Lo peor que nos podía pasar a los europeos es que además de sufrir la peor crisis económica desde la gran recesión, la hagamos frente de la peor manera posible. Si la Unión es nuestra fuerza, desde luego la división que padecemos es la peor de nuestras debilidades. El fracaso en la cumbre europea del viernes, en la que los líderes no han logrado ponerse de acuerdo en un presupuesto que sigue siendo raquítico (el 1% del PIB de la UE) es sólo el último ejemplo de un sistema de toma decisiones que no funciona.
Los europeos somos víctimas de un secuestro. El Consejo Europeo, que reúne a los jefes de Estado o de Gobierno de los 27 estados de la UE, ha monopolizado la respuesta a la crisis. No se tienen noticias del Parlamento, que tiene vivos debates en cada una de sus sesiones pero no influye en la agenda, ni de la Comisión Europea, cuyo presidente no ha sido capaz de marcar una agenda distinta a la de Berlín.
Es verdad que el Consejo ha ido perdiendo poder históricamente a favor de la Comisión y el Parlamento. De hecho, el Tratado de Lisboa, que entró en vigor en diciembre de 2009, consolidó esta tendencia. Pero la crisis ha dejado al descubierto que las decisiones económicas clave siguen siendo exclusivamente intergubernamentales.
Pero, ¿Por qué no funciona el Consejo?
El método intergubernamental que rige el funcionamiento del Consejo tiene dos problemas clave: (1) es demasiado lento e ineficaz para responder en tiempos de crisis -a menudo requiere la unanimidad de los 27 miembros para tomar decisiones- y (2) tiende a acentuar las diferencias entre intereses nacionales en vez de lograr acuerdos beneficiarios para todos. O sea, no fomenta una respuesta unitaria para hacer frente a la crisis.
En el primer capitulo de la crisis, cuando todavía la tragedia era evitable, las debilidades del método intergubernamental impidieron reaccionar con la rapidez necesaria para evitar el contagio de Grecia al conjunto de la Eurozona. Un problema pequeño se dejó convertir en gigante. La miopía electoralista nacional primó sobre el bien Europeo, y los líderes fueron incapaces de tejer estrategias conjuntas pensando en el largo plazo.
Una vez la eurozona entró el método volvió a fallar. Más de 20 reuniones del Consejo, casi todas rimbobantemente bautizadas como "cumbres para salvar al euro" no han servido para asegurar un mínimo común denominador institucional que asegure la viabilidad de la eurozona.
El aplazamiento de la Unión Bancaria es un buen ejemplo. Como defiende el grupo de economistas de INET, no es necesaria de momento una unión de transferencias permanente, ni tampoco la plena unión política. Pero sí es necesaria una unión bancaria, cuanto antes, que permita romper el "abrazo mortal" entre crisis bancarias y crisis de deuda soberana. Pues bien, tras llegar a un acuerdo para su pronta creación, Merkel ha decidido proponer su aplazamiento -al menos hasta las elecciones en otoño de 2013.
Mientras la agenda europea dependa de las pulsiones electorales naciones, mercados y ciudadanos seguirán desconfiando en Europa, porque ésta será incapaz de ofrecer respuestas eficientes y adecuadas para todos.
Desde el mes de julio, cuando el emperador Draghi dijo las palabras mágicas -"Haré todo lo necesario para salvar al Euro"- hemos ganado un poco de tiempo. En España y en otros países con problemas los enormes esfuerzos de devaluación interna empiezan a dar algunos resultados. La Comisión Europea prevé que las exportaciones Españolas crezcan un 22% este año, lo que contribuye a corregir nuestro insostenible déficit exterior. No obstante todos esos esfuerzos serán en vano si el norte no reconoce su papel central en la solución del problema del Euro.
El reto más grave al que nos enfrentamos es la espiral insostenible de crecimiento negativo, austeridad y desempleo que está ahogando a la población como consecuencia de esas reformas. El ritmo de ajustes en el sur solo será viable social y democráticamente si, mientras tanto, en el norte crece la demanda y el consumo para generar mayor crecimiento y empleo en toda la unión monetaria.
¿Pero qué tiene que ver el método intergubernamental con todo esto? En el marco institucional presente se impone la ley del más fuerte. En el Consejo los acreedores tienen la sartén por el mango. Y puesto que Alemania no tiene incentivos para ceder competitividad respecto a sus vecinos del euro todo el ajuste de una eurozona mal diseñada (por todos) lo están asumiendo exclusivamente los deudores en el Sur.
Además, los líderes de los países deudores no han sido capaces de construir estrategias conjuntas para defender sus intereses con más fuerza. Mientras que Alemania, Finlandia y Austria no tienen complejos en defender juntos las bondades de un ajuste duro y rápido, en España, Italia, Grecia y Portugal se han dedicado más bien a resaltar sus pequeñas fortalezas respecto a la debilidad del vecino.
Con un "ejecutivo" europeo fuerte común e independiente, con recursos y capaz de influir en las agendas reformistas nacionales, sería posible un camino intermedio. Por un lado deberían existir mecanismos para garantizar las reformas en el sur, pero por otro se permitirían tiempos más laxos y se exigiría a los países con mayor espacio fiscal arrimar el hombro en la recuperación. La austeridad de todos no hará más que aumentar el sufrimiento y alargar la recuperación innecesariamente.
