Un 2024 plagado de propósitos: los retos a los que se enfrenta la economía mundial

Un 2024 plagado de propósitos: los retos a los que se enfrenta la economía mundial

Tras un 2023 marcado por las subidas de tipos, hay muchas dudas sobre el devenir de la política monetaria, aunque muchos expertos apuntan a una leve "moderación" de las presiones, una reducción de la inflación y una deseleración de la economía.

La presidenta del BCE, Christine Lagarde.Getty Images

Los propósitos de Año Nuevo suelen ser constantes cada 1 de enero. Pero para la economía mundial, esos objetivos son casi más necesarios que nunca en un mundo en el que la volatilidad ha sido la tónica habitual en estos últimos meses.

La guerra en Ucrania y el conflicto bélico en Gaza han cambiado por completo el devenir de la política monetaria europea. Tras el estallido de la pandemia del covid, los fondos de recuperación parecían ser el importante estímulo para la situación empresarial, laboral y social de los países en Europa, pero las dos guerras han ocasionado importantes efectos en las economías mundiales.

2023 se ha convertido en un año de fuertes restricciones. La principal, provocada por la inflación. El año arrancó con el precio del dinero al 8,6%. Desde entonces, pese a la estadística del mes de abril, todo han sido bajadas hasta llegar al 2,4% del pasado mes de noviembre.

Una bajada que se ha producido, en gran parte, por una de las políticas monetarias más duras que se han visto hasta la fecha. El Banco Central Europeo (BCE) no ha querido dar ni un respiro al alza de los precios y ha ido subiendo los tipos de interés de forma consecutiva hasta que el pasado 26 de octubre empezó a echar el freno.

Tras detenerse en el 4,5% durante los últimos dos meses, la nueva postura adoptada por el organismo que preside Christine Lagarde parece ser el preludio de una leve "moderación" de las presiones. Pero a esa desinflación le seguirán otros posibles escenarios, como el de la desaceleración del crecimiento.

Un año difícil "para todo el mundo"

Hacer balance de 2023 supone darse de bruces con la realidad. Tras un año marcado por la inflación, las subidas de los tipos de interés y el incremento del euríbor, y por ende, de las hipotecas, el análisis del año que ha terminado este domingo no es del todo positivo.

Así lo apunta Francisco Cortés García, profesor de Finanzas de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), que reconoce que "sin duda" en los pasados 12 meses se han llegado a "tasas de inflación a las que no estábamos acostumbrados en las últimas décadas". Pero no ha sido un alza de los precios habitual, porque "se ha producido por el lado del aumento de los costes de producción".

"La política monetaria puesta en marcha no ha sido tan eficaz, como sería lo deseable, pues se ha centrado en la perspectiva de la demanda y en el enfriamiento de la economía", justifica, antes de defender que estas decisiones adoptadas han sido "muy duras para las familias".

La política monetaria no ha sido tan eficaz.  Se ha centrado en la perspectiva de la demanda y en el enfriamiento de la economía
Francisco Cortés García, profesor de Finanzas de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR)

Francisco Cortés García expone que muchos ciudadanos han visto "cómo suben los precios de los productos más básicos de la cesta de la compra", mientras también observaban cómo "aumentaban sus costes financieros asociados a su hipoteca a interés variable".

Víctor Fermosel, profesor de EAE Business School, coincide con él en que ha sido un año "difícil para todo el mundo, sin excepción, salvo para la Administración Pública" que "batió todos los récords de serie histórica de recaudación".

El experto es muy crítico y defiende que las subidas de salarios se deberían equiparar "más a la carestía de vida", pero "no hundiendo a los autónomos y empresarios". "Si no por el contrario, por quién recaudó sin pudor alguno ante la situación creada por ellos mismos, pero claro...no sea que a sus señorías les suba el café en el Congreso", recrimina.

Un interés histórico

El BCE se ha convertido en uno de los principales protagonistas del panorama económico de 2023. La institución que preside Christine Lagarde decidió aplicar fuertes restricciones, las mayores de la historia, para tratar de hacer frente a los elevados precios.

El regulador de los bancos europeos decidió seguir los pasos de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) y ha llegado a 2024, apostando con un enfriamiento de la economía.

Cada reunión del BCE ha supuesto un mazazo más para muchos hipotecados que, con algunos productos de la cesta de la compra más caros que nunca, han sufrido los achaques de la subida de las hipotecas. 

Las subidas aplicadas por el organismo que preside Lagarde han sido muy cuestionadas estos últimos meses y los expertos cree que es ha sido el reflejo de la "ausencia real de política monetaria".  

Víctor Fermosel considera que los pasos del regulador de los bancos europeos sólo han sido "el reflejo de la Fed" y el espejo de esta, "intentando dar las mismas soluciones a problemas parecidos desde el otro lado del charco". 

"Pero no tenemos economías siquiera similares. Lo que han hecho estas recetas es dejar atrás a muchas empresas, ciudadanos y a la propia economía, en pro de una política que, también en Europa, todo lo fagocita", añade.

