TENDENCIAS
27/12/2015 10:55 CET | Actualizado 27/12/2015 13:01 CET

Escenas eróticas desde otro punto de vista: daguerrotipos de 1850 coloreados a mano

GETTY

Advertencia: este artículo contiene desnudos. Muchos.

Si se observa una fotografía a color de mitad del siglo XIX, uno se da cuenta de las pequeñas diferencias que existen entre las fotos actuales y los inquietantes daguerrotipos de la época.

En gran parte se debe a que, en la década de 1850, para dar color a una fotografía se necesitaba dominar la difícil técnica de pintar a mano. No había impresoras a color ni película Kodachrome: los fotógrafos tenían que pintar ellos mismos las imágenes en blanco y negro.

El proceso para hacer un daguerrotipo consistía en capturar una imagen en cobre bañado en plata (un material muy sensible a la luz) y se trata de uno de los primeros procesos fotográficos de la historia que presentó Louis Daguerre en 1839. Los expertos atribuyen la primera fotografía pintada a mano a Johann Baptist Isenring, un artista suizo que calentaba una mezcla de goma arábiga y pigmentos para dar color a sus primeras fotografías.

En la década de 1840, Isenring y sus contemporáneos usaban un pincel para aplicar el pigmento a las distintas áreas del daguerrotipo que iban a colorear (a veces aplicaban la mezcla ayudándose de recortes hechos a mano). En la misma época, se pusieron de moda técnicas similares en Inglaterra y en Francia. En Japón, los artistas que ya dominaban el arte de las acuarelas y la impresión en madera recurrían a una técnica parecida: aplicaban pintura al óleo sobre la emulsión fotográfica (la capa base de la película).

Hasta la década de 1950, fecha en la que la fotografía a color empezó a estar disponible para fotógrafos profesionales y principiantes, se siguió utilizando la pintura para dar color a las imágenes. En los archivos de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos se pueden encontrar ejemplares de aquella época.

A diferencia de los contrastes característicos de la impresión digital del siglo XXI, los matices de las imágenes coloreadas a mano no estaban bien definidos. El violeta, el rosa y el turquesa luchan contra los contornos monocromáticos, quedando suspendidos encima de la imagen original, como si se tratara de un fantasma. El resultado mezcla lo mejor de dos ámbitos —la pintura y la fotografía— en una forma de arte que casi queda olvidada en el mundo de la tecnología actual.

A pesar de su menguante popularidad, la indudable belleza del arte de Isenring se puede seguir celebrando gracias a un archivo de fotografías coloreadas a mano (y eróticas) en la página web de Getty Images. Aquí puedes ver una muestra de daguerrotipos coloreados por un artista desconocido perteneciente a la década de 1850. A continuación se muestran los primeros intentos de captar el color del cuerpo humano (el cuerpo de la mujer, para ser más exactos).

Photo gallery Las obras eróticas más famosas de la Historia del Arte See Gallery
Photo gallery Las glamurosas fotos eróticas de los 20 See Gallery

Este artículo fue publicado originalmente en la sección de Arte y Cultura de la edición estadounidense de 'The Huffington Post' y ha sido traducido del inglés por Irene de Andrés Armenteros.