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No soy ama de casa, soy gestora de familias

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WANDER WOMEN COLLECTIVE via Getty Images
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Anoche fui a ver a una naturópata. Mientras hablábamos sobre el estilo de vida que llevaba, levantó una ceja, estiró los hombros y me preguntó por el estrés personal.

Empecé a dar vueltas a muchas cosas. ¿Estoy hablando demasiado? ¿Voy muy rápido (es algo que me suele pasar)? ¿Por qué me ha preguntado por el estrés en concreto? ¿Parezco una de esas personas? ¿No estoy estresada? ¿Debería estarlo?

Respondí rápidamente: "Antes, con un trabajo a tiempo completo, solía tener mucho estrés, pero ahora me quedo en casa con mis dos hijos, así que las cosas se han calmado un poco".

¡Eso es! ¿No?

La naturópata empezó a enumerar los síntomas de niveles altos de estrés, y yo los iba confirmando mentalmente: Ajá. Sí. Sí. Comprobado. Eso es...

Y hoy he decidido empezar a prestar atención a esos momentos irritantes y tensos en los que el corazón me late a toda velocidad y me puede la desesperación.

Normalmente empiezan a las 5:50 de la mañana (más o menos, depende de quién me despierte) y no paran.

Mientras escribo este post, empapada con el apestoso aceite de regaliz negro (para producir leche materna), puedo decir que estoy más estresada ahora que antes de tener hijos.

Antes de profundizar, quiero añadir una aclaración: este artículo no es una queja de mi vida como madre (que es la mejor aventura en la que me he embarcado) ni tampoco es una infravaloración de las personas que tienen un trabajo distinto al de la paternidad.

Desde el momento en el que me despierto (si es que he dormido, porque mi hijo de 5 meses todavía se despierta con frecuencia para comer) estoy de un lado para otro (literalmente no paro).

Como madre de un niño de dos años acróbata y electricista y un bebé de 5 meses, me encuentro en estado de alerta máxima/código naranja/alerta terrorista grave durante todo el día. Y sé que no soy la única. La mayoría de Madres Amas de Casa (MAC) puede corroborarlo. Mi marido pasa fuera de casa 14 horas al día, así que soy la responsable de todo lo que concierne al bienestar de nuestra familia.

Eso significa que no sólo entretengo a los niños (que es lo que algunas personas creen que hacen las MAC todo el día mientras comen bombones y corretean por el parque). Sigo una rutina de dormir/jugar/dar de comer que no se puede interrumpir bajo ningún concepto.

Muchas veces tengo un ojo puesto en el reloj, lo que me impide vivir el momento de verdad, mientras los otros dos (sí, a veces me da la sensación de que soy una horrible mamá monstruo de tres ojos) vigilan a mis hijos para evitar que coman arena o se atraganten con ella, que cojan pañuelos del suelo para comérselos, que mi hijo mayor se suba a caballito encima del pequeño, etcétera.

En los escasos momentos en los que te relajas, aunque sea durante un segundo, acaba pasando algo de lo que te arrepientes seriamente (ya he estado en urgencias dos veces y he aprendido la lección).

Ya que mi naturópata me ha ayudado a descubrir que padezco estrés, me gustaría presentar una moción para cambiar el anticuado acrónimo Madres Amas de Casa (MAC) por algo más apropiado, algo que sea digno, meritorio y apropiado.

Mi marido, al que hace poco se le ha acabado la baja por paternidad de cuatro meses (eso le ha abierto los ojos, nuestra relación nunca había sido tan respetuosa y fuerte), y yo hablamos de todo lo que tiene que hacer un padre que se queda en casa con los niños todos los días.

Hemos dado con el término "gestor de familias". Vale, sí, lo más probable es que ya exista, pero espero que todos los padres que cuidan de sus hijos durante todo el día cambien sus currículum para incluir el cargo gestor de familias.

Mi nuevo currículum debería incluir -y lo hará- algo parecido a esto (después de los cargos de producción de televisión y de mi máster):

Gestora de familias. Marzo de 2014 - actualmente. Funciones desempeñadas: organización, finanzas, planificación de comidas, seguridad de dos niños, primeros auxilios, investigación, educación, observación en desarrollo, bibliotecaria, encargada, ama de casa/limpiadora, entrenadora, corredora de maratón, arquitecta (esos muebles de Ikea...), elaboración de presupuestos, arbitraje, salvavidas, almacenamiento en estanterías, etc.

Para todos aquellos que pertenezcan al sector de la gestoría de familias, que no os sorprenda ni os sintáis solos cuando no aguantéis despiertos un viernes por la noche o no podáis ir al gimnasio después de meter a vuestros hijos en la cama. Cuando se desglosa todo, nos damos cuenta de que es genial que haya personas que estén a cargo de mantener con vida a los humanos en miniatura todos los días. Es un trabajo incalculable, no se tiene mucho contacto con más adultos y las pausas para el café normalmente se interrumpen.

Dicho esto, ¿cuán afortunada soy de poder criar a una personita 24 horas al día, 7 días a la semana? Es un privilegio que agradezco enormemente. Lo único que pido es que dejen de decir esas chorradas de las MAC. Paso muy poco tiempo en casa durante el día. Y, si estoy en ella, lo más probable es que quiera arrancarme los ojos y salir.

Este post fue publicado originalmente en la edición canadiense de 'The Huffington Post' y ha sido traducido del inglés por Irene de Andrés Armenteros.