Grecia, Irlanda y Portugal son los tres países de la Unión Europea (UE) que se han visto obligados a pedir el rescate financiero desde el comienzo de la crisis. Existe una diferencia clave entre las ayudas que recibieron estos países y las que, teóricamente, recibirá España: frente a las inyecciones a la economía de los primeros casos, en España se limitará a la banca.

Cada uno de los rescates tuvo unas circunstancias distintas y, lo que es más importe, un coste diferente.

GRECIA

La zona del euro puso a disposición de Grecia 30.000 millones de euros a un interés inferior al del mercado (5%) en abril de 2010. Un mes después el rescate ascendió a los 110.000 millones de euros para el periodo 2010-2012. De esta cantidad, 30.000 millones procederían del Fondo Monetario Internacional (FMI) y 9.792 millones de España, de los 80.000 millones que dan los países del euro.

El 21 de julio de 2011, los líderes de la zona del euro acordaron un nuevo rescate para Grecia por valor de otros 109.000 millones de euros, más la aportación voluntaria de los bancos, que se situaba en casi 50.000 millones.

Las condiciones del segundo rescate fueron sin embargo revisadas ante las dudas de algunos socios europeos, y el 27 de octubre la UE estableció un paquete de 130.000 millones de euros y una quita del 50 por ciento de su deuda con la banca privada.

IRLANDA

El programa de rescate irlandés fue aprobado por la UE el 7 de diciembre de 2010, por un total de 85.000 millones de euros, de los que 22.500 millones procedían del FMI y el resto de las aportaciones europeas.

La necesidad de este rescate surgió por la garantía que el anterior Gobierno irlandés dio a los depósitos en los principales bancos del país, así como la recapitalización pública de algunos de ellos, después de que las entidades quedaran muy dañadas por el estallido de una burbuja inmobiliaria.

PORTUGAL

El 16 de mayo de 2011 fue aprobado un rescate para Portugal de 78.000 millones de euros (52.000 millones aportados por la UE y los otros 26.000 por el FMI) durante tres años. Este rescate incluía una partida de 12.000 millones de euros destinados a hacer frente "a eventuales necesidades de capitalización" de la banca.

La necesidad de intervención se produjo tras años de sobregasto público y privado (burbuja de inversión) en el país.

APORTACIÓN DEL FMI

El FMI ha accedido a participar en los tres rescates que se han producido hasta ahora en Europa, pero por el momento se desconoce si lo hará en el caso de que España solicite una ayuda europea para recapitalizar su sector bancario.