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Descubre Urdaibai, la "joya" más desconocida de la costa vasca

De la mano de Ibon Martín, autor de 'La danza de los tulipanes' y experto en rutas.
La ría de Urdaibai, desde el mirador de San Pedro de Atxarre.
La ría de Urdaibai, desde el mirador de San Pedro de Atxarre.

Si tiene que elegir un rincón de Euskadi poco conocido y que realmente merezca la pena, Ibon Martín lo tiene claro: “Urdaibai, sin duda”.

Es en esta Reserva de la Biosfera, en la provincia de Bizkaia, donde el escritor donostiarra ha ambientado su última novela negra, La danza de los tulipanes (Plaza & Janés). Pero el escenario no está escogido en absoluto al azar. Durante años, Martín ha recorrido la geografía vasca y publicado más de trescientas rutas recogidas en diversas guías. Pese a ello, le da “un poco de vergüenza que [le] presenten como ’experto en rutas”, así que prefiere declararse directamente como “enamorado del paisaje del País Vasco”.

Consciente de que el turismo en su región se concentra principalmente en las capitales, Martín defiende: “Hay que deslocalizarlo de Bilbao y San Sebastián”. Y, para ello, el autor recomienda la ría de Urdaibai, en concreto uno de sus enclaves más especiales: San Pedro de Atxarre.

Ibon Martín, en la senda que lleva a la ermita de San Pedro de Atxarre.
Ibon Martín, en la senda que lleva a la ermita de San Pedro de Atxarre.

“Es una auténtica joya —comenta Martín sobre San Pedro de Atxarre—, y se puede descubrir en una excursión cortita a pie saliendo desde el barrio de Akorda, en Ibarrangelu. Son unos 20 minutos de paseo a través de un bosque de encina cantábrica. La verdad, te sorprende. Porque vas por un túnel vegetal y, en el momento en que llegas a la cima, te encuentras la ermita, te asomas y tienes un mirador magnífico sobre toda la ría de Urdaibai. Ya si pudieras quedarte ahí y esperar cinco o seis horas para ver cómo la marea cambia totalmente el paisaje, te llevarías el mejor de los regalos y el mejor de los recuerdos”, explica entusiasmado.

El estuario de Urdaibai, que se extiende a lo largo de varios kilómetros por las localidades de Bermeo, Mundaka y Gernika, es de las zonas más desconocidas de la costa vizcaína. Desde que la ermita de San Juan de Gaztelugatxe apareció en la serie Juego de Tronos (HBO), todos los turistas se quedan ahí, ignorando que a pocos kilómetros se encuentra el imponente mirador de San Pedro de Atxarre.

San Juan de Gaztelugatxe.
San Juan de Gaztelugatxe.

Curiosamente, en La danza de los tulipanes también aparece Gaztelugatxe, que Ibon Martín describe como “un lugar épico que enamora”. No obstante él es más de buscar sosiego y soledad, “y ahí no lo encontrarás ni siquiera en un día de lluvia”. Por eso el escritor prefiere decantarse por el “secreto” de San Pedro de Atxarre, donde, “si acaso, te encuentras una cabra por el camino”.

El carácter “eminentemente rural” de Urdaibai, que posee la mayor extensión de encinar cantábrico original que queda en Europa, lo convierte en “un punto de la costa donde todo el mundo se conoce” y donde Martín reconoce disfrutar mucho de “la vida de bar”.

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Ibon Martín, en el mirador del Urdaibai Bird Center.

Además de sus pueblos y sus playas, en Urdaibai destacan el Castillo de Arteaga, el bosque de Oma, el centro de aves Urdaibai Bird Center y la fábrica de tejas de Murueta, también escenarios del thriller La danza de los tulipanes.

Martín, que para escribir sus novelas primero elige el emplazamiento y luego desarrolla la trama, ya tiene otras “ubicaciones magníficas” en mente de cara a nuevas historias. “Son escenarios de Euskadi que me han marcado por algo, porque su silencio es especialmente sobrecogedor o su belleza impactante, como Urdaibai”, explica. Y confiesa: “Suele ser un sitio sosegado donde ocurre todo el suspense. Me gusta mucho el contraste y jugar con la belleza de los lugares y el horror de lo que puede ocurrir ahí”.

Los once pueblos medievales más bonitos de España, por el National Geographic