POLÍTICA

Ainara Guezuraga: "Sánchez es frío y Díaz, ambiciosa"

Entrevista a la periodista y autora de 'El PSOE en el laberinto'

14/05/2017 12:20 CEST | Actualizado 14/05/2017 12:21 CEST
CARLOS PINA
Ainara Guezuraga

El Comité Federal del 1 de octubre de 2016 quedará en la memoria de todos los socialistas y de buena parte de la sociedad española. Y también en la de los periodistas que informaban desde la calle Ferraz. Allí estaba Ainara Guezuraga, contándolo en directo para Antena 3.

Narraba lo que estaba pasando "con la piel de gallina, con los pelos de punta". Guezuraga (Bilbao, 1976) ha decidido ahora poner negro sobre blanco todo lo que ha vivido y le han contado sobre la etapa de Pedro Sánchez en Ferraz en El PSOE en el laberinto. Reuniones secretas, pactos, críticas y la eterna batalla detrás de los focos entre el ex secretario general y Susana Díaz. Las tripas del poder.

¿Qué radiografía haces del PSOE a una semana de las primarias?

Un PSOE que llega muy tocado. El declive empieza en mayo de 2010 con las decisiones que tomó José Luis Rodríguez Zapatero. Luego llamó la travesía del desierto, como la llamó Alfredo Pérez Rubalcaba. Muchos luego creyeron que Pedro Sánchez era la opción ganadora, pero no ha resultado así. Llegan con una polarización no conocida hasta ahora y una radicalización de las bases que no se había visto nunca.

El libro arranca contando la reunión en un hotel en Madrid entre Pedro Sánchez, Susana Díaz, Ximo Puig, Tomás Gómez y José Luis Rodríguez Zapatero antes de las primarias de 2014. ¿Qué pasó?

A Sánchez no le dijeron ni el sitio al que iba ni para qué. Él se puede imaginar que era para algo trascendental, él ya era precandidato. Zapatero hace de notario. En contra de lo que se ha dicho, no se pacta que no se vaya a presentar luego como candidato a la Presidencia del Gobierno. Queda en el aire y probablemente sea el origen de los posteriores problemas. Sale de aquel hotel de facto siendo secretario general y se demuestra que el aparato funciona. Fue el candidato del aparato. Se vuelcan en conseguir avales para Sánchez y gana las primarias.

¿Cómo era el Pedro Sánchez que llega a Ferraz en verano de 2014? ¿Y cómo es ahora?

Es un Sánchez pletórico, muy atento con la prensa, muy sonriente y ya se veía que su gran patrimonio es su físico. Su equipo no quería que se le viera el perfil izquierdo por unas marcas en la piel. Pero era muy accesible a la prensa y eso cambia en unas semanas cuando empieza a haber problemas y se empieza a criticar.

El 99,9% de las fuentes me habla de la frialdad de Sánchez

¿Cómo ha evolucionado?

El 99,9% de las fuentes lo primero que destaca es su frialdad. Es una persona muy fría, tanto para sus operaciones políticas como para establecer lazos con sus compañeros de partido y opositores políticos. Es curiosa esa no relación con la mayoría de los importantes dirigentes de su partido. Seis de siete presidentes autonómicos están en contra, la séptima, que es Francina Armengol, se ha pasado a la candidatura de Patxi López. Tampoco tiene buena relación con Albert Rivera, Pablo Iglesias y Mariano Rajoy.

AOL

En el libro se recoge que dirigentes del PP dicen que es como estar con un "marciano"...

Un importante ministro me ha dicho que es una persona tóxica. Y Mariano Rajoy dice lo de "¿Han cenado ustedes alguna vez con un marciano?". No consigue entenderse con él, y se lo cuenta a los mandatarios europeos.

En los últimos meses, según describes, Sánchez está rodeado de un pequeño círculo de colaboradores. ¿Cómo es ese Sánchez de los días anteriores al Comité Federal?

