INTERNACIONAL

¿Es compatible el Nobel de la Paz y atacar Siria? "Cuando lo recibí dije que claramente no lo merecía"

04/09/2013 16:31 CEST | Actualizado 04/11/2013 11:12 CET
AFP

Barack Obama, premio Nobel de la Paz y ardiente defensor del ataque a Siria. ¿Una contradicción? Finalmente, la pregunta tiene respuesta del laureado presidente. En una rueda de prensa en Estocolmo (Suecia), donde el mandatario está de visita, fue preguntado por una periodista sueca.

Remitiéndose al discurso de aceptación del Nobel (que puedes leer más abajo), el presidente de EEUU ha reconocido que no era digno de tal distinción. "Empecé diciendo que, en comparación con anteriores galardonados, claramente no me lo merecía", dijo ante el primer ministro de Suecia, Fredrik Reinfeldt.

Sin embargo, ni él se concedió a sí mismo el premio ni se puede esperar que un presidente de EEUU no baraje utilizar la fuerza. Según Obama, cuando "400 niños son sometidos al gas o 1.400 civiles inocentes mueren sin sentido", en referencia al ataque con armas químicas en Siria, "la decisión moral no es quedarse quieto y no hacer nada".

En la rueda de prensa, Obama pidió a los que le critiquen que recuerden que él se opuso a la guerra de Irak y que no está dispuesto a cometer los mismos errores. También confió en que Vladimir Putin levante el veto ruso en la ONU para darle cobertura legal a la operación, algo que el Kremlin ha deslizado como posible. Pero EEUU tiene pruebas del uso de armas químicas y que el régimen de Bachar al Assad fue el que apretó el botón rojo.

"Si pudiera, me pasaría mi tiempo hablando sobre cómo hacer que todos los niños de 3 o 4 años tengan una buena educación, más que pensando en cómo evito que niños de 3 o 4 años sean sometidos a armas químicas y gas nervioso". Pero su trabajo comporta ambas responsabilidades.

En realidad, Obama sí se refirió en su discurso de aceptación del Nobel a sus méritos como galardonado. En sus primeras palabras, el presidente reconoció que sería una "negligencia" no asumir la controvertida que fue decisión del jurado. "En comparación con algunos de los gigantes de la historia que han recibido este premio -Schweitzer y King; Marshall y Mandela- mis logros son pequeños. Y luego hay hombres y mujeres alrededor del mundo que han sido encarcelados y golpeados en su búsqueda de la justicia; gente que trabaja en organizaciones humanitarias para aliviar el sufrimiento; millones en el anonimato cuyos silenciosos actos de valentía y compasión inspiran incluso a los cínicos más empedernidos. No puedo contradecir a quienes piensan que estos hombres y mujeres -algunos conocidos, otros desconocidos para todos excepto para quienes reciben su ayuda- merecen este honor muchísimo más que yo", dijo.

Ya entonces, en 2009 y tras una campaña electoral basada en el humanitarismo y la esperanza de un mundo mejor, el presidente reconoció que "un movimiento no violento no hubiera podido frenar al Ejército de Hitler".

OBAMA, NOBEL Y SIRIA (TRANSCRIPCIÓN)

Pregunta.- "Señor presidente. Ha dado charlas muy elocuentes sobre la fuerza moral de la no violencia. ¿Podría describir el dilema de ser el ganador de un premio Nobel y prepararse para atacar Siria?"

Respuesta.- La remitiría al discurso que di cuando recibí el premio Nobel. Creo que empecé diciendo que, en comparación con anteriores galardonados, claramente no me lo merecía. Pero también describí el reto que todos afrontamos cuando creemos en la paz pero nos enfrentamos a un mundo que está lleno de violencia y a veces maldad. La pregunta se convierte en qué es lo responsable. He hecho todos los esfuerzos por acabar con la guerra en Irak, rebajar la guerra en Afganistán, fortalecer nuestro compromiso con la acción multilateral o promover la diplomacia como solución a los problemas. La pregunta a la que todos nos enfrentamos, no sólo yo, sino los ciudadanos, no sólo los líderes políticos, es cuándo decimos que tenemos que reaccionar ante acciones que violan nuestra humanidad común.

Diría que cuando veo que 400 niños son sometidos al gas, o que 1.400 civiles inocentes mueren sin sentido en un contexto en el que ya han muerto decenas de miles... y tenemos la oportunidad de tomar decisiones que tienen relevancia, incluso aunque no solucionen el problema entero, pero que pueden mitigar este problema particular, entonces la decisión moral no es quedarse quieto y no hacer nada.

Pero es difícil. Esto es la parte de mi trabajo que encuentro más exigente todos los días. Si pudiera, me pasaría mi tiempo hablando sobre cómo hacer que todos los niños de 3 o 4 años tengan una buena educación, más que pensando en cómo evito que niños de 3 o 4 años sean sometidos a armas químicas y gas nervioso. Por desgracia, esas son las decisiones a las que me tengo que enfrentar como presidente de EEUU. Sinceramente, como presidente de EEUU no puedo evitar esas cuestiones. Porque, aunque se nos critique mucho, cuando pasa algo malo en el mundo, la primera pregunta es ¿qué va a hacer EEUU? Pasa en cualquier cuestión. Pasa en Libia, Ruanda, Sierra Leona o Siria. Es parte del trato.

Discurso Obama by ElHuffPost