ECONOMÍA

Si Reino Unido se va de Europa, España va a Reino Unido

Los reyes visitan las islas británicas con una delegación empresarial de alto nivel y la intención de obtener mejores resultados comerciales tras el Brexit

12/07/2017 13:27 CEST | Actualizado 12/07/2017 19:35 CEST
REUTERS

Si Reino Unido se va de Europa, España va a Reino Unido. Los reyes visitan las islas británicas desde este miércoles hasta el viernes con la ejecución del Brexit como telón de fondo. Los acompaña una delegación de alto nivel, con los presidentes de algunas de las mayores compañías españolas al frente, como Telefónica, Banco Santander, Ferrovial, Iberdrola, Inditex o Banco Sabadell. Una de las citas claves para esta comitiva será el foro empresarial hispano-británico, UK-Spain Business Forum, que se celebra el jueves. Porque, pese al divorcio, el viaje, pospuesto desde marzo, tiene como objetivo dejar clara la voluntad no solo de conservar esas estrechas relaciones sino de mejorarlas.

Las consecuencias económicas y políticas de este divorcio llamado Brexit van más allá de la salida de un Estado miembro que representa el 17,6% del PIB de la zona. Reino Unido perderá con su salida de la Unión Europea entre el 1% y el 3% del PIB, en caso de un divorcio amistoso, la resolución más probable, y entre el 6,5% y el 9,5% de su PIB, parecido a la crisis financiera de los años 2008-2010, si la separación se hace en malos términos, según un estudio de la London School of Economics.

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Pero España tampoco será inmune a la despedida. Con la huida, los dos brazos de la balanza adelgazan. La economía española mantiene un superávit comercial con las islas británicas por valor del 1,3% del PIB. Lo mejor es que, a diferencia de otros Estados miembro de la UE, estas ganancias se dan tanto tanto en bienes como en servicios.

Santiago Carbó, catedrático de Economía de Bangor University (Gales, Reino Unido) y colaborador de Cunef y Funcas, eleva la voz para llamar la atención sobre el potente vínculo entre España y Reino Unido. "Nuestro país es, entre todos los europeos, el más expuesto al Brexit y, a nivel mundial, solo va por detrás de Estados Unidos", cuenta, "por lo que entendemos que España va a adoptar una posición soft para obtener los mejores resultados de la negociación".

Santander UK es uno de los mayores bancos del país, Telefónica está presente a través de O2, una de las grandes operadoras de Reino Unido, Ferrovial controla, entre otros activos, el mayor aeropuerto de Londres, el de Heathrow e Iberdrola es propietaria de Scottish Power, una de las compañías energéticas de referencia. Asimismo, las tiendas de Inditex destacan en las calles de numerosas ciudades y el Banco Sabadell posee otra destacada entidad financiera británica.

Este adiós afectará a la rentabilidad de las inversiones españolas en las islas, aumentarán los costes regulatorios para los bancos y empresas españolas allí y ambos Gobiernos tendrán que renegociar el acceso de sus respectivos ciudadanos a los servicios de uno y otro país.

Trabajadores de aquí y pensionistas de allí, vehículos, trenes, aviones y frutas, verduras, finanzas de aquí, coches y combustibles de allí, turistas aquí y allí ... Reino Unido es el cuarto mercado más importante para las exportaciones de productos españoles, hasta un 7,3% del total de lo que se vende fuera. España importa a su vez coches (686,4 millones de euros), combustibles y aceites minerales (666,6 millones de euros) y productos farmacéuticos (250 millones de euros), entre otros.

Los empresarios españoles cargan músculo. Si gracias a los grupos de presión el Parlamento mantiene el acceso al mercado único, "las empresas españolas habrán tenido mucha suerte", identifica Santiago Carbó.

Ejercicio a ejercicio, continúa la expansión de las exportaciones españolas a Reino Unido y en 2016 el saldo de la balanza comercial bilateral favoreció a España por undécimo año consecutivo. Entonces, el superávit comercial entre ambas potencias fue de 7.968 millones de euros, el 44,1% más que en 2015. Las exportaciones (19.153 millones de euros) crecieron un 5,1%, mientras que las importaciones (11.184 millones de euros) cayeron un 11,8%. Las cifras hablan: España gana el pulso comercial.