Unos reproches muy similares a los de Francisco Cortés García, que, bajo su punto de vista, cree que "el coste las familias ha sido muy elevado en la medida en que todas las herramientas disponibles se han centrado en la política monetaria".

"Como contrapartida, las entidades financieras están experimentando un respiro en términos de buenos resultados, pero también está teniendo impacto en aspecto como la caída del crédito, el aumento de la morosidad o el aumento del coste de la financiación", razona.

Propósitos de Año Nuevo

La economía mundial se enfrenta a escenarios que cada vez son más volátiles, pero algunas de las previsiones lanzadas por los principales organismos y expertos dan una idea de lo que se puede esperar, si no hay ningún otro acontecimiento histórico de relevancia global, a lo largo de 2024.

La propia Christine Lagarde, pese a estar mala con gripe, no dudó en lanzar el vaticinio del organismo que lidera tras la reunión del pasado 14 de diciembre. Aseguró que la inflación irá bajando "gradualmente" en este año que entra.

Con unas presiones sobre los precios internos que consideran "elevadas" debido al "fuerte crecimiento de los costos laborales unitarios". Algo que pronunció, tras hablar de la "revisión a la baja" de los expertos para 2024. Es decir, una desaceleración de la economía.

Pero no todo fueron presagios negativos, también vaticinó que su política monetaria ha "frenado la demanda" y el personal del Eurosistema espera que "el crecimiento económico se mantenga moderado en el corto plazo" y que la economía "se recupere".

Este año se podrán moderar los tipos, pero no parece que será a tan corto plazo como se desea
Víctor Fermosel, profesor de EAE Business School

Con un panorama que apunta a que el BCE pueda rebajar sus presiones a partir de la segunda mitad de 2024, Víctor Fermosel, profesor de EAE Business School, señala que parece "evidente" que "todos los mercados de futuro están a la baja para los primeros meses del año 2024".

El experto vaticina que en el año que entra "se podrán moderar los tipos", pero añade que esta moderación "no parece que será a tan corto plazo como se desea".

Francisco Cortés García coincide en este análisis que "si se consolida en los próximos meses" la desinflación, tanto la general como la subyacente, "podremos asistir a una moderación de los tipos de interés".

El papel económico de España

Todo lo que ocurre en Europa, termina haciéndose notar en España, pero las previsiones de algunas de las instituciones financieras más importantes apuntan a un 2024 más débil de lo que se había pensado en un primer momento.

El Banco de España anticipó hace unas semanas un nuevo período más débil, pero con una inflación más controlada. El organismo que preside Pablo Hernández de Cos aseguró que la economía cerraría 2023 en el 2,4%, pero que en este nuevo año caería hasta el 1,6%, medio punto por debajo de la previsión del Gobierno.

Desde Bruselas, la UE también dio a conocer sus previsiones de crecimiento en la eurozona y anticipó que España será la gran economía de la UE que más crezca hasta 2025, aunque cree que el PIB se situará en el 1,7% en 2024.

Con un panorama de "incertidumbre constante", Víctor Fermosel, profesor de EAE Business School, tacha de difícil presagiar el devenir de la economía española, pero lo considera "fracaso del Plan de Estabilidad" porque sólo sirvió para "elevar la presión fiscal", algo parecido a lo que apuntó la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF).

Por ello hace hincapié en el reto de tratar de controlar la deuda. "No parece que sea tan apetecible, sobre todo porque llevaría a dejar de dopar el mercado", apunta.

Entre esos objetivos, Víctor Fermosel considera que hay que tratar de aliviar la presión fiscal, controlar la deuda pública, "acabando con gastos absolutamente superfluos", acabar con las "cifras insultantes de paro que lastra la economía" y, sobre todo, "que la política deje de manosear obscenamente la economía".

Por su parte, Francisco Cortés García, profesor de Finanzas de la UNIR, pone en valor las políticas económicas "con orientación social" aplicadas por el Gobierno, como el decreto anticrisis, y considera que se han mostrado "muy positivas en términos de crecimiento y de actividad económica".

Pero ahora hay que poner la vista en el futuro y cree que hay varios retos a los que hay que hacer frente. "Se van a centrar en compatibilizar los ajustes financieros que se tienen que realizar, reduciendo el déficit público y la deuda pública, con la recuperación de la actividad económica y la mejora de la competitividad del tejido productivo", explica.

Para lograr tales objetivos, el profesor de Finanzas de la UNIR precisa que son necesarias "importantes reformas" para evitar futuras tensiones inflacionarias. "La apuesta por la transformación digital y la sostenibilidad va a estar presente en los próximos años", apunta.

2024 ya está aquí y ahora empieza la cuenta atrás para ver si las futuras políticas económicas serán las idóneas para poner fin a las elevadas presiones que se han vivido en un año que será difícil olvidar.

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Sergio Coto es redactor en El HuffPost. Nació en Madrid, en 1995, y estudió Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Antes de llegar a El HuffPost, trabajó como redactor en '20 Minutos', 'El Mundo', 'La Sexta', 'Bankinter' y 'El Plural'. Puedes contactar con él en sergio.coto@huffpost.es