El partido islamista Ennahda, en posesión del poder en el gobierno tunecino, ha rechazado el anuncio del primer ministro, Hamadi Jebali, de disolver el gobierno y formar un ejecutivo de tecnócratas en un intento por recuperar la calma en las calles tras el asesinato de uno de los principales líderes de la oposición, Chokri Belaid.

"El primer ministro no ha pedido la opinión del partido", ha declarado el vicepresidente de Ennahda, Abdelhamid Jelassi. "En Ennahda creemos que Túnez necesita en estos momentos un gobierno de corte político", ha proseguido. "Seguiremos discutiendo con otros partidos sobre la forfmación de un gobierno de coalición", ha anunciado.

Jebali anunció este miércoles en un discurso televisado -en el que también condenó el asesinato de Belaid, una de las figuras más críticas con Ennahda- que, "tras el fracaso de las negociaciones con los partidos para una remodelación del gobierno" había decidido "formar un gobierno tecnócrata reducido".

La muerte del líder opositor ha provocado una serie de manifestaciones en la capital tunecina, Túnez, y en la localidad de Sidi Bouzid, la cuna de la primera revolución de la 'Primavera Árabe' que puso fin al régimen liderado por Zine el Abidine Ben Alí el 14 de enero de 2011.

Un agente de la Policía falleció en la noche del miércoles a causa de las pedradas de los manifestantes en la capital.