INTERNACIONAL
04/09/2013 11:33 CEST | Actualizado 04/09/2013 11:35 CEST

Rusia apoyaría una acción militar si se demuestra que Al Assad usó armas químicas

REUTERS

Rusia rebaja el tono de su postura sobre el conflicto de Siria y aceptará una acción militar contra el régimen de Al Assad si se aprueba en el Consejo de Seguridad de la ONU y siempre y cuando se demuestre que el presidente sirio usó armas químicas contra la población el pasado 21 de agosto.

El presidente ruso, Vladimir Putin, ha admitido en una entrevista a una televisión rusa que no descarta apoyar la intervención "si tenemos datos objetivos, exactos, acerca de quiénes cometieron esos crímenes". "Decirlo ahora, de antemano, sería incorrecto", ha asegurado Putin. El resto de vías son, para el dirigente ruso, "inadmisibles y sólo pueden calificarse de agresión".

Aún así, Putin duda de que fuera Al Assad el autor y se pregunta lo siguiente: "Si se demuestra que la guerrilla usó armas químicas, ¿qué hará EEUU con los guerrilleros? ¿Qué harán con los guerrilleros sus patrocinadores? ¿Dejarán de suministrarles armas? ¿Lanzarán operaciones militares contra ellos?".

Putin mantiene que las pruebas "deben ser convincentes" y no estar basadas en "rumores o informaciones obtenidas por servicios secretos de escuchas de conversaciones". Putin agregó que incluso en EEUU hay expertos que consideran que las pruebas presentadas por el Gobierno estadounidense no son sólidas y que no descartan la posibilidad de que el supuesto ataque químico del 21 de agosto en la afueras de Damasco haya sido una provocación de la oposición siria.

PERMISO DE 60 DÍAS

El mandatario ruso tendrá la oportunidad de confrontar estas opiniones con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, este jueves en San Petersburgo, donde el dirigente norteamericano viajará mañana desde Estocolmo (Suecia), ciudad a la que ha llegado esta mañana.

Obama logró anoche el respaldo del Comité de Relaciones Exteriores del Senado estadounidense para intervenir militarmente en Siria aunque, eso sí, limitado a un máximo de 90 días, con un período inicial de 60 días prorrogable otros 30 con una nueva autorización.

Una autorización que prohíbe expresamente el despliegue de tropas en la región, salvo para situaciones de emergencia que requieran de una "misión de rescate". También impone a la Casa Blanca la obligación de presentar ante el Congreso, en un plazo de 30 días tras la aprobación de este proyecto de ley, una solución diplomática para acabar con la violencia en el país árabe.

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