ECONOMÍA

Banco Popular sigue hundiéndose y crecen los rumores de compra

Los nombres que suenan para una eventual adquisición son BBVA o Banco Santander.

06/06/2017 21:11 CEST | Actualizado 06/06/2017 21:27 CEST
REUTERS
La caída en bolsa del Banco Popular español ha sido brutal en la última semana, y el mercado duda de su solidez financiera, pero los analistas excluyen el riesgo de un contagio al resto del sector, en España o en Europa.

En apenas una semana, Banco Popular ha perdido la mitad de su capitalización en la bolsa de Madrid, pasando de más de 2.700 millones de euros a unos 1.400 millones, y convirtiéndose en el valor de menos peso del índice Ibex 35.

Igualmente, la acción del Popular, participado por la familia mexicana Del Valle y la chilena Luksic, se redujo a la mitad, y este martes cotizaba a 32 céntimos de euro.

La preocupación de los inversores se vio alimentada en los últimos días por varios factores, empezando por la reducción de la participación del fondo estadounidense Blackrock, o la partida del francés Crédit Mutuel del consejo de administración.

Este martes, la prensa española anunciaba una reunión entre los directivos de la entidad y el Banco Central Europeo (BCE), aunque ninguna de las dos partes quiso confirmarla.

El principal problema de fondo es que el séptimo banco de España por capitalización en bolsa sigue arrastrando el peso de los activos inmobiliarios tóxicos acumulados desde el estallido de la burbuja en 2008.

Dichos activos le obligaron a provisionar 5.700 millones de euros en 2016, que explican la abultada pérdida de ese año (3.485 millones de euros).

La tarde del martes, la agencia Moody's rebajó dos escalones la calificación a largo plazo de depósitos y deuda senior de la entidad, a B2 y B3 respectivamente, con perspectiva negativa.

Su difícil evaluación le complica la absorción por parte de otra entidad más grande, una opción que parece estar privilegiando el presidente del banco, Emilio Saracho. Los nombres que suenan para una eventual adquisición son BBVA o Banco Santander.

En caso de fracasar las dos opciones oficiales (fusión y aumento de capital) quedaría la opción extrema de un rescate europeo, algo que trae malos recuerdos en España, cinco años después de que la Eurozona rescatara el sector bancario español.

En cualquier caso, los demás bancos no han acusado pérdidas considerables en bolsa, "lo que indica que los inversores son capaces de 'discriminar', al entender que los problemas de la entidad son individuales y no afectan al sector bancario español en su conjunto", indicaron los analistas de Link Securities.

Victoria Torres, analista de Self Bank, recuerda que recientemente CaixaBank emitió bonos convertibles sin problemas, y eso "significa que el mercado no está pensando en un riesgo de contagio".

El Popular tiene además el 90% de su actividad en España". "Es una entidad muy doméstica (...) con lo cual no creemos que pueda tener impacto fuera", añade.

El viernes, el gobierno español manifestó su "absoluta tranquilidad" en cuanto al sector financiero del país, asegurando que éste es "sólido".

En esa línea, el Fondo Monetario Internacional señalaba hace unos meses que la banca española estaba "a punto de dejar atrás la mayor parte de la herencia de la crisis" económica de 2008-2013.

Álvaro García Tapelo, analista de XTB Brokers, cree poco probable un rescate público a través de Bankia, la entidad nacionalizada en 2012. Y ello por la fragilidad política del ejecutivo conservador, que gobierna en minoría.

Al Partido Popular de Mariano Rajoy "no le interesa porque todos los partidos políticos se le van a echar encima" si optara por esa vía, indica el analista.

Según él, el riesgo está, más que en una quiebra, en que la acción caiga "a casi cero", con las pérdidas que eso conllevaría para los accionistas.

Para atraer a los inversores, no obstante, el Popular puede presumir de un negocio no inmobiliario rentable, y de ser el líder del sector en créditos a pequeñas y medianas empresas, un segmento alentador en plena recuperación económica en España.