POLÍTICA
12/11/2019 15:10 CET | Actualizado 12/11/2019 19:51 CET

Lo que hay detrás del acuerdo 'del comedor' entre el PSOE y UP

Se abre una nueva etapa en el país: primer Gobierno de coalición en democracia.

Lo que no pudo ser en julio... al final ha pasado en otoño. Pedro Sánchez y Pablo Iglesias han olvidado las líneas rojas y las cámaras y en menos de 48 horas han logrado un preacuerdo. El resultado final puede ser el primer Gobierno de coalición de nuestra democracia y que haya ministros de izquierdas más allá del PSOE desde la II República.

En la fría noche del domingo los números sentaron como una losa en Ferraz y empezaron a asumir que no había otra opción para un Gobierno progresista que llegar a un pacto con UP. Falló el plan de Moncloa del verano de repetir elecciones, subir a los 140 escaños y hundir a los morados.

Se imponía el sentimiento de una parte de partido de que había que pactar con UP y que era muy difícil conseguir un Gobierno “progresista”, como se había prometido al electorado, en solitario. La gran coalición se descartaba y además se daba por hecho que el PP no facilitaría el Ejecutivo teniendo a Vox acechándole por detrás.

Las riendas las ha llevado el propio Sánchez con Iglesias. Sabían que no podían perder mucho el tiempo tras el espectáculo de la anterior legislatura fallida y el desencanto de la ciudadanía. En los meses anteriores ni se llamaban.

Y este acuerdo ha tenido por debajo a otras dos grandes protagonistas de las negociaciones discretas y exprés, según fuentes socialistas: Adriana Lastra e Irene Montero. Toda una enmienda a la totalidad a lo que pasó cuando estaban al frente Carmen Calvo y Pablo Echenique.

Haciendo números

La pregunta: ¿Le salen las cuentas? Pues los socialistas creen que sí e incluso sin la necesidad de los independentistas. La suma que hacen, primero, es de 120 del PSOE, 35 de UP y de 3 de Más País (lo que lleva a a 158). A esto se esperan sumar PNV (7), PRC (1), BNG (1) y Teruel Existe (1), lo que podría aglutinar ya a 168. Podrían también estar en la balanza los dos de CC. Y la ecuación se completaría para el PSOE intentando la abstención de Cs o que lo votara a favor. La otra opción B sería la abstención de ERC en segunda vuelta.

Sánchez va a intentar que no pase por el independentismo la investidura. Por eso, se espera que Cs pueda abstenerse en un momento en el que no tiene líder (se ha ido Rivera, el rostro del veto a Sánchez) y los naranjas han prometido desbloquear el país.

El socialista jugará la baza de que los pocos diputados que le pueden faltar pueden venir de partidos que rechacen como él a ERC, Bildu, Junts y Vox. La investidura parece muy probable, el problemo es la inestabilidad aritmética posterior.

 Iglesias, camino de la Vicepresidencia 

Y una de las grandes novedades de hoy: se ha levantado el veto a Pablo Iglesias, que ocupará previsiblemente una Vicepresidencia. UP logra al final su objetivo y se cumple su máxima de que al final habría coalición porque las cosas importantes llevan su tiempo. El morado se ha impuesto. Hoy públicamente no han querido desvelar la estructura ni los cargos específicos -será después de la investidura-. De esta manera, también se evita que posibles socios decaigan por las personas designadas.

Ahora comienza una nueva etapa entre Sánchez e Iglesias. El presidente llegó a decir que era el principal escollo y revolucionó la izquierda cuando comentó que él no dormiría bien con ministro de UP en Hacienda o Trabajo. Y el líder de UP lo acusó incluso de mentir.

El tema que más espinas levantaba era Cataluña. En el documento del preacuerdo se habla de garantizar la convivencia en esta comunidad y fomentar el diálogo buscando fórmulas dentro de la Constitución. Este hipotético Gobierno podría tener como ataque de la derecha que se apoyara en partidos independentistas, algo que Sánchez intentará evitar. 

La idea que tienen es que sea un Gobierno que dure cuatro años. Ahora toca concretar algunos nombres. Sánchez anunció que Nadia Calviño sería vicepresidenta económica, pero los morados no la veían con buenos ojos. Sánchez en las pocas concreciones ha hablado de que era un Gobierno con UP, por lo que se descarta que entre Íñigo Errejón (UP).

Muy significativas las personas que estaban en la sala del Congreso donde se ha firmado. Por parte de Sánchez, Adriana Lastra, Rafael Simancas, Iván Redondo y Félix Bolaños. Por UP, estaban presentes Irene Montero, Yolanda Díaz, Jaume Asens, Yolanda Díaz, Alberto Garzón y Juan López de Uralde.

Y la imagen en la cuarta planta del Congreso en el comedor de gala, un sitio muy especial y de pompa en la Cámara Baja. Algo que parecía impensable hace apenas 48 horas.

Eso sí, algunos, de los pocos críticos que tiene ya Sánchez en el PSOE, advierten en privado que un acuerdo con Unidas Podemos puede hacer crecer todavía más a Vox.

Empieza la era del ‘pacto del comedor’.

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