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Comenzando el camino

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Bienvenido a mi blog. Con la esperanza de que a partir de ahora me sigas a través de estas líneas, me gustaría dedicar este primer post a presentarme.

Soy Fabio Gándara, joven español de la llamada generación perdida. Nací en la ciudad de la lluvia, Santiago de Compostela, hace casi 28 años. Hace diez fui adoptado por Madrid, ciudad donde estudié Derecho y Ciencias Políticas y que siento ya como mi hogar. Durante este tiempo he aprendido, he viajado, he conocido lo que es tener un trabajo estable como abogado y la desesperación de estar en paro y sin perspectivas de futuro. Pasé de ser una persona "sobradamente preparada", llena de ilusión por un futuro que todos nos vendían como prometedor, a convertirme en alguien realmente consciente del nivel de podredumbre de una sociedad que sacrifica los sueños y la dignidad de sus hijos para perpetuar la riqueza obscena de unos pocos.

Durante mi último año mi vida experimentó un gran cambio. La indignación frente a mi situación personal y la de los que me rodeaban empezó a cristalizar en la idea de organizar a través de las redes de un movimiento ciudadano capaz de canalizar las quejas y propuestas del español de a pie frente a los abusos de los poderosos. Esta idea se concretó en un grupo de discusión que creé en Facebook para facilitar la coordinación a nivel estatal de todas aquellas personas dispuestas a cambiar las cosas. Fueron meses de intenso trabajo, de sueños depositados en un grupo de luchadores que acabó por llamarse "Democracia Real Ya", y que conseguiría un hito sin igual: que el 15 de mayo tomasen las calles miles de personas en toda España, unidas en la indignación frente a un sistema podrido y en la convicción de poder cambiar las cosas desde la honestidad y la dignidad. Además, he tenido la suerte de poder complementar este activismo en las redes con mi trabajo desde octubre del año pasado en Change.org, una plataforma online internacional que permite a cualquiera en cualquier parte iniciar y ganar campañas para el cambio social.

Después de más de un año embarcado en esta aventura agridulce he recalado en este blog, un espacio abierto, no ceñido a un tema o una ideología concreta, que espero que sirva para aportar una visión personal sobre el mundo que nos rodea desde mi corta experiencia en el mundo del activismo online y offline, y desde mi perspectiva personal como joven hastiado del naufragio político, económico y moral de nuestro país.

No hay mejor espacio para estas intenciones, creo yo, que un nuevo proyecto capaz de revolucionar el panorama del periodismo online español: El Huffington Post. Esta plataforma de blogueros podrá servir para reivindicar el papel del periodismo ciudadano, a través del cual, sin desvirtuar la necesaria labor del periodista profesional, todos podemos aportar nuestro granito de arena en el flujo de información global.

No pretendo que este blog se convierta en la tribuna de un opinólogo más, pero sí responderá en ocasiones a mis impresiones y valoraciones sobre la indignante realidad española. Intentaré así plasmar en palabras ese nudo en el estómago, ese sentimiento desconcertante y desagradable que sufre cada español de a pie cada vez que abre un periódico o sintoniza un telediario.

No pretendo que este blog se convierta en un manual infalible frente a la crisis, pero sí quiero aportar pequeños retazos de ideas que nos podrían ayudar a salir del atolladero aplicando un mínimo de sentido común para saber qué políticas benefician a todos o solo a unos pocos, amplificando aquellas propuestas alternativas que expertos de todo tipo están desarrollando para buscar alternativas a la deriva suicida en la que se encuentra el sistema político y económico mundial.

No pretendo tener certezas absolutas sobre el futuro del activismo ciudadano en España, pero me gustaría aplicar mi corta experiencia en los ilusionantes proyectos de Democracia Real Ya y Change.org para intentar imaginar nuevas vías de empoderamiento ciudadano, maneras efectivas a través de las que los de abajo podamos hacer oír nuestra voz en instituciones y foros públicos.

No pretendo recorrer este camino en solitario. Quiero daros voz a vosotros y a todos los luchadores que en otros países o en contextos más específicos están desarrollando nuevas experiencias y proyectos que puedan ayudar a crear una ciudadanía activa, concienciada y organizada, lista para entrar en acción.

Porque de esto se trata: de que este blog ponga un pequeño granito de arena para que pasemos realmente de la indignación a la acción.