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Del amor al crimen: triángulo mortal en la Guardia Urbana de Barcelona

La detención de dos agentes por el asesinato de otro saca a la luz que los arrestados eran exnovios y la víctima, actual pareja de la mujer.

16/05/2017 12:28 CEST | Actualizado 16/05/2017 12:28 CEST
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Los guardias Rosa Peral y Albert López, detenidos por la muerte de su compañero, Pedro Rodríguez.

Lo que vas a leer podría ser la trama de una intensa novela negra o de un thriller con giros inesperados. Pero no. Es verdad. Duramente cierto. Todo empieza con un coche carbonizado, del que resulta prácticamente imposible recuperar pistas. Dentro, en el maletero, un cuerpo, tan quemado que los técnicos no saben si podrán reconocerlo. Y, de seguido, un reguero de detenciones de lo más insospechadas: compañeros, exparejas, parejas, amigos... Todos, víctima y arrestados, con el denominador común de ser agentes de la Guardia Urbana de Barcelona, que se encuentra en estado de shock. Y todos, además, con el nexo de haber tenido alguna polémica en el desempeño de sus funciones.

Los Mossos d'Esquadra detuvieron ayer a dos guardias de este cuerpo, un hombre de 36 años y una mujer de 33 años, por su presunta implicación en la muerte de otro agente de este mismo cuerpo. Se trata del hombre que apareció calcinado el pasado 4 de mayo en el maletero de un vehículo en una pista forestal de Castellet i la Gornal (Barcelona), identificado como Pedro Rodríguez.

Según ha explicado la Agencia EFE, el cadáver fue localizado en un lugar cercano al pantano de Foix (Barcelona) y correspondía a un agente de la Guardia Urbana que que fue apartado del cuerpo por agredir a un motorista, el verano pasado, durante un control de tráfico. Tras ser reintegrado en el cuerpo al archivarse el proceso judicial por el incidente con este conductor de moto, permanecía de baja por una operación en la espalda a la que se había sometido el pasado octubre.

Pese a que el cuerpo estaba calcinado en el maletero del coche, los investigadores conocieron la identidad del fallecido porque el vehículo está registrado a su nombre y, además, porque el cadáver tenía una prótesis en la espalda, como la que le habían colocado al urbano tras ser intervenido recientemente. Sin eso, hubiera sido muy complicado saber a ciencia cierta si era él o no era él.

A partir de hallar el cuerpo, los Mossos d'Esquadra abrieron entonces una investigación para aclarar las circunstancias del suceso, y hoy se han practicado estas detenciones, aunque la investigación continúa abierta. La policía autonómica ha informado de que la pareja pasará los próximos días a disposición judicial y que el juzgado de instrucción que lleva el caso mantiene el secreto de las actuaciones.

LAS CONEXIONES

Y al conocerse las detenciones, se enreda la trama. El fallecido era actualmente la pareja de la mujer arrestada, Rosa Peral, una agente que había denunciado un caso de pornovenganza por parte de otro policía, un subinspector del cuerpo concretamente. Al parecer, tras romper la relación sentimental en el 2008, difundió fotos de contenido sexual de la mujer a sus contactos desde su ordenador en la comisaría, del que conocía la contraseña. Por esta circunstancia, la mujer había estado varios meses de baja. La detenida fue investigada además en 2014 por la muerte de un vendedor ambulante, en una causa que se acabó archivando.

Albert López, el otro implicado en este macabro suceso, fue condenado por su parte por pegar a otro vendedor ambulante y ha sido denunciado en al menos otra ocasión. Fue condenado en 2013 por un juzgado de Barcelona a una multa de 300 euros y a una indemnización de 600 euros por una falta de lesiones por agredir a un senegalés en un dispositivo de la Urbana contra la venta ambulante, según las fuentes recogidas por EFE. Ahora se especula con que podría ser el amante de la agente arrestada. Ambos estaban destinados en la Unidad de apoyo diurno (USD).

Los Mossos han detenido a los presuntos autores de la muerte de Rodríguez en apenas nueve días. Peral fue una de las primeras interrogadas, al ser su actual novia. En su declaración explicó que había discutido con su pareja el martes por la noche y que él ya no había vuelto a casa. Sin embargo, a los investigadores les parece raro que no denunciara su desaparición ni tratara de localizarle a través del móvil. Su coartada fue que había estado muy liada con sus dos hijas esa semana en concreto y que quería que Rodríguez se tomase el tiempo necesario tras la pelea.

El día después de la desaparición, la agente Peral acudió "muy entera" a una comida de su unidad acompañada de López, el otro arrestado, su expareja, según ha desvelado La Vanguardia. Nadie pareció darle más importancia, más allá de los cotilleos habituales. Cuando ambos fueron detenidos, la lectura del evento cambió.

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Los Mossos detuvieron a Peral ya el sábado por la mañana. También arrestaron a López. La principal hipótesis es que ambos habían reanudado una relación sentimental que habían tenido en el pasado, pero a espaldas de Rodríguez. El agente muerto pudo enterarse y la ruptura se precipitó. Pero eso es sólo una teoría, porque todo está muy abierto, según relata la prensa catalana, citando a responsables de la investigación policial y judicial. El caso está bajo secreto de sumario y la juez investiga cualquier filtración sobre el tema.

La Guardia Urbana de Barcelona suspenderá cautelarmente de funciones y abrirá expediente a los dos agentes arrestados. En el consistorio barcelonés hay inquietud por la mala imagen que de la Guardia Urbana pueda dar este caso, que insisten en que es algo "aislado".