'Sorda' o el tabú de la maternidad de las que no oyen

'Sorda' o el tabú de la maternidad de las que no oyen

Se trata de la primera cinta en lenguaje de signos nominada a un Goya.

Miriam Garlo y Pepe Galera en un fotograma del cortometraje 'Sorda', nominado a los Goya.

La historia de Ángela podría ser durante los primeros minutos del corto, la de cualquier madre joven que intenta quedarse embarazada junto a su pareja. Se hace un test de embarazo y esperan juntos el resultado. Sin embargo, el título del corto —Sorda— y la comunicación en lengua de signos entre ellos deja ver que lo que a su vez es común a todas las parejas, en este caso es distinto: Ángela es sorda y Darío, oyente.

Esta escena no se había visto anteriormente en una gran pantalla en España ni mucho menos se había vivido antes que un corto que aborde la maternidad de una mujer sorda esté nominado a un premio como son los premios Goya.

Sorda, dirigida por Eva Libertad y Nuria Muñoz y protagonizada por la actriz sorda Miriam Garlo, ha hecho historia y ha conseguido ser la primera película en lengua de signos que opta a estos galardones. Las protagonistas no caben en sí de la emoción. "Nuestro objetivo nunca ha sido ganar un Goya", cuenta Libertad, quien admite que, aunque hay otros muy buenos cortos nominados, su candidatura "ya da una visibilidad y una ventana muy buena para apostar por el proyecto". 

"Si luego llega algo, muy bien. Pero sobre todo que sea una película protagonizada por una persona sorda y que además aborde este tema es lo que nos mueve. Que esté nominado al Goya ha superado nuestras expectativas por muchísimo", explica Libertad.

La historia de Ángela trasciende mucho más allá de la pantalla, ya que Miriam y Eva son hermanas y la idea del corto surgió de una forma prácticamente autobiográfica. "Llevamos toda la vida acompañándonos y ella en un momento empezó a pensar en la posibilidad de ser madre y me compartió los miedos, las expectativas, los anhelos...", explica Libertad. "En una de esas conversaciones a mí se me ocurrió pedirle que pusiese esa lista de ideas por escrito y a los dos días me mandó una lista de dos páginas con todos esos miedos. A mí eso me impactó mucho y dije ‘aquí hay que contar una historia", señala.

Tras esta catarsis inicial después de que su hermana le expusiera miedos como que el bebé fuera sordo u oyente y las dificultades que tendría para educarle, que no entendiera al pediatra ante un problema de salud o que directamente no oyera el llanto y el bebé sufriera, le comentó la idea a Nuria, que también estaba sensibilizada a nivel personal con la discapacidad auditiva.

"En mi caso tenía una tía que también era sorda, en una época donde era más difícil todavía ser sorda, y como las dos teníamos este vínculo y esta inspiración con el tema de la sordera, en cuanto Libertad escribió el guion nos lanzamos", explica Muñoz.

La sordera, presente en Hollywood y en la huerta murciana

A pesar de la visibilidad que se le ha dado en los últimos años a la sordera en la gran pantalla con los dos Oscar en 2022 de la cinta Sound of Metal o CODA, que se alzó con tres estatuillas, entre ellas Mejor director, Mejor actor de reparto —siendo el primer actor sordo en ganarlo— y Mejor guion adaptado, un aspecto como es la maternidad no se había plasmado hasta ahora en el cine, aunque admiten que estas temáticas también les han servido de inspiración.

"Sound of Metal es un referente muy grande para nosotros, a la hora de hacer el corto vimos todo lo que conocíamos de sordera, algunas ya las habíamos visto. El gran referente que era Hijo de un Dios menor (1986), la primera película en lengua de signos, toda en lengua de signos, que se llama La Tribu", explica Muñoz.

Para Libertad, la cinta protagonizada por Riz Ahmed les sirvió de inspiración especialmente a la hora de tratar el sonido y los recursos cinematográficos, algo que no sucedió tanto con CODA, que vieron después de tener guionizado el corto y, dado que se basaba en la francesa La familia Bélier no aportaba una visión distinta. 

"Sí que se ha contado relaciones de padres con hijos sordos, de parejas de sordo-oyente, pero no tenemos constancia de que haya una película sobre este tema. Por eso nos hemos lanzado a desarrollar el largo porque creo que tenemos mucho que contar", explica Libertad.

La particularidad de la cinta radica también en la ubicación y el papel que juega la naturaleza: las gallinas, los perros, el río, los árboles frutales de la huerta murciana. Un paisaje protagonista en el que viven Ángela y Darío, pero también las artífices del proyecto.

"Queríamos hacerlo aquí, en Murcia, en la huerta de nuestro pueblo, en parajes que fueron emblemáticos para nosotras en nuestra infancia, que nos son comunes, pero fuera parecen exóticos", explica Libertad, quien recalca que la casa es la de Miriam, al igual que sus perros y sus gallinas. "Aunque la historia sea de una mujer sorda que quiere ser madre, que es algo que es universal, queríamos que tuviese como esta impronta local, de que fuese una mujer sorda que vive en un sitio concreto en un lugar concreto", explica.

