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24/09/2015 07:26 CEST | Actualizado 23/09/2016 11:12 CEST

¿Ha llegado la hora de financiar la compra de una casa?

EFE

El mercado hipotecario vuelve a mostrar una efervescencia que nos recuerda a épocas pasadas, con préstamos hipotecarios con condiciones que empiezan a resultar atractivas.

Si hace apenas un año el equipo de analistas de iAhorro.com ya alertaba del riesgo de endeudarse a tipo variable por encima del Euribor + 2%, ha llegado el momento de empezar a plantearnos la contratación de hipotecas a un tipo variable de Euribor + 0,99% y en descenso.

Pedir una hipoteca para comprar una casa a modo de inversión, sea en base a que pensamos en un futuro próximo venderla y ganar una plusvalía, sea con la finalidad de ponerla después en alquiler, supone un riesgo que una familia normal no debería asumir. Para que nos hagamos una idea, pedir una hipoteca de 150.000 euros para comprar una casa de 190.000 euros, viene a ser lo mismo que invertir 40.000 euros en efectivo más 150.000 euros pagando intereses, en un producto de inversión (acciones o fondos de inversión, por ejemplo). Si le propusieras a tu familia invertir 190.000 euros en acciones y, además, pedir un crédito para ello (con el coste que ello conlleva), ¿no acudirías a un asesor independiente para que evaluara la inversión?

Comprar una casa a modo de inversión requiere de formación e información sobre los activos en los que se invierte, básicamente la evolución del precio de la vivienda en la zona. Eso sin contar con el análisis del préstamo hipotecario que se solicita y los riesgos propios de esta financiación a largo plazo.

Además, comprar una casa supone una forma de inversión con serias limitaciones:

1.- No se diversifica, ya que se pone todo el ahorro familiar (más, si se pide una hipoteca) en un solo activo, la casa.

2.- Tiene una liquidez muy limitada. Una acción o un fondo de inversión se pueden vender en cualquier momento a un precio de cotización determinado. Una casa se vende con mucha más demora y no hay un mercado transparente en el que cotice.

Por tanto, si se nos ocurre invertir para ganar dinero comprando una casa, mejor pensemos en otras vías, como podrían ser las Socimi, instituciones de inversión colectiva (como los fondos de inversión) que diversifican el riesgo (gestionan muchos inmuebles de forma profesional) con la máxima liquidez y mucho menor coste que la compra.

En otras palabras, entendemos que no es recomendable comprar un inmueble como inversión familiar. Lo que, en mi opinión, sí tiene sentido, es comprar un inmueble, con la mínima financiación posible, con el objetivo de tener un hogar. Comparemos la otra alternativa, el alquiler, y decidamos cuál nos conviene más. Destacaría como mayor ventaja del alquiler que no nos ata a un sitio concreto ni nos supone asumir un riesgo de décadas con una entidad financiera; sin embargo, dos serían las ventajas de comprar frente al alquiler:

1.- Estabilidad, ya que para vivir de alquiler dependemos de que el arrendatario renueve periódicamente el contrato. No resulta cómodo ni deseable intentar formar un hogar para, al cabo de unos años, tener que hacer una mudanza a otro.

2.- Ahorro forzado que, al llegar a la jubilación, supondrá la diferencia entre tener una vivienda en propiedad (pagada, si hemos contratado una hipoteca que venza antes de jubilarnos) a tener que alquilarla, cobrando una menguada pensión.

Dado que la cultura del ahorro a largo plazo no está muy arraigada en España, el dinero que destinamos al pago de la hipoteca no podemos suponer que lo destinaríamos a inversiones alternativas a largo plazo. De ser así, podrían otros expertos alegar que una buena estrategia de fondos es mejor inversión a largo plazo que comprar una vivienda. Eso sí, si somos capaces de no tocar el dinero hasta que nos jubilemos. De los planes de pensiones tendríamos mucho que decir; puede ser un producto que tomemos como complemento a otras inversiones pero solo si el ahorro fiscal lo reinvertimos en fondos y, además, vamos cambiando de plan según cambien nuestras circunstancias.

¿Es ya un buen momento para financiar una primera vivienda?

Cada persona es un mundo, y solo analizando el caso concreto podríamos dar una respuesta contundente; sin embargo, y con carácter general, si tenemos ingresos estables y capacidad de ahorro, empieza a ser un buen momento para pensar en comprar una vivienda. Eso sí, sin cometer los errores del pasado: formación, información y asesoramiento independiente antes de decidirnos. Lo que nos diga la inmobiliaria y el banco no ha de determinar la decisión final: son vendedores, no asesores.

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