El gran agujero de Bankia y el sector de las cajas de ahorro ha levantado la liebre. Europa, aunque quizás tarde, se mueve. La Unión Europea estudia cerrar el rescate de la banca española en la cumbre de jefes de Gobierno que se celebrará los próximos 28 y 29 de junio. Pero no sólo. Avanzará sus trabajos en un gran proyecto de unión bancaria que en los últimos días han pedido varios primeros ministros.

El cónclave será largo pesado y comenzará por España. "Si el Gobierno español lo quiere, si lo decide soberanamente, tenemos instrumentos de solidaridad que podemos utilizar muy rápidamente", aseguró este miércoles Pierre Moscovici, el ministro de Finanzas francés. Soberanía aparte, las instituciones y altos diplomáticos de la eurozona tienen ya perfilado el rescate de la banca española, al que le resta definir la cifra exacta y parte de la condicionalidad. "Según nuestras estimaciones, no parece que se trate de los 90.000 o 120.000 millones que se ven en la prensa", sino una "cifra sensiblemente menor".

El Eurogrupo del día 21 de junio avanzará en la solución, "pero las autoridades españolas ya están en la lógica del rescate", que contempla la posibilidad de una auditoría externa y su repetición meses después, de acuerdo con las reglas del fondo europeo, conocido por las siglas EFSF. "Hay un debate sobre si la condicionalidad debería limitarse a cuestiones bancarias, como legislación del sector y exigencias de capital o prácticas de riesgo, o incluir también reformas en otros ámbitos ajenos, como las pensiones, el mercado laboral o los impuestos", añaden las mismas fuentes, que recalcan que el BCE o la Comisión Europea podrían pasar a tener silla en el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria para comprobar que el dinero europeo que se inyecte se use para sanear el sector.

Pero hay más.

La cumbre de jefes de Gobierno debatirá "una gran unión económica" en la que tendrán cabida más elementos que la austeridad en el gasto impuesta por la canciller alemana, Angela Merkel, en los últimos años.

Reforma de la EBA En ese gran pacto, una especie de programa de reformas para los próximos años, comenzará a debatirse "un estricto control de los bancos europeos" que pasaría por la reforma en profundidad de la Autoridad Bancaria Europea (EBA, por sus siglas en inglés). La institución, creada tras el estallido de la crisis financiera, tendría "una mayor capacidad de supervisión sobre los bancos, una estructura supranacional y poderes de intervención" directa. Se evitaría así el bochorno sufrido por las instituciones tras los tres ejercicios de test de pruebas de resistencia a las que siguieron recapitalizaciones fuera de agenda
Solidaridad en la recapitalización y la garantía de depósitos La Comisión Europea presentó este miércoles su propuesta acerca de la resolución bancaria, o lo que es lo mismo, cómo dejar que quiebre un banco o usar dinero público para sanearlo. Entre las opciones que se barajan está permitir que los fondos de resolución que saldrían de la reforma se pudiesen prestar dinero entre unos y otros. Por otra parte, la eurozona podría crear un fondo de garantía de depósitos europeo "que evitase, por ejemplo, que los ciudadanos griegos o españoles retiren el dinero de su banco". El umbral de garantía de los depósitos, fijado en otoño de 2008, cuando los bancos caían como fichas de dominó, seguiría siendo de 100.000 euros.
Eurobonos

Fue uno de los temas de la última cumbre de jefes de Gobierno, celebrada hace tan solo dos semanas. A petición de François Hollande, los 27 trataron la emisión conjunta de deuda para neutralizar la especulación, algo que Berlín siempre ha rechazado de plano. Con el apoyo a la propuesta de Rajoy, antes reticente, la iniciativa tiene más posibilidades de abrirse camino. El Parlamento Europeo es un firme defensor de la propuesta y el Ejecutivo comunitario tiene ya una propuesta detallada sobre la mesa.

Las fuentes consultadas reconocen que, por el momento, poner en común fondos de ayuda a bancos o de garantía de depósitos puede contar con "las reticencias de Angela Merkel". Y que todo el plan podría ser rechazado por el Reino Unido salvo que se le permitiese mayor flexibilidad en legislación financiera. Ante este escenario, las instituciones comunitarias barajan "aplicarlo sólo a la eurozona" y siempre como un paso siguiente a la integración presupuestaria y el estricto control del banco público.

Ante la densidad de las discusiones, el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, ha decidido adelantar varias horas el inicio del cónclave. Por lo que pueda pasar.