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El galope del dragón

16/04/2013 08:25 CEST | Actualizado 15/06/2013 11:12 CEST

Participar en el Boao Forum es una interesante experiencia. Iniciado por el Gobierno chino con voluntad de consolidar su liderazgo regional, se ha convertido en una cita anual para Asia y el Pacífico. El escenario es la tropical isla de Hainan, una Mallorca china en la que alternan hoteles con torres de apartamentos que surgen por doquier y el puerto deportivo de San Yan, una de las mayores concentraciones de yates del mundo.

Este año tenía el interés añadido de ser la primera comparecencia del nuevo Presidente Chino, Xi Jinping. La solemne inauguración se hizo bajo el lema Asia busca el Desarrollo para todos: Reestructuración, responsabilidad y cooperación. Con la fuerza de hablar como motor de la región que contribuye en dos tercios al crecimiento mundial, diseñó un horizonte 2020 con una duplicación de la renta china, dando prioridad al consumo interno y a la vez recordando que sigue siendo el mayor país en vías de desarrollo. Una referencia a la necesidad de afirmar la paz en Asia y rebajar tensiones representó un velado aviso a su enloquecido vecino coreano del Norte.

Entre la larga lista de jefes de Estado de la cuenca del Pacífico que participaron, destacaron los discursos de los presidentes de México y Perú en nombre de la Alianza del Pacífico con Colombia y Chile que están afirmando el español como lengua con creciente presencia en la región. El presidente de Finlandia habló con acierto en nombre de la Unión Europea.

El Foro tuvo una doble dimensión: la formal, por un lado, el programa de mesas redondas y discursos sobre temas globales; por otro, el debate interno sobre los desafíos y prioridades de China. La informal fue hacer pasillos siguiendo el ritual abordaje oriental de entregar con ambas manos la tarjeta de visita con cortés inclinación de cabeza (se recibe con una mano) por operadores económicos y políticos o periodistas, amén de las reuniones discretas.

En la agenda global, los temas más destacables fueron las lecciones de la gran crisis financiera, la reconsideración de las políticas monetarias iniciada por la señora Lagarde en nombre del FMI, la relación gobierno-mercado y el gas pizarra. Destacó la mesa redonda sobre Europa, con el expresivo título Reforma estructural: revitalización de la competitividad esencial de la UE, muestra de preocupación por la crisis del principal cliente de la potencia exportadora china. Partió del curioso interrogante de un mandarinato comunista chino que considera excesivo el Estado del bienestar europeo mientras que en casa tiene que hacer frente a las demandas de condiciones básicas de protección social, libertades sindicales o mejora medioambiental de sus crecientes clases medias urbanas y cualificadas. Expresiva fue la sintonía entre europeos a la hora de defender el proyecto común. Las otras prioridades fueron Latinoamérica, África y la pérdida de velocidad de las economías emergentes.

Pero donde el debate tuvo un tono más vivo y participativo fue al tratar las grandes cuestiones que atraviesan la sociedad china en su rápido acceso a una economía de renta media. Dos temas estrella: la urbanización y su calidad en un país que cuenta con más de 100 ciudades de un millón de habitantes y proyecta incrementar su población urbana en esta década en 200 millones de personas (aunque sigue manteniendo el hukou, el pasaporte para salir de la provincia sin el que se carece de derechos) y la necesidad de controlar un mercado inmobiliario desbocado. Como fondo, los problemas del crédito fácil y el crecimiento del sector bancario en la sombra, que supone la mitad del sistema con un espectacular endeudamiento de provincias y municipios. El otro tema es la sucesión en las empresas familiares, en un país en el que las Pymes han florecido de modo espectacular. Hace tan solo 30 años estaban prohibidas y ahora se plantea la transmisión generacional en una sociedad definida por el hijo único. El intercambio entre un empresario de Taiwán con la sala concluyó con la conveniencia de estudiar las fórmulas europeas.

La corrupción, prioridad importante para el nuevo presidente, destacado Princeling (miembro de la generación de herederos de los históricos dirigentes comunistas) fue objeto de un interesante diálogo de título la fuerza de la honestidad y la integridad para analizar la crisis de valores de la sociedad china entre el maestro budista Hsing Yun, vestido a la usanza clásica y Lui Changle, presidente de una importante cadena de TV. Las referencias morales y culturales fueron Buda y Confucio.

El horizonte deseado es que el dragón chino siga galopando con fuerza. El acceso a una economía de renta media requiere cambios importantes del modelo de trabajo intensivo barato orientado a la exportación así como superar la llamada "trampa" (middle income trap) de este gran salto adelante. También nuestra crisis necesita superar la trampa del paso a una economía madura. Llama la atención que en la distancia geográfica y política, cuestiones como la crisis del sistema financiero, la burbuja inmobiliaria o la corrupción se planteen como desafíos comunes.

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