INTERNACIONAL

'Rohingya', la palabra maldita para el Papa

El cardenal local de Birmania le pidió públicamente que no pronunciase el nombre de esta minoría musulmana.

29/11/2017 12:40 CET | Actualizado 29/11/2017 13:06 CET

Rohingya. La palabra maldita para el Papa. Los medios de todo el mundo han seguido la visita de Francisco a Myanmar, marcada por el éxodo de esta minoría musulmana. El anfitrión del líder de la Iglesia Católica en el país, el cardenal birmano Charles Moung Bo, le pidió públicamente que no pronunciase el nombre de los rohingyas, expulsados de sus casas por militares birmanos. Han escapado del país por la oleada de violencia desatada contra ellos las últimas semanas. Finalmente, Francisco no pronunció la palabra, aunque sí pidió "respeto a todos los grupos étnicos y a su identidad".

Los rohingyas son una minoría musulmana no reconocida en Myanmar. Esto significa que no existen para las autoridades e instituciones birmanas. Algunos analistas los definen como "el pueblo musulmán más perseguido del mundo". La ONU los describe como un pueblo "sin Estado" y "virtualmente sin amigos" ni en su continente.

UNA MISA DELANTE DE 150.000 PERSONAS

Este miércoles, Francisco inició la celebración de una misa al aire libre, delante de unas 150.000 personas que acudieron desde rincones de todo el país. "Puedo ver que aquí la Iglesia está viva", dijo el pontífice, con respecto a la comunidad de católicos, que suman unas 700.000 personas, en un país de 51 millones de habitantes, en su mayoría budistas.

Los católicos birmanos esperaban con ansias desde hace meses la llegada del papa y peregrinos provenientes de todos los rincones del país viajaron para la celebración en la capital comercial de Birmania. Para asistir algunos han tenido incluso que dormir en los cementerios de las iglesias.

Jorge Silva / Reuters

"Yo nunca soñé con poder verlo una vez en mi vida", cuenta Meo, una mujer de 81 años de la minoría akha, que viajó desde el estado de Shan para ver al papa. Al igual que ella, muchos otros peregrinos han acudido a ver a Francisco desde las conflictivas regiones situadas en las fronteras del país. "Nunca había visto tantos católicos", cuenta Gregory Than Zaw, un hombre de 40 años perteneciente a la etnia karen, que viajó cinco horas en bus para llegar a Rangún junto a otros 90 peregrinos de su aldea.

"VENGO COMO PEREGRINO"

El papa saludó a la multitud desde el 'papamovil' antes de oficiar la ceremonia. "Yo vengo como peregrino a escucharlos y a aprender de ustedes y para ofrecerles algunas palabras de esperanza y de consuelo", dijo.

La multitud celebró su llegada agitando banderas de Birmania, que se sumaban al colorido de la ropa de los asistentes, un crisol de las etnias del país. Hasta ahora el viaje ha tenido un cariz más político.

El martes Francisco pidió "respeto a todos los grupos étnicos y a su identidad", pero no citó a los rohingyas ni se refirió a las acusaciones de "limpieza étnica" contra esta minoría musulmana o a su masivo éxodo hacia el vecino Bangladés. Francisco compartió estrado con la líder birmana y Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, en la capital administrativa del país, Naypyidaw, sin citar directamente la crisis de los rohingyas.

620.000 ROHINGYAS REFUGIADOS EN BANGLADESH

Desde finales de agosto, más de 620.000 musulmanes rohingyas se han refugiado en Bangladesh, huyendo de las violencias perpetradas por soldados birmanos y milicias budistas. Naciones Unidas ha considerado que se trata de una "limpieza étnica".

En el segundo día de su visita, el pontífice afirmó que el futuro de Birmania pasa por "la paz", basada esencialmente en el "respeto por cada grupo étnico y su identidad". Francisco exhortó asimismo a un "compromiso por la justicia" y un "respeto de los derechos humanos" en un discurso pronunciado ante las autoridades civiles en la capital birmana.

Susana Vera / Reuters
Rohingyas huyendo a Bangladesh

Por su lado, Aung San Suu Kyi —muy criticada hasta ahora por su gestión de la crisis de los rohingyas— se comprometió ante el papa a proteger los derechos y promover la tolerancia "para todos". La iglesia birmana defiende a Aung San Suu Kyi ante las múltiples críticas por su falta de empatía hacia esta minoría.

ANTES DE SU VIAJE EL PAPA DIJO QUE LOS ROHINGYAS ESTÁN SIENDO "TORTURADOS Y ASESINADOS"

Las palabras del papa eran esperadas son ansias, después de que antes de su viaje Francisco evocara varias veces el destino de los rohingyas, "torturados y asesinados debido a sus tradiciones y a su fe" en Birmania.

Pero la iglesia católica local le había pedido al pontífice que no contrariara a una población mayoritariamente budista al emplear la palabra "rohinyá" en un país que no acepta las críticas de la comunidad internacional.

Pese a las acusaciones de la ONU, el poderoso jefe del ejercito de Birmania, Min Aung Hlaing, afirmó al papa, durante una reunión de "cortesía" el lunes, que su país no ejerce "ninguna discriminación religiosa" y que el ejercito actúa por "la paz y la estabilidad del país".

Las organizaciones de defensa de los derechos humanos han acusado a este general de ser el principal responsable de la campaña de represión contra los rohingyas".