La incapacidad de generar respuestas rápidas, eficientes y justas del Consejo es una de las razones centrales de la crisis de la Eurozona. Mientras siga siendo el Consejo el capitán de nuestro barco, persistirán narrativas y respuestas nacionales a unos problemas esencialmente europeos.
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Uno de los temas que todavía no me acaban de apañar de toda esta historia es que los diferentes Gobiernos y por extensión la Comisión "Malvada", no han hecho una "Campaña de Concienciación de la Identidad Europea" (¿a qué suena bien?).
Veo día a día como la gente no siente que la Unión sea un reloj, en la que todas las piezas deben encajar, si no, el reloj no funciona.
Siento cada día más, que o la comisión encara una nueva convergencia micro-económica o la cosa me parece que no la va a salvar nadie por mucha reunión que tengan.
Todos los europeos tenemos que pagar los mismos impuestos y cobrar los mismos salarios, pero también que nos podamos abrir una cuenta bancaria en cualquier país de la eurozona bajo la supervisión de un ente de control de todos estos movimientos.
Europa la construyen los Estados pero sobre todo las personas. No se puede construir una moneda a medias.
Después tenemos a la casta política, son 27 los miembros de la UE, y cada uno de ellos se dedican a intentar, permítaseme la expresión, barrer para casa sin importar lo más mínimo lo que pueda pasar en la casa vecina, que me parece bien, pero en ese caso no le llamemos Unión Europea, llamémosle Alianza Europea de Colaboración, por ejemplo. Antes un país en crisis económica tenía una herramienta útil para reactivar la economía, era la devaluación de su moneda para atraer inversores, subía la inflación sí, pero era eficiente para ese fin, ahora se depende del BCE, que está amordazado por Alemania. De modo que no me vengan con la UNIÓN, una economía como la española, que es la cuarta dentro de la UE tiene nulo poder de decisión y no es respetada, es de chiste. Como alguna vez escuche decir a alguien, quememos esto y construyámolo desde cero.
En ciertos aspectos te tengo que dar la razón, el Euro ha sido una herramienta a medio forjar, y no quiero entrar a personalizar culpas del porqué del tema.
A lo que me quiero referir y es lo que expones, se hizo una convergencia en materia macro-económica, pero no en la microeconómica.
Se deberían haber unificado los SMI, el IVA, impuestos de sociedades, etc.
Ciertamente habrían países que hubieran pasado un calvario en su momento, pero por lo menos ahora andaríamos todos a la misma velocidad o por lo menos sincronizados como en un reloj.
Eso sin descontar que debería haber un organismo de supervisión para evitar cosas como las de Grecia, que resulta que no tienen ni Catastro y por lo tanto el sistema Tributario que tienen es un desastre.
Saludos.
Saludos.
Así ha sido desde que termino la baja edad media. Y así seguirá siendo.
Creo que los políticos de los veintisiete países que componen la Unión Europea no dan la 'talla mínima exigible'. Creo que son 'cortoplacistas' y cortos de miras y no ven más allá de su ombligo (o de la punta de su nariz). Sólo quieren 'barrer para casa' pensando que ello les va a reportar beneficios electorales en las próximas elecciones 'quedando bien' ante sus electores y, quizá, conel resto de sus paisanos.
Así no se construye nada, ni duradero ni eficaz. Para construir una entidad 'supranacional' es imprescindible que todos cedan en algo, pensar que si yo pierdo un poquito se va a beneficiar el conjunto.
Mientras eso no suceda, mientras sigamos 'respetando' lo que se dice en mi pueblo de que "el que más 'chifle' (silbe fuerte), capador", en este caso, Alemania y los países del norte, no haremos nada. Europa será una utopía...
Y mientras unos (los citados del norte) se 'benefician' los otros (los PIGS) se 'jod...'. Y así seguimos.
Ya que nosotros no somos capaces.
Pero a Europa solo le itneresa comprar lo que quede a precio saldo, Asi que estamos jodidos, en la historia el pueblo español o podido poner coto a este estado de cosas. Asi que complicado. Todavbia no esta naciendo ni siquiera una alternativa de liderazgo al PP-PSOE.
Moriremos año a año.
¿Que quieren que paises con un buen nivel de vida,como Inglaterra,Suecia,Filandia,Dinamarca,Holanda Alemania........CEDAN sus derechos en favores de paises donde LA CORRUPCION llega a las "mismas entrañas de los Partidos Politicos",como Grecia,Italia Y SOBRE TODO ESPAÑA.
......anda vamos,pongase las pilas y critiquen aquello que es criticable como....¿Por que un EUROCRATA,gana tanto como los Directivos del Madrid-Arena o del Club de Campo de Madrid?
"Esas" si son REALIDADES nuestras que nidios les pone COTO.
Así nos va y,lo que es peor, así nos va a ir mientras que no salgan políticos con sentido de Europa y cambien los egoísmos nacionales por los intereses continentales.
Este es el sentido que quería dar yo a mi comentario,
Saludos
¿Alguien se imagina un país que cuando tenga crisis no pudiera pedir un credíto el propio pais y tuvieran que ser los Ayuntmientos los que lo solicitaran, independientemente de lo grandes que fueran y allá cada uno con su problema?