banderaLo peor es tener miedo: si la respuesta de la UE a los enormes desafíos que tenemos por delante se basa en el miedo, no saldremos bien parados. En ese caso, ganarán la partida los que juegan con el temor y la angustia de la ciudadanía, precisamente quienes representan la mayor amenaza política a la que nos enfrentamos: los partidos de extrema derecha y perfil populista que promueven un discurso antieuropeo, racista y xenófobo y, mal que nos pese, avanzan electoralmente en muchos países.
Hoy, cuando ya conocemos la carta de Cameron a todos los mandatarios de la Unión y hemos visto concretadas sus demandas de cambios en cuatro grandes áreas de la arquitectura europea, empiezo a pensar que una delicada e importantísima negociación se abre paso inexorablemente. Por mal que nos parezcan algunas cosas que quieran los ingleses.