Qué es un medicamento de autocuidado y todo lo que puede hacer por ti

Sin necesidad de ser prescrito por el médico, el Ibuprofeno de 400 gramos alivia dolores leves o moderados y fiebre.
Farmacia en tiempos de pandemia
Farmacia en tiempos de pandemia

Una contractura de espalda, un dolor de cabeza tensional o un simple catarro pueden condicionar una larga jornada. El alivio de ese malestar y esa incomodidad no siempre requiere la intervención de un médico: es entonces el momento de recurrir a los medicamentos clasificados como OTC o de autocuidado.

OTC son las siglas en inglés de Over The Counter, es decir, medicamentos de venta libre que no necesitan receta médica y su consumo moderado no implica ningún riesgo para la salud.

¡Qué dolor de espalda!

Uno de estos medicamentos que no necesitan receta es el Ibuprofeno de 400 miligramos, que actúa como analgésico, antipirético —baja la fiebre— y antiinflamatorio.

Esto quiere decir que puede calmar dolores ocasionales de cabeza, menstruales, dentales o musculares, además de bajar la fiebre en procesos víricos o infecciosos. Y una advertencia: puede llegar a ser tan efectivo como el de 600 en patologías menores, pero de forma más segura.

“Una menor dosificación no implica necesariamente menor eficacia. Algunas tecnologías farmacéuticas actuales permiten añadir valor en este sentido. Por ejemplo, Ibuprofeno Stadapharm 400 mg cápsulas blandas, incorpora tecnología farmacéutica de cápsulas blandas que es una forma farmacéutica que incrementa la velocidad de absorción” aseguran desde la compañía farmacéutica STADA.

¿Un ibuprofeno de 400?

¿Quién puede tomar ibuprofeno y cómo se debe tomar? Se utiliza en adultos y adolescentes sanos mayores de 12 años —con más de 40 kilos de peso—, siempre siguiendo las recomendaciones del farmacéutico

La dosis recomendada es de 400 gramos cada 6-8 horas inmediatamente después de/con las comidas, sin sobrepasar los 1.200 miligramos diarios.

¡Me siento como nuevo!

Aunque este medicamento no necesita receta médica, se adquiere en la farmacia libremente y es necesario seguir minuciosamente las instrucciones del farmacéutico.

De la misma manera, se aconseja leer detenidamente el prospecto donde se detalla información adicional, sus posibles efectos adversos y sus incompatibilidades. (Después, paciencia para volverlo a doblar y colocarlo de nuevo en la caja).