INTERNACIONAL

Los acreedores de Grecia se reúnen por sorpresa en Berlín para estudiar una "última oferta"

02/06/2015 07:55 CEST | Actualizado 02/06/2015 08:05 CEST
MAURIZIO GAMBARINI/EFE

La directora gerente del FMI, Christine Lagarde, y el presidente del BCE, Mario Draghi, se unieron este lunes por la noche en Berlín, por sorpresa y en secreto, al presidente de la Comisión Europea (CE), Jean-Claude Juncker, la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, François Hollande, para analizar posibles propuestas para desbloquear la crisis griega.

Según fuentes cercanas a la negociación citadas por el diario alemán Die Welt, Merkel y Hollande estudiaron con los máximos responsables de las tres instituciones acreedoras, antes conocida como troika, una posible "última oferta" para el Gobierno de Alexis Tsipras. El objetivo es hacer más progresos hacia un acuerdo definitivo sobre el programa de reformas que debe aplicar Atenas para desbloquear los 7.200 millones de euros que quedan pendientes en el segundo rescate.

"Han intercambiado opiniones sobre el estado actual de las conversaciones en marcha con el Gobierno griego y coincidieron en que ahora se debe seguir trabajando con gran intensidad", apuntó a Efe un portavoz de la Cancillería tras la reunión mantenida en la capital alemana.

Los asistentes al encuentro de Berlín, explicó el portavoz, han mantenido estrechos contactos en los últimos días y continuarán con ellos, implicando también al Ejecutivo de Atenas. Las tres instituciones han mantenido en público que trabajan de manera unida hacia un acuerdo con Grecia, pero Atenas ha acusado al FMI de mantener una postura más dura en las negociaciones.

Por otro lado, en un artículo publicado por el diario francés Le Monde, Tsipras aseguró que si no ha habido acuerdo hasta el momento no es por culpa de Grecia, sino por las exigencias de sus acreedores, como la reducción de las pensiones o una mayor flexibilización del mercado laboral.

REUNIÓN CONOCIDA A ÚLTIMA HORA

El lunes a última hora se conoció la presencia de Lagarde y de Draghi en la sede de la Cancillería, donde Merkel, Hollande y Juncker habían citado a destacados empresarios europeos para abordar los retos del mercado único digital.

A ese tema se ciñeron los tres en una breve comparecencia ante la prensa antes de la cena de trabajo prevista, a pesar de que Juncker había avanzado en una entrevista con el diario Süeddeutsche Zeitung que le sorprendería que la crisis griega no acabara siendo el eje de las conversaciones.

Así fue finalmente con la llegada, no anunciada oficialmente, de Lagarde y Draghi.

Según Die Welt, la oferta que se traslade al Gobierno griego se basará estrictamente en el programa de rescate que todavía está en marcha.

NO HAY FECHA LÍMITE

Tanto la CE como Berlín han dejado claro que no hay una fecha límite para lograr un acuerdo y que el único calendario establecido es el 30 de junio, fecha en la que expira la prolongación de cuatro meses del segundo rescate.

Esta semana puede ser la definitiva de cara a un acuerdo de Grecia con los acreedores, con la obligación de hacer frente a un nuevo pago al FMI.

Grecia deberá abonar esta misma semana un primer tramo de unos 300 millones de euros al FMI; en total, debe devolver este mes cerca de 1.600 millones de euros.

Si bien todo apunta a que hay fondos para devolver los primeros 300 millones, no es el caso para los tramos restantes, ni tampoco para el gasto corriente del Estado, que suma mensualmente unos 2.800 millones de euros, entre salarios, pensiones y seguridad social.