El sol es otro de nuestros activos. Entre 800.000 y un millón de británicos vive al menos una parte del año en España y 300.000 tienen residencia permanente. Pensionistas, gran parte de ellos, que dependen del sistema nacional de Seguridad Social. "La depreciación de la libra les forzará a reducir su gasto o volver a su país", relaciona Santiago Carbó. Reino Unido es también el principal mercado para los servicios turísticos españoles. El año pasado, 15,8 millones de personas visitaron España, cifra que representa el 21,1% del gasto turístico total en 2016.

Los flujos migratorios entre los dos países son considerables, pero de perfiles diferentes. Reino Unido es el principal destino para los emigrantes españoles, mayormente jóvenes en busca de oportunidades laborales. El 14,8% de españoles que emigró al extranjero fue a Reino Unido. Las islas son el mayor destino de la emigración española y, a pesar de los temores del Brexit, el retorno ha sido menor que las nuevas emigraciones hacia las islas. Por cada tres españoles que se fueron allí en 2016 (12.705), solo regresó uno (4.101), según datos del Instituto Nacional de Estadística.

LAS CONSECUENCIAS DEL BREXIT PARA EL PIB ESPAÑOL

Con el Brexit, el PIB español puede perder hasta medio punto de crecimiento. Esta despedida a la inglesa afectará igualmente al comercio y la rentabilidad de las inversiones españolas allí, al tiempo que engordará los costes regulatorios de los bancos y empresas españolas allí y forzará una renegociación del acceso de sus respectivos ciudadanos a los servicios, tanto aquí como allí.

Reino Unido es también el principal destino de la inversión directa extranjera española, hasta el 14% del total de las picas que España pone fuera de sus fronteras. Financiero, telecomunicaciones y suministro energético son los tres principales sectores donde ha puesto el ojo y la billetera. El país de la Commonwealth es, por su parte, el quinto mayor inversor en España, donde apuesta mayoritariamente por las telecomunicaciones y el tabaco.

El divorcio dañará especialmente al transporte y al sector alimentario por la caída de las expectativas y la recesión a la que se enfrentaría aquel país, según el análisis que Nick Greenwood, experto de Analistas Financieros Internacionales, publicó en el número 252 de Cuadernos de Información Económica, la revista de la fundación de cajas de ahorros Funcas.

En esta ecuación, Greenwood destaca que Reino Unido tiene aún más importancia para España en el ámbito de los servicios ya que los británicos son los extranjeros que más visitan el país, según el Ministerio de Industria. El año pasado, 16,9 millones de ciudadanos de Reino Unido pasaron sus vacaciones en España, un 12,3% más que en 2015, y generaron el 21,1% del gasto turístico total.

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FINANZAS DE IDA Y VUELTA

España también es el país con más exposición al sistema financiero británico, solo superado por Estados Unidos. Más del 20% de los activos y de los beneficios de Santander y Sabadell proceden de Reino Unido. "La confianza en las instituciones británicas era una de sus principales bazas como hub inversor", insiste Greenwood. Por un lado, esto puede afectar a las ganancias de las empresas instaladas allí y a la repatriación de beneficios, en el caso de que tengan su origen en el extranjero, lo que supone un problema, ya que la inversión española en Reino Unido asciende a 48.000 millones de euros. Por otro lado, también limitará la llegada de inversiones a España, y eso es malo porque las islas son el sexto mayor emisor del capital que entra en el país.

El dinamismo financiero a un lado y otro del Canal de la Mancha mueve 1,5 billones de euros en derechos de bancos europeos sobre entidades británicas. Banco Santander, que obtiene un 30% de su beneficio en este país, y Banco Sabadell concentran activos por valor de 362.000 millones de euros. Además, el Brexit puede suponer un aumento del impago de créditos, así como el deterioro de la cuenta de resultados de las instituciones financieras radicadas en este país.

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ADIÓS A REINO UNIDO, MÁS POBRES TODOS

La contribución de Londres al Presupuesto de la Unión Europea varía entre los 8.500 millones y 9.500 millones de euros al año. Al eliminar esta aportación, Bruselas tendrá que reducir las transferencias al resto de Estados miembros o bien aumentar las contribuciones de los países miembros. El Círculo de Empresarios calcula que España tendrá que aportar 906 millones de euros al año más a Bruselas, después de que Reino Unido se desvincule. Alemania, por su parte, sufragaría otros 2.503 millones, mientras que Francia aportaría 1.871 millones de euros e Italia, 1.384 millones.

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