12/11/2019 13:08 CET | Actualizado 20/11/2019 13:52 CET

Madrugar, hacer deporte y leer: hábitos que debes copiar de los millonarios

Aunque sepas que nunca vas a recibir una gran herencia, puedes hacerte rico si sigues sus pasos.

Si piensas que los millonarios han llegado a tener esa fortuna porque la han heredado de sus padres en el 100% de los casos, estás un pelín equivocado. Puede que algunos, los menos, sí hayan tenido esa suerte. Pero lo que de verdad explica que hayan acumulado un capital importante tiene más que ver con su forma y hábitos de vida. ¿Quieres cumplir tus sueños y tus deseos financieros?  Prueba a ponerlos tú en práctica.

Los sociólogos Thomas J. Stanley y William D. Danko condujeron un importante estudio sobre los afortunados dueños de patrimonios —que ni tú ni yo podemos llegar a imaginar— en los Estados Unidos y recogieron sus conclusiones en el libro The Millionaire Next Door: The Surprising Secrets of America’s Wealthy. Stanley y Danko observaron, por ejemplo, que dos de cada tres millonarios lo eran de primera generación: habían creado la fortuna por sí mismos. ¿Cómo lo hicieron? ¿Qué dicen estos sociólogos y otros estudiosos (como Thomas C. Corley) sobre los comportamientos que caracterizan a las personas ricas?

PENSAR EN EL FUTURO PORQUE LO PUEDES CONSEGUIR

Lo primero que debes tener en cuenta es que estas personas no se toman las cosas según les van ocurriendo, sino que se plantean dónde quieren estar dentro de unos años, cómo pueden conseguirlo y qué nuevas oportunidades hay para alcanzar sus propósitos.

Pero esta costumbre puede quedarse en nada si no adoptas el segundo hábito: fijar objetivos, pero que sean realizables. Ir apuntando en un diario cómo avanzas ayuda a seguir los objetivos y a reflexionar sobre cuál es la mejor manera de acercarte a ellos.

Atención: todo te será mucho más fácil si eliminas ciertos pensamientos que te limitan como “no lo voy a conseguir” o “esto, en realidad, no es para mí”. Eso sí, los millonarios tampoco adoptan otros comportamientos negativos, como rehuir las responsabilidades cuando algo sale mal o echarle la culpa a los demás. 

LEER, LEER Y MADRUGAR

Ya puedes empezar a hacer algo que es común a todos los millonarios: leer. La lectura es fundamental. Bill Gates habla con asiduidad de los libros que lee y es habitual ver en las solapas de muchos de ellos los comentarios elogiosos del creador de Microsoft. Y es que no puedes darte el lujo de no aprender cada día y, para ello, el libro —no las redes sociales— es el instrumento más poderoso del mundo. Lee todos los días, especialmente los que te aporten un mejor conocimiento de lo que te rodea, y dedícale algo de tiempo a pensar.

Otro de los hábitos que tienes que adoptar si quieres copiar a los millonarios es despertarte pronto, antes que el resto de la humanidad. Si te pones en marcha antes que los demás, tú tendrás mucho ganado. ¡Eh! Que el resto del día también es importante y puedes perder el tiempo... Así que nada de televisión —o muy poca—.

En lo que sí debes invertir, en cambio, es en hacer ejercicio. Según un estudio realizado por Corley entre 117 millonarios estadounidenses, el 70% le dedican al ejercicio 30 minutos o más todos los días. Tener un cuerpo sano facilita también el funcionamiento del cerebro, y favorece también el optimismo y la buena disposición a trabajar. 

NO A LOS LUJOS Y RODÉATE DE LAS PERSONAS ADECUADAS 

¿Sabes que los millonarios son muy exigentes a la hora de elegir a las personas con las que se relacionan? Suele ser gente exitosa con la que comparten lo que hacen y lo que saben.

Y, ¿qué hay de los hábitos financieros? El libro de Stanley y Danko se titula así, El millonario de la puerta de al lado, porque ellos han observado que los millonarios no suelen llevar una vida de grandes lujos, y casa puede estar muy cerca de la tuya. No llevan un reloj de 5.000 dólares, controlan sus gastos y tienen una mentalidad ahorradora. Ahorran, invierten y reivierten sus beneficios para hacer crecer su capital. 

 

Por último, el estudio de Corley muestra algo que puede parecer sorprendente: el 65% de los ricos alcanzó el primer millón gracias a obtener ingresos de al menos tres fuentes. No basta con el trabajo. Compran activos que generan una renta, ahorran e invierten.

Si has llegado hasta aquí, me atrevo a pensar que no vas a heredar un pastizal de familiares o amigos y que vas a intentar poner en práctica todos estos hábitos. ¡Suerte!