en París en 1937 para conseguir el salvoconducto del Partido Comunista para poder rodarlo en la zona republicana que defendía el Frente Popular, al que se sumarían primero John Dos Passos y más tarde Ernest Hemingway.

Todos los datos indican que Joris Ivens era simpatizante de la causa comunista, lo que le convertía en un intelectual perfecto para difundir la doctrina del partido en el mundo a través de sus documentales y para captar a otros intelectuales afines que pudieran dar dimensión al aparato de propaganda stalinista, como es el caso inicial de Dos Passos y Hemingway.

Recordemos que John Dos Passos había sido declarado escritor contrarrevolucionario por la III Internacional sin ser militante en sus filas. Empezó a ser persona non grata para el Partido Comunista, mientras que sus principios y su trayectoria profesional le había llevado a apoyar toda esta ideología que seguiría defendiendo posteriormente, a pesar de las decisiones del Partido.

En el VII Congreso de la III Internacional del Partido Comunista (1935), se expuso un nuevo ideario sobre la política de frentes populares para lanzar, en primer lugar, un llamamiento internacional de solidaridad con los países en oposición al fascismo. La segunda idea consistía en agrupar a las fuerzas progresistas de cada país mediante frentes populares, como se producirá con la Brigada Abraham Lincoln en España, inspirada en los ejércitos de Francia.

Esto causaría efecto en Estados Unidos, donde los sectores de izquierdas, el Partido Comunista, los socialistas, liberales y miembros de izquierdas radicales, se unirían en un frente común, el Popular Front, contra el fascismo. A esta reacción le siguió una estrategia cultural y de vanguardismo militante a favor de la recuperación de la crisis del New Deal, especialmente la agraria, que generó un movimiento documentalista a través de la fotografía, el arte y el cine con una estética y un punto de vista similares, materializado inicialmente en reportajes fotográficos documentales de temática agraria y publicados en revistas.

John Dos Passos, tal y como relata su nieto en el documental Robles, duelo al sol, reflexionó sobre la crisis del New Deal desde muy pronto, y sobre cómo la democracia había surgió de manera espontánea en el medio rural en Estados Unidos, donde sus habitantes habían sido capaces de organizarse de manera democrática por sí mismos, sin intermediación gubernamental. Esta idea se convertiría años más tarde en la base narrativa del guión del documental Tierra de España, rodado en Fuentidueña de Tajo.

Toda esta corriente unificó a artistas y escritores en el New Deal Modernism. Los resultados se han convertido en hitos de la historia del cine, la fotografía y la literatura, como es el caso de The Big Money (1936) de John Dos Passos, De ratones y hombres (1937) o Las uvas de la ira (1939) de John Steinbeck.

Los partidarios en Estados Unidos del apoyo al gobierno democrático de la República en España también se habían manifestado contra la invasión de Etiopía, contra el avance del fascismo, o incluso antes, en favor de la absolución de Sacco y Vanzetti, condenados a muerte en Chicago, ciudad natal de John Dos Passos, quien sufrió un breve encarcelamiento por manifestarse públicamente sobre este caso y a quienes además visitó en la cárcel.

Unos meses antes de la ejecución, Dos Passos acababa de consolidarse literariamente con la publicación de Manhattan Transfer; remataría su relato sobre la causa judicial de los dos italianos en Ante la silla eléctrica, la verdadera historia de Sacco y Vanzetti.

La influencia del Popular Front pronto se trasladó al campo del cine, que abarcaría el circuito independiente de producción, distribución, exhibición y crítica cinematográfica, que ofrecía un modelo alternativo al de la industria de Hollywood.

En 1937 se funda la productora Frontier Films, que encarnará el espíritu antifascista. Joris Ivens fue uno de los cineastas de la productora, avalado por sus documentales sobre la realidad social, el proletariado y el anticapitalismo. Fue de los primeros directores que salió de los estudios para reflejar la realidad social en su contexto natural pero incorporando elementos narrativos del cine de Hollywood o del entretenimiento, como la elaboración de historias en torno a individuos, la psicología de los personajes o la lógica narrativa.

Frontier Films será la productora cinematográfica del Popular Front, pero no la única. En el caso de Tierra de España, dirigidas por Joris Ivens, la iniciativa surgió de un grupo de intelectuales, casi todos escritores, Contemporary Historians Inc., en el que se incluían John Dos Passos y Ernest Hemingway, cuyos ideales simpatizaban con los principios culturales del Popular Front, difundidos a través de estas películas.

Joris Ivens recibe el encargo de Contemporay Historians y viaja a París junto con el operador de cámara John Fernh; allí entra en contacto con Luis Buñuel, quien le facilitará los contactos y el salvoconducto del Partido Comunista para viajar a la zona republicana española y realizar un documental en el que se refleje la situación de la lucha en las filas del Frente Popular en la guerra civil, con el objetivo de conseguir el apoyo y la venta de armas del Gobierno de Roosevelt para poder parar el avance del fascismo en España.

John Dos Passos viajará a Valencia primero para acreditarse para el rodaje en la oficina de prensa y propaganda de la República, donde se encuentra con el hijo de su amigo José Robles, Coco, y conoce la noticia de su posible asesinato, que intentará contrastar durante la visita a Madrid y el rodaje de Tierra de España, y que finalmente confirma.

Cuando Dos Passos conoce definitivamente la muerte de Robles, decide abandonar el rodaje del documental. Decide apartarse e intentar asimilar la desgracia que ha corrido su amigo, y se debatirá intelectualmente entre la idea de defender unos ideales o la vida de las personas, en este caso la de su amigo asesinado. Dos Passos claramente se inclinó por la segunda, mientras que Hemingway quiso seguir luchando por la causa.

Tal y como relata José Antonio Pérez Millán en el documental Robles, duelo al sol, Dos Passos le dijo a Ivens de una forma muy discreta: "Joris, me vuelvo a París". La Asociación de Historiadores Contemporáneos, cuando Ivens se lo contó, mandó un telegrama diciendo: "Está en España Ernest Hemingway, puedes fiarte de él, ponte en contacto". Ernest e Ivens coparon finalmente todo el protagonismo de la película.

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