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Guía ilustrada para entender el brote del virus del Zika

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En octubre de 2015, las autoridades sanitarias brasileñas informaron a la Organización Mundial de la Salud de que un alarmante número de bebés habían nacido con microcefalia, una anomalía congénita y muy inusual con consecuencias de por vida.

Los investigadores rápidamente asociaron ese brote con el virus del Zika, una enfermedad tropical poco conocida que se transmite por un mosquito.

Desde su descubrimiento en Uganda en 1947, el virus ha aparecido en diferentes países africanos y asiáticos, pero no resultó preocupante hasta 2013, cuando contagió aproximadamente al 11% de la población de la Polinesia Francesa y se extendió por las islas vecinas del Pacífico.

En 2014, Brasil fue la sede de dos importantes eventos deportivos a nivel internacional: la Copa Mundial de la FIFA y el campeonato de canoa Va'a World Elite & Club Sprint Championships. Los expertos sospechan que fue en ese momento cuando alguna persona infectada procedente de las islas del Pacífico introdujo por primera vez el virus del Zika a Sudamérica. Desde entonces, el virus se ha propagado por América Central y del Sur.

Hasta la fecha, se han confirmado dos casos en España, tres en Reino Unido, uno en Dinamarca y una docena en Estados Unidos. No obstante, cabe destacar que tanto los casos europeos como los estadounidenses son importados; es decir, las personas adquirieron el virus en las zonas de Latinoamérica ya afectadas, lo que significa que el virus no ha alcanzado necesariamente los países donde estas personas fueron diagnosticadas.

A continuación, todo lo que necesitas saber sobre el virus y los lugares a los que ha viajado:

El virus del Zika está en América Central y del Sur

Los últimos informes apuntan a que el virus está presente en 22 países o territorios, siendo Brasil y Colombia los principales focos. En el siguiente mapa se muestran los lugares afectados.

Las embarazadas son las más afectadas

El Centro Europeo de control de Enfermedades (ECDC) y su homólogo americano (el CDC) desaconsejan que las mujeres embarazadas viajen a estas zonas y les recomiendan (a ellas y a las que planeen quedarse embarazadas) que, en caso de no poder evitar el viaje, lo consulten con su médico y se planteen la idea de posponerlo.

El CDC ha publicado un detallado protocolo para prevenir las picaduras de mosquito. Por ejemplo, aconseja aplicar sobre la piel productos con ingredientes activos como DEET o picaridin, usar manga larga y pantalones largos y dormir en habitaciones con aire acondicionado y mosquiteras.

El zika viaja a toda velocidad

El virus del Zika volvió a aparecer en África y en algunos países asiáticos décadas después de ser descubierto. Sin embargo, como los síntomas parecían relativamente leves (fiebre transitoria, sarpullidos, dolores de articulaciones y ojos rojos), no se consideró como una gran amenaza en comparación con otras enfermedades transmitidas por mosquitos.

Todo esto empezó a cambiar en 2007, cuando hubo un brote del virus en Yap, una isla del Pacífico suroccidental. Era la primera vez que el virus se descubría fuera de los continentes africano y asiático, como señaló por aquel entonces el investigador Edward Hayes. Aunque los síntomas fueran relativamente leves, Hayes afirmó que el brote debería "concienciar de la posibilidad de que el virus del Zika se extendiera a otras islas del Pacífico y a toda América".

Luego, como predijo Hayes, la Polinesia francesa experimentó un fuerte brote del virus en 2013. Sin embargo, esta vez coincidía con que la presencia del síndrome de Guillain-Barré se había multiplicado por 20 . Se trata de un extraño trastorno autoinmune por el cual sistema inmunitario ataca a los nervios, provocando hormigueos, debilidad muscular e incluso parálisis transitoria en los peores casos.

El virus del Zika puede tener un efecto devastador en los bebés

El virus del Zika llegó a América en 2015, y Brasil se llevó la peor parte. Hasta 1,5 millones de brasileños contrajeron el virus el año pasado, y empezó a planearse la posibilidad de que tuviera un preocupante efecto colateral.

El brote del zika parecía coincidir con un elevado incremento de los bebés nacidos con una extraña anomalía congénita llamada microcefalia, que ocurre cuando el cerebro no se desarrolla de forma normal en el vientre y los bebés nacen con la cabeza más pequeña de lo normal. Esto puede tener consecuencias para toda la vida, entre ellas discapacidades intelectuales, retrasos en el desarrollo y ataques epilépticos.

Entre 2010 y 2014, Brasil registró una media de 156 bebés al año nacidos con microcefalia. No obstante, de octubre de 2015 a enero de 2016, la cifra se disparó hasta los casi 4.000 bebés. Los investigadores sospechan que esos niños pudieron haberse infectado del virus cuando estaban en el útero de su madre, y que el virus pudo haber afectado a su desarrollo.

Al igual que la Polinesia francesa, Brasil ha experimentado un repunte del síndrome de Guillain-Barré. Sin embargo, las autoridades brasileñas no han podido cuantificarlo porque hasta ahora los casos eran tan aislados que se consideraba innecesario registrarlos, según informa The New York Times. Hasta la fecha, no existe vacuna ni cura para el zika.

Y ahora, ¿qué puede ocurrir?

Los investigadores aún no han confirmado por completo la relación entre el virus del Zika y anomalías como la microcefalia y el síndrome de Guillain-Barré, pero los países por donde se ha extendido el virus (entre ellos, Brasil, Colombia y El Salvador) ya han aconsejado a las mujeres que pospongan sus planes de embarazo. Incluso otros países, como Jamaica, que no han registrado casos del virus, han lanzado avisos similares, ya que las autoridades dan por hecho que llegará, al tratarse de una enfermedad endémica en los países vecinos, como señala Associated Press. Este inusitado consejo ha dado lugar a otro debate recurrente: el del aborto, prohibido en muchos países latinos. Resulta paradójico que en El Salvador —que recomienda que las mujeres no tengan hijos hasta 2018—, quienes ya estén embarazadas y contraigan el virus deban someterse a las estrictas leyes que prohíben terminantemente el aborto, y que ya han llevado a la cárcel a decenas de mujeres, a las que se acusa de asesinato.

Esto ha hecho que las autoridades sanitarias hayan expresado su preocupación de que muchas mujeres infectadas con el virus lleven a cabo medidas desesperadas y recurran a abortos clandestinos que pongan en peligro su vida. Un estudio de 2009 señala que aproximadamente 70.000 mujeres mueren cada año por abortos que se realizan en condiciones inseguras.

Diversas organizaciones que luchan por los derechos reproductivos de las mujeres han pedido ya que los gobiernos recapaciten y que, dadas las circunstancias, cambien sus restrictivas leyes.

En cuanto a los casos registrados fuera de Latinoamérica, los especialistas apuntan que seguramente se trate de personas que lo contrajeron en países ya afectados. Pero, advierten, la llegada del virus a Norteamérica es sólo cuestión de tiempo.

Los patrones de migración de los mosquitos que portan el virus del Zika, así como los patrones de desplazamiento de las personas, pueden hacer que el zika siga extendiéndose antes de que finalice este brote. Los expertos afirman que, para protegerse contra el virus, hay que declarar la guerra a los mosquitos acabando con las masas de agua estancada donde crecen y fumigando las zonas con repelente.

Gráficos de Alissa Scheller para ‘The Huffington Post’.

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Este artículo fue publicado originalmente en la edición estadounidense de 'The Huffington Post' y ha sido traducido y adaptado del inglés por Marina Velasco Serrano

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