Me lo describió una persona que ha tenido despacho en Ferraz y que me dice que era un club de fans y que si no eras de ese club, no te daba ni los buenos días. Eso suele pasar, como el efecto Moncloa. Hay críticas, malos resultados, malas encuestas, uno se va encerrando y te quedas con la gente que no te critica.

Uno de los momentos más fuertes que se han vivido en la política española es aquel Comité Federal del 1 de octubre. ¿Qué te han contado de aquel día?

Son más de 200 personas las que están en esa sala. Las visiones son múltiples, estaban viviendo una situación límite. Me llama mucho la atención lo que me cuenta una persona de un momento en el que Javier Fernández está llorando en una esquina y alguien decía que le iba a dar algo porque estaba operado del corazón. También está el momento de Díaz llorando y la frialdad de Sánchez en el momento de la urna detrás de la mampara. Fue el punto de inflexión del Comité. Él ni pestañea, me decía un ex presidente autonómico, que lo describe como una pescadilla congelada. También el momento en el que sale Sánchez ese día de Ferraz.

Retratas algunos momentos de las tripas del poder que sorprenden. Por ejemplo, que César Luena pidiera tener todos los días un zumo exprimido en su despacho o que se subiera en una mesa para decirle a Nino Torre aquí el que manda soy yo. ¿Cómo es el poder por dentro?

Nino no ha podido olvidar esa imagen. No deja de ser peculiar, pero es la persona que eligió Sánchez para ser su número dos. Una persona que ha estado en Ferraz me ha dicho que me he quedado muy corta en la descripción. Hubo un momento en el que se sintieron dueños de Ferraz. Algunas personas ajenas al periodismo y la política me dicen que no pueden creerse que el funcionamiento interno del partido fuera así, con esas guerras cainitas. Es una cuestión muy de piel. Mucha gente le aconsejaba a Sánchez que llamara a la gente, que se fuera un fin de semana a Sevilla, que tuviera un encuentro con Susana y su marido. Lo que me dicen es que no tenía interés en el acercamiento personal.

Gente ajena a la política y al periodismo no puede creerse que el funcionamiento de un partido fuera así

Desde el lado 'sanchista' siempre se comenta que se le pusieron palos en las ruedas, que los barones lo boicotearon. ¿Los líderes regionales cercaron también a Sánchez?

Claro, evidentemente. Esto es lo de dos no se pelean si uno no quiere. Ni una parte ni la otra querían ese entendimiento, a lo mejor no era posible. Hay casos, por ejemplo, como el de Guillermo Fernández Vara. Cuenta que votó a Madina y desde el primer día luego fue leal a Sánchez. No habíamos oído una mala palabra hacia él. Pero hasta que empieza a ver ciertas cosas y él relata que sale del despacho de Sánchez preguntándole si había alguna sorpresa, le dice que no y cuando vuelve a Mérida en coche salta la noticia de un fichaje desconocido que no gustó a la militancia (Irene Lozano). También a Sánchez si no le interesa hablar, no coge el teléfono.

Lo que está clara es la capacidad de resistencia de Pedro Sánchez, al que muchos le han dado por muerto varias veces...

Envidiable.

¿Los barones no llegaron bien a calcular si no era tan manejable o fácilmente enterrable?

Aquel día de la proclamación de Felipe VI, que luego se reunieron en el Hotel AC La Finca, ninguno de ellos pudo imaginar en aquel momento la situación que estamos viviendo en mayo de 2017. A ninguno se le pasó por la cabeza.

¿Cuáles son las mayores virtudes y defectos de Sánchez?

La tenacidad, la telegenia y algunos me decían que es valiente hasta ser temerario. Esa temeridad le ha llevado a donde está hoy, puede ser una virtud o un defecto. Otra gente podrá decir que es un defecto esa frialdad. De ella dicen que es cálida, que gana en el tú a tú. Una diputada dice que él ha pasado momentos muy malos, incluso se habla de una depresión. Pero se ha levantado con la misma frialdad que tuvo en su mandato.

