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Libros Verano 2012: recomendaciones de novela negra (#esteveranocae)

23/07/2012 18:46 CEST | Actualizado 24/07/2012 15:53 CEST

¿Ya tienes decidido qué libro o libros meterás en la maleta o te acompañarán en el sofá este verano? Si lo tuyo es el misterio, los crímenes y los enigmas, echa un ojo a esta lista que han preparado dos expertos: los libreros de la mítica librería de Barcelona Negra y Criminal, Paco Camarasa y Montse Calvé. Con ellos comenzamos una serie con recomendaciones de libros de distintos géneros.

Estos son sus elegidos y sus razones:

  • Un clásico de novela negra. 1280 almas, de Jim Thompson, publicado por RBA Serie Negra. Corta y dura, directa a la estimulación lectora. Se lee con una sonrisa y una copa de coñac de granel.
  • Un clásico de la novela enigma, para jugar a los acertijos. El caso de los bombones envenenados (Lumen), de Anthony Berkeley. 1930, naturalmente un club de Londres. Ironía y distanciamiento en el análisis de quién fue el asesino. Más que una taza de té, pide una copa de oporto, su lectura.
  • El nórdico de cada recomendación, desde hace tiempo y por mucho tiempo. Presagios (Colección Roja & Negra, Mondadori), de Karin Fossum. Inquietante. ¿Por qué va a investigar un policía si no ha habido delito? Quizá lo que hayan robado es la seguridad. ¿Seguro que ese es el final? Vuelva a leer.
  • Uno de novela negra mediterránea. Total Kheops (Akal), de Jean Claude Izzo. Marsella. Una trilogía que explica claramente cómo a través de la novela negra se puede hablar de racismo, de fascismo, de xenofobia y sentir el alma de una ciudad sin haberla visitado. Pide un pastis. Nosotros lo tomamos con 51. La marca, no la cantidad.
  • África. Sudáfrica antes del Mundial. La canción del perro, de James McClure. Editorial Reino de Cordelia. Para no olvidar que existió el régimen de Apartheid. Una mirada irónica, con un sentido del humor gemelo de Tom Sharpe. Un policía negro y un oficial blanco. Novela para disfrutar y conocer. Si los encuentra aún y lee en su casa, enciéndase un Lucky Strike.
  • Cruzando el charco, paseando por Buenos Aires. Betibú (Alfaguara), de Claudia Piñeiro. La vida en las urbanizaciones privadísimas, pero también la reflexión sobre el periodismo de siempre y el neoperiodismo virtual. Una mirada femenina en la crónica de sucesos. Sonría mientras va paladeando cualquier botella de Malbec.
  • Un estadounidense. Todavía quedan maestros. Raylan (Alianza), de Elmore Leonard. Los personajes se explican por lo que dicen, por lo que hacen. No es necesario que nos los expliquen. Sólo uno de los grandes puede conseguirlo con brillantez. Los diálogos llenos de causticidad y cariño, desbordando inteligencia. Para acompañar, que sea un malta de bastantes años.
  • Recomendación de la librera negrocriminal. Dura, como la lluvia que cae (Duomo), de Don Carpenter. Escenas de una ternura indecible, crudas, desnudas de cualquier sentimentalismo. Carpenter es un escritor realista y sabe que todo el daño inflingido a Jack en lo más hondo nunca se curará del todo. Jack Levitt acaba la novela roto pero no vencido. Carpenter quiere a su personaje y le da todo lo que podemos esperar cualquiera de nosotros. El aquí y el ahora.
  • Recomendación del librero negrocriminal. No llames a casa (RBA), de Carlos Zanón. Producto nacional. Este librero siempre recordará que el inicio del 2012 le pilló leyendo la segunda novela de Zanón. Una Barcelona poco habitual, personajes perdedores, naturalmente, pero que quieren sobrevivir. Ecos de Juan Marsé y de David Goodis. Bien escrita, va ganando a medida que se lee, hasta llegar a uno de los mejores finales que hemos leído. Reconciliación con la lectura.

Cuéntanos en los comentarios, o vía Facebook o Twitter (con el hashtag #esteveranocae) si echas en falta algún clásico o si tienes otras apuestas literarias para estas vacaciones.

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