utopia

Hay palabras que encierran una magia especial, que destilan posibilidad. "Utop√≠a" es una de ellas. Me sugiere sue√Īo, creatividad
moroHace ya bastante tiempo que apenas se escuchan propuestas para caminar, para construir. Ante amenazantes futuros, se ha impuesto una l√ļgubre mirada defensiva en la conciencia occidental. Eso a pesar de que, con la gran cantidad de graves problemas existentes, seguramente vivimos en la sociedad m√°s confortable -opulenta, siguiendo el adjetivo de Galbraith- que se haya conocido en la historia. Pero el atisbar un futuro con m√°s sombras que luces se ha convertido en nuestro t√≥pico. Nuestra br√ļjula no encuentra la isla de Utop√≠a.
obamaUna cosa es segura en caso de que Trump consiga llegar a la Casa Blanca: veremos la diferencia con Obama. La vamos a notar. Incluso quien todavía persiste en el mantra fácil de que "ya no hay diferencias" entre opciones progresistas respecto a las conservadores. ¡Vaya si lo notarán! ¡Vaya si lo notaremos todos!
sandersLa imaginación de Sanders no solo debería quedar como una representación de lo que significa tener facilidad para formar nuevas ideas y nuevos proyectos aun siendo divergentes con la opinión fabricada por el poder establecido, sino que debería ser la representación de una presencia conectada con el calor que irradia alguien que es auténtico, una personalidad que al entrar en una larga e infructuosa reunión justo cuando está a punto de terminar cerca ya del ocaso, es capaz de creer apasionadamente en que tiene el poder real para hacer que amanezca.
S√≠, la utop√≠a es aspiracional y fue precisamente la aspiraci√≥n de muchas mujeres a lo largo de los √ļltimos siglos que hacen hoy posible la celebraci√≥n mundial del 8 de Marzo. Representa el esfuerzo que millones de mujeres, y cada vez m√°s hombres, hacen a diario para construir un mundo m√°s igual.
podemosEn un partido político nuevo con perspectivas de buenos resultados electorales, suele percibirse un cierto olor a cargo, dinero y despacho, que atrae a no pocas personas. Unas van de cara y tienen poco que ocultar. Hay otras personas, en cambio, con una cierta experiencia en el mundo de la política (aunque, generalmente, algunas no hayan pasado de la Segunda División B política) y muchos modos de maniobrar, maquinar y urdir para conseguir sus planes.
El otro d√≠a recib√≠ una tarjeta postal de Colliure. Juan de Mairena me cuenta que est√° algo preocupado porque Antonio Machado, su amigo y creador, se pregunta y se pregunta por qu√© los partidos tradicionales de la izquierda espa√Īola llevan perdiendo gas alarmantemente desde hace tanto tiempo.
A escasos metros de mi casa hay un muro que la gente utiliza para aliviarse los adentros mientras ensucia las afueras. El ser humano con cierto sentido cívico evita por pudor manchar el primero. Pero una vez sucia la conciencia, ya no le cuesta ensuciar todo su alrededor.
Venezuela sigue estando en el presente al borde del precipicio, pues la revoluci√≥n social, en realidad, se encuentra mucho m√°s lejos de lo que hubiera cabido esperar. El sue√Īo de la Rep√ļblica es lo que est√° en juego, como les ocurre a otros pa√≠ses vecinos como Colombia, Paraguay o Ecuador.
No debemos dejarnos vencer. A pesar de la oscuridad que lo impregna todo, tenemos que seguir mirando al horizonte y ser conscientes de que existe otro futuro muy posible. Frente al mantra del "no hay alternativas" tenemos que recuperar la ilusión y ser conscientes de que la realidad será como nosotros queramos que sea.