¿Y qué te cuentan de la actitud de Díaz? ¿Ella quería desde entonces ser secretaria general y lo utiliza a él?

De los dos me hablan de una enorme ambición. La gran diferencia, según me contó una persona que colaboró con Sánchez, es que Díaz da más cariño que él. Es el afecto, ese instinto femenino. El factor fundamental, me dicen, por el que Díaz no se lanzó fue por su familia. Ella tiene un concepto muy tribal. Para ella su padre es fundamental. No le gusta que se hable de su vida personal. En esto también es muy distinta de Sánchez.

En ese sentido, en el libro hablas de que hay fotos en la playa de Sánchez que pacta con una agencia...

Se llamó a una agencia de comunicación de prensa rosa, se pacta un posado en la playa. La agencia la ofrece a las cabeceras Hola, Semana, Lecturas y Diez Minutos. Solo a una le interesa y me cuentan que por ese material se pagan 4.000 euros. No a Sánchez, sino a la agencia que las hace.

CARLOS PINA

¿Has notado arrepentimiento de ambas partes por todo lo que ha pasado?

Cero. Ni unos ni otros han reflexionado. Tiene mucho que ver con la personalidad de cada una de las partes. No hay ese mirar atrás, hay mucho lo de mirarse el ombligo y decir que sus males son por culpa del de enfrente. He hablado con ambas partes y no ha habido esa gran reflexión.

¿Crees que no han aprendido nada y volvemos a vivir otra especie de Comité Federal con estas primarias?

Me cuesta pensar que de este congreso vaya a salir un partido unido sabiendo cómo están las posiciones.

Cuesta pensar que de de este congreso va a salir un PSOE unido

¿Qué futuro ves al PSOE?

Creo que hace falta un PSOE fuerte para nuestra democracia más allá de las ideologías. En las últimas semanas me preocupa lo que está pasando.

¿Cómo se puede hacer un buen periodismo político en esta época de la posverdad en mayo de 2017?

Contrastando siempre. Al final lo que quedan son los hechos. Por eso digo que hay mucha posverdad en el relato de Pedro Sánchez, al decir que ha salido derrocado. Él dijo que admitía que había perdido una votación y que iba a ser leal a la gestora. Son sus palabras, los hechos.

Sin duda, los políticos están obsesionados con la televisión

¿Cuál ha sido el momento más emocionante cubriendo el PSOE?

Sin lugar a dudas, el 1 de octubre. Recuerdo ese día en tensión continua, con la piel de gallina, los pelos de punta. Todo el rato pasaban cosas. A partir del momento de las urnas, lo que se vive dentro es dantesco.

También un poco de autocrítica, ¿han contribuido los medios a hacer de la política un espectáculo?

Prefiero pensar que no, que lo da el momento y no solo en España. Lo estamos viendo con Trump en Estados Unidos. Es verdad que la televisión es un medio más rápido, más visual, se busca la imagen. Y, en eso, Sánchez nos ha dado mucho juego.

¿Están obsesionados los políticos con la televisión?

Sin lugar a dudas. La televisión mueve mucho y son conscientes. Especialmente en Podemos.

Defina a...

Pedro Sánchez: Frío

Susana Díaz: Ambiciosa

Patxi López: Pasaba por aquí

Javier Fernández: Referente

Guillermo Fernández Vara: Leal

Miquel Iceta: Simpatía

José Luis Rodríguez Zapatero: Derechos sociales

Felipe González: Mi infancia

Alfredo Pérez Rubalcaba: Resistencia

Antonio Hernando: Partido

Ainara Guezuraga: Apasionada por el PSOE

Candidatura Susana Díaz

Pedro Sánchez busca apoyos en Barcelona

Patxi López

MÁS SERIES