La auditoría encargada por la Iglesia por los abusos durará un año: "Vamos a ir hasta el final"

No quiere suplir, sino “complementar”, la investigación que lleve a cabo el Estado, con un equipo de 18 personas que trabajarán "sin ningún límite temporal ni material".
El presidente de la Conferencia Episcopal, Juan José Omella, durante la rueda de prensa de hoy en Madrid.
El presidente de la Conferencia Episcopal, Juan José Omella, durante la rueda de prensa de hoy en Madrid.
Diego Fernández / EFE

Con el propósito de llegar “hasta el final”, la Iglesia católica española ha abierto este martes un nuevo capítulo al encargar una auditoría independiente que investigará los abusos sexuales en el seno de la institución y que no quiere suplir, sino “complementar”, la investigación que lleve a cabo el Estado.

La investigación encargada al despacho de abogados Cremades & Calvo Sotelo tendrá una duración inicial de un año, estudiará los casos ocurridos en el pasado “sin límite temporal” y colaborará con las autoridades con el objetivo de aportar “luz y transparencia a la investigación”.

La Iglesia ha dado este martes un paso adelante en su “obligación de transparencia, ayuda y reparación a las víctimas” y en una rueda de prensa “insólita” ha dado a conocer algunos detalles de la investigación independiente que llevará a cabo, gratuitamente, el despacho de abogados.

El presidente de este, Javier Cremades, ha reconocido que se trata de una cuestión “delicada y difícil”. “El asunto más complejo que hemos afrontado hasta la fecha” en el que esperan contar con la participación de las víctimas, los medios de comunicación y las oficinas de las diócesis que llevan meses recabando datos.

“Empezamos de cero, hoy es el día uno de esta etapa que la Iglesia ha decidido abrir sin ningún límite temporal ni material”, ha enfatizado.

Para ello, seguirán el ejemplo de Francia, Irlanda, Australia y especialmente Alemania, donde la diócesis de Múnich encargó una investigación similar al despacho de abogados Westpfahl Spilker Wastl, dos de cuyos socios viajarán cada mes a Madrid para aportar su experiencia.

Un equipo de 18 profesionales, entre los que se encuentran la exvicepresidenta del Tribunal Constitucional (TC) Encarnación Roca, el exmagistrado del Tribunal Supremo (TS) y del TC Vicente Conde y el exmagistrado y presidente de la sala segunda del TS Juan Saavedra se dedicará desde hoy a la investigación.

Equipo al que se incorporarán también expertos en psicología, psiquiatría y de los ámbitos que las víctimas demanden.

Para ello, la firma de abogados ha puesto en marcha el correo electrónico denunciaabusos@cremadescalvosotelo.com, al que cualquier víctima de pederastia en el seno de la Iglesia puede acudir para denunciar su caso.

“No venimos a suplir, sino a complementar, no vamos a ser una alternativa a lo que los poderes públicos pueden hacer, sino a ayudarles a cumplir su función”, ha explicado Cremades que, al comenzar la rueda de prensa, ha querido reconocerse también como católico y miembro del Opus Dei.

Obligación de transparencia, ayuda y reparación

El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Juan José Omella, que ha vuelto a pedir perdón a las víctimas, ha afirmado que la Iglesia “quiere dar un paso en su obligación de transparencia social, de ayuda y reparación a las víctimas y colaborar con las autoridades en los casos de abusos sexuales a menores que afectan a la sociedad española”.

Omella ha indicado que la investigación “deberá tener toda la amplitud necesaria” para esclarecer tanto los casos del pasado, como para evitar que vuelvan a ocurrir en el futuro y, aunque no han concretado si habrá indemnizaciones para las víctimas, se han comprometido a “reparar” el daño causado.

Sobre las indemnizaciones, Cremades no ha querido concretar nada aduciendo que la investigación acaba de comenzar, pero ha reconocido que nadie puede pensar que “si se identifica un daño no vaya a haber reparación”.

“Vamos a ir hasta el final. Hemos aceptado un mandato para trabajar con independencia”, ha subrayado el presidente del despacho de abogados que ha asegurado que contarán con el trabajo ya realizado por las diócesis.

Además, ha señalado que lo primero que ha hecho tras recibir el encargo de la CEE ha sido contactar con el defensor del pueblo, Ángel Gabilondo, para coordinarse con esta institución, porque esta auditoría “no es una alternativa, sino un complemento a la investigación del Estado”.

Omella ha indicado, por su parte, que la Confederación de Religiosos (Confer), que aglutina a las órdenes religiosas españolas -responsables de los centros educativos en los que han tenido lugar la mayor parte de los casos de abusos- han accedido también a participar en esta auditoría.

Y ha reconocido que la Iglesia ha necesitado un tiempo para reflexionar sobre este tema “que no es fácil”, antes de tomar la decisión de encargar una investigación independiente.

Una investigación que no le va a costar dinero a la CEE, ya que el despacho Cremades & Calvo Sotelo se ha ofrecido a hacerlo gratis. “Este trabajo no lo vamos a facturar”, solamente a repercutirán los gastos.

La CEE -ha indicado Omella- va a informar “inmediatamente” al papa Francisco de la creación de esta auditoría. “Ahora damos un paso nuevo y en esto siempre hemos ido de la mano de la Santa Sede”, ha concluido.