NOTICIAS

'Hombres buenos', lo nuevo de Arturo Pérez-Reverte

16/03/2015 11:41 CET | Actualizado 03/04/2015 18:09 CEST
ALFAGUARA

Título: Hombres buenos

Autor: Arturo Pérez-Reverte

Editorial: Alfaguara

Páginas: 582

Precio: 22,90 euros en tapa dura y 10,44 euros en ebook.

Fecha de Lanzamiento: 12 de marzo de 2015

¿De qué va?

Dos miembros de la Real Academia de la Lengua Española -el bibliotecario don Hermógenes Molina y el almirante Pedro Zárate- viajan a París con la misión de comprar la Enciclopedia de D´Alembert y Diderot. Adquirir libros podría parecer una tarea poco compleja, si no fuera porque esos valiosos 28 tomos eran entonces una obra vetada en España, un libro prohibido. Dos de sus compañeros confabulan para impedir que la Enciclopedia llegue a España, demasiado impía para uno, demasiado democratizadora para otro. La persecución y las zancadillas varias a los académicos y, sobre todo, sus conversaciones en el camino, que forjan una amistad de acero mientras piensan un país con menos sombras, son los ejes de la trama.

¿Por qué se habla tanto de este libro?

Porque cualquier reverte es un acontecimiento. Si un escritor edita en más de 40 países y sus lectores se cuentan por millones, cualquier nueva obra promete colocarse entre los superventas. Hombres buenos es el líder en las listas españolas desde su primera semana de vida. Esta vez tiene un añadido especial: que juega con la historia verdadera de Molina y Zárate, efectivamente enviados por la Academia en busca de la Enciclopedia, un juego de realidad y ficción que ha generado interés en la actividad de los que "limpian, fijan y dan esplendor". Ante la dejadez actual de los políticos españoles, supone un debate sobre la cultura y la formación y su necesidad para un país.

LEE AQUÍ LAS PRIMERAS PÁGINAS DE 'HOMBRES BUENOS'

¿Quién lo escribe?

Arturo Pérez-Reverte (Cartagena, Murcia, 1951) es uno de los autores más conocidos en lengua española. Reportero de guerra durante 21 años en el diario Pueblo y en RTVE, cubrió todos los conflictos armados del último cuarto del pasado siglo, de Chipre a los Balcanes. Publicó su primera obra, El húsar, en 1986. Desde entonces es un referente imprescindible de las novelas históricas y de aventuras. Académico de la lengua en el sillón T desde 2003, es el padre del capitán Diego Alatriste, la serie con la que ha dado a conocer incluso a los más jóvenes la España del siglo XVII.

¿Quién debería leerlo?

Es una obra obligada para los revertianos leales, para los amantes de la aventura de época, la lucha del bien y el mal -con todos sus matices- y las amistades imbatibles, a lo mosqueteros. Recomendada para quienes gusten, además, de diálogos intensos y apasionados. Pero también, forzosa, para los políticos y gestores de hoy que, como los del XVIII, aún se benefician de la incultura del pueblo. Por si ven la luz.

Nuestra opinión:

Pérez-Reverte se vuelve luminoso. Tras años más sombríos -no hay más que leer el hermoso El pintor de batallas-, crea una novela que es un homenaje a la amistad, a la ilustración, la ciudadanía culta y crítica, el amor por los libros y por el progreso de una comunidad. El trabajo de documentación es, como de costumbre, deslumbrante: las descripciones del Madrid o el París de la época, de los caminos por los que viajan los académicos... Trama de las que arrebatan a sus adeptos -con guiños a Dumas o a Conrad- y diálogos basados en Rousseau y Voltaire, ahora al alcance de todos. Domina el debate de las ideas sobre la acción, pero todo casa bien en este relato mestizo.

Lo que ha dicho la crítica:


El primer párrafo:

"Cruje el piso de madera cuando, tras los postres, un mozo trae la bandeja con una cafetera humeante, agua y una botella de licor, así como avío para fumar. Solícito con sus dos comensales, Vega de Sella, el director de la Real Academia Española, hace él mismo los honores: una taza colmada y una copita de marrasquino al bibliotecario, don Hermógenes Molina, y un dedo de moscatel al almirante Zárate, cuya austeridad —apenas ha probado el carnero verde y el vino de Medina del Campo— es notoria entre los miembros de la Docta Casa. Los tres están sentados en torno a una mesa del comedor pequeño de la fonda La Fontana de Oro, por cuya ventana abierta alcanza a verse el tráfico de calesas y gentío que sube y baja por la carrera de San Jerónimo.

—Es toda una aventura —está diciendo Vega de Sella—. Con la que, no necesito insistir en ello, ganan ustedes el reconocimiento de sus compañeros y de la Academia... Por eso quería agradecérselo a los dos con esta comida..."

Las entrevistas

En Página 2 y en La Ventana, en la Cadena Ser.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR...

Ve a nuestra portada Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter