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Primero las personas, después el resto

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#88peldaños De las muchas áreas que componen tu vida, las personas solo representan una. Pero con diferencia, la más importante. @ANXO

¿Tienes una lista de prioridades? Si tu trabajo, tus proyectos, tus sueños, tus hobbies ocupan un lugar superior al quinto, bájalos. Los cuatro primeros puestos solo deberían tener un ocupante: las personas.

Cuida a las personas. En su lecho de muerte, nunca nadie se ha arrepentido de pasar más horas en la oficina, pero sí de no haber dedicado más tiempo a un hijo, a un padre, a una esposa o a un amigo.

De vez en cuando, y sólo de vez en cuando, imagínate la vida sin tus seres queridos y quiérelos más.

Que ningún proyecto sea tan primordial como para nublarte ante la importancia del papel que las personas que quieres juegan en tu vida. Entiende la importancia de tus seres queridos para ti y la de los suyos para ellos. Quizá el mayor de los regalos para los seres queridos nuestros es mimar a los seres queridos suyos.

Inversamente, no des tu tiempo a todos por igual. Valora tu tiempo y tu vida. Regálaselo sólo a quienes realmente se lo merezcan. Cada vez que regalas una hora a alguien que no la valora, se la estás negando a alguien que podría merecerla mucho más. ¿Cuántos días, semanas y meses regalamos a personas que ni les ven valor ni jugarán ningún tipo de papel en nuestro viaje a largo plazo? De tu lista de personas importantes, tu debes estar a la cabeza, y valorarte a ti mismo es valorar tu tiempo y a qué personas se lo regalas.

En las relaciones con la gente que realmente juega un papel en tu vida, pide mucho, pero da muchísimo. Nunca te escudes en los lazos que te unen a las personas para justificar tu falta de implicación en la relación. Nunca digas «como es mi hijo, sé que siempre me va a querer». Di: «precisamente porque es mi hijo, me esforzaré en darle los mayores motivos para que siempre me quiera».

El amor es como la amistad. Nunca puede ser exigido, sino sólo merecido.

Lo que muchos no entienden es que esta máxima no se aplica sólo a los amigos, sino también a la familia. No se gana el respeto con una alianza matrimonial o por un vínculo familiar otorgado por el nacimiento. El respeto debe ser algo a ganarse diariamente, al igual que la confianza, y alimentado día a día igual que una planta. Cada día que inviertes en una relación o amistad verdadera es un gramo de un tesoro, el cual será un acierto proteger y conservar.

La vida se compone de numerosas áreas con capacidad para enriquecer, pero son las personas, y no el resto, las mayores fuentes de realización y enriquecimiento. Fallar en la escala de valores y no dar a las personas los primeros puestos de nuestras prioridades es ir contra el éxito. El éxito es tener la perspectiva adecuada para emparejar el tiempo con las prioridades en constante búsqueda del equilibrio adecuado. Fracasar en esto es retirar el naipe que derriba la torre.

Las personas son las principales puertas de los paraísos de la vida. Y quién más llama, más paraísos descubre.