Además de la cercanía con la localización, también juega un papel importante la sensibilidad con el ambiente, tal y como señala Libertad: "Es un paisaje sensorial muy rico para Ángela, para ver cómo se relaciona con el mundo a través de otros sentidos como la vista o el tacto y también a nivel de maternidad".

schema.orgschema.org

"En España la comunidad sorda está en el siglo XIX"

La historia de Ángela es un poco la de Miriam quien, tal y como contó en una entrevista sobre Mujeres sordas en el cine, nació oyente y tiene una identidad postlocutiva, es decir, que aprendió a hablar y a escuchar el castellano y a partir de los siete años cuando perdió la audición tras tomar aspirina por una enfermedad empezó a aprender lengua de signos.

Garlo ha dedicado prácticamente toda su carrera a la creación artística tanto de artes plásticas como en el teatro, donde ha trabajado entre otras con la compañía murciana Cía Deconne, y el cine, aunque admite que este ámbito no es especialmente inclusivo tanto para intérpretes como para personas sordas que acudan a las salas.

"Está en una situación muy precaria para que las personas sordas podamos acceder en condiciones iguales que las personas oyentes. Faltan subtítulos, falta muchísima flexibilidad de sonido, faltan productos audiovisuales que versen sobre personas con sordera, de forma natural no como algo exótico ni contando una historia especial sobre ello", explica. 

"Por ejemplo, en las películas pasan muchas cosas de las que las personas sordas no nos enteramos. No sabemos por qué los actores se levantan o se van, a veces, hay partes de subtítulos que te dicen ‘arranca un coche’, ‘suena un teléfono’, etc. Pero eso falla mucho. Dependes mucho de la persona con la que estás porque tú sola no puedes articular todo el discurso", ejemplifica.

Si a nivel ficción faltan referentes, las situaciones cotidianas que vive una persona sorda no parecen familiares. "Como persona sorda no tengo referentes, no hay personas sordas que haya visto en muchas situaciones, que quieran ser madres o que quieran montar un circo, solamente me tengo a mí misma", explica Garlo, quien asegura que tiene contacto con muchas personas con sordera, pero no hay iconos "capaces de aceptar retos o de emprender sueños". 

"Somos personas adultas que no somos capaces de hacer de forma independiente ninguna gestión que tenga que ver con nuestra vida a nivel sanitario, educativo, burocrático o a cualquier nivel"
Miriam Garlo, actriz

"Falta todo por hacer, todo por contar. No desde una perspectiva exótica, sino de una perspectiva normal y entendiendo que lo diferente es parte de la riqueza que vivimos y de lo que somos, de la diversidad", enfatiza.

La actriz resume que la principal dificultad es la falta de autonomía: "Somos personas adultas que no somos capaces de hacer de forma independiente ninguna gestión que tenga que ver con nuestra vida a nivel sanitario, educativo, burocrático o a cualquier nivel. Eso es un lastre que pesa mucho y que en medida de lo posible hay que tratar de superar".

Garlo vive con cierta responsabilidad la nominación de los Goya por formar parte de un colectivo. "Pienso en todas mis amigas y todos amigos sordos y sordas que tengo y en las situaciones familiares y personales en las que están, cómo lo están viviendo la falta de recursos y apoyo que tenemos y me siento un poco responsable", señala.

Para ella, este compromiso empezó mucho antes de que se iniciase el proyecto y con él quiere "llegar hasta el final". "Por mí y por todas mis compañeras, tenemos que avanzar porque en España la comunidad sorda está en el siglo XIX", señala. 

A pesar de estar nerviosa y sentir esa presión, Garlo espera que "dentro de 10 años la realidad haya cambiado" y que esto se deba también en parte a proyectos como Sorda, a "que se está visibilizando la lengua de signos y una serie de cosas que suenan a chino todavía a la mayoría de la gente y eso no le viene bien a nadie".

MOSTRAR BIOGRAFíA

Marina Prats es periodista de Life en El HuffPost, en Madrid. Escribe sobre cultura, música, cine, series, televisión y estilo de vida. También aborda temas sociales relacionados con el colectivo LGTBI y el feminismo. Antes de El HuffPost formó parte de UPHO Festival, un festival urbano de fotografía en el marco del proyecto europeo Urban Layers. Graduada en Periodismo en la Universidad de Málaga, en 2017 estudió el Máster en Periodismo Cultural de la Universidad CEU San Pablo y en 2018 fue Coordinadora de Proyecto en la Bienal de Arte Contemporáneo de Fundación ONCE. También ha colaborado en diversas webs musicales y culturales. Puedes contactarla en marina.prats@huffpost.es