Tabaco calentado vs vapeadores: todo sobre las alternativas para dejar los cigarros

Tabaco calentado vs vapeadores: todo sobre las alternativas para dejar los cigarros

Países como Reino Unido creen firmemente que hay que tenerlas en cuenta porque pueden ayudar a los fumadores que quieren dejar atrás este hábito de forma paulatina.

Tirando cigarros a la papeleraGetty Images

Reino Unido ha hecho historia este martes 16 de abril de 2024 al aprobar la primera lectura de ley para prohibir que cualquier persona nacida desde el 2009 pueda comprar tabaco de forma legal durante el resto de su vida. El primer ministro británico, Rishi Sunak, la ha considerado una de las medidas más importantes de su mandato, y forma parte de la larga lucha del país contra el tabaco. Sin ir más lejos, en Reino Unido se han planteado otras alternativas para reducir el hábito tabáquico entre su población: los cigarrillos electrónicos o vapeadores. Así que nos ha parecido conveniente, dadas las circunstancias actuales, repasar las alternativas al cigarro tradicional: los mencionados vapeadores y el tabaco calentado, en caso de que se te haya pasado por la cabeza dejar el tabaco mediante un sustituto menos nocivo.

Investigaciones del Reino Unido sobre las alternativas al cigarro

El Servicio Nacional de Salud británico (National Health Service) está comprometido con ofrecer a sus ciudadanos las mejores alternativas para que el país esté libre de humo en 2030. Por este motivo, lo primero que quiere que se entienda es que "aunque la nicotina es adictiva, es relativamente inocua para la salud". Y lo segundo es que la evidencia científica muestra que estas alternativas no están exentas de riesgo, pero sí son sustancialmente menos dañinas que fumar. 

Así pues, en su página web explican que los cigarrillos convencionales liberan miles de sustancias químicas diferentes cuando se queman y, de hecho, muchas de ellas son tóxicas y hasta 70 pueden provocan cáncer. La mayoría de esos elementos nocivos presentes en el humo -como el alquitrán o el monóxido de carbono- no se encuentran en el aerosol del vapeador, ni tampoco se liberan en el tabaco calentado, otra de las alternativas a los cigarrillos de toda la vida.

Según las investigaciones científicas del NHS de Reino Unido, las personas que cortan de raíz con el hábito de fumar tabaco convencional y se cambian al vapeo tienen una exposición significativamente menor a las toxinas asociadas con las enfermedades más conocidas del hábito tabáquico: cáncer, cardiopatías, accidentes cerebrovasculares o enfermedades pulmonares.

Sin embargo, hay una gran confusión entre la población sobre estas diferentes alternativas a los cigarrillos. Y entre el tabaco de combustión, los vapeadores o cigarrillos electrónicos, y el tabaco calentado hay varias y significativas diferencias. Pero, eso sí, el punto común entre todas ellas es la nicotina, la sustancia que genera la adicción.

  Diferencia entre tabaco convencional, cigarrillo electrónico y dispositivo calentamiento.Philip Morris

Cigarrillo vs. tabaco calentado vs. cigarrillo electrónico o vapeador

- Tabaco convencional. Contiene tabaco real, como su propio nombre indica, y requiere de la combustión para quemarlo. Al encender un cigarro se libera humo y ceniza, además de las sustancias tóxicas asociadas con las enfermedades por este hábito. Y este es el mayor problema del tabaco "de toda la vida", por eso surgieron dos de las alternativas más conocidas: el tabaco de calentamiento y el cigarrillo electrónico o vapeador.

- Tabaco calentado. Consiste en insertar en el dispositivo de calentamiento una barrita que contiene tabaco de verdad. A través de un software, se calienta a una temperatura controlada para que no haya nunca combustión y se genera un aerosol que se inhala. Visiblemente se ve que no hay ceniza porque no hay combustión y tampoco produce humo, sino un aerosol. Además de reducir una parte de la toxicidad de la combustión de un cigarrillo convencional, no hay humo ambiental que afecte a los no fumadores que están al lado. 

- Cigarrillo electrónico o vapeador. La principal diferencia con el resto de estos productos es que no contiene tabaco, sino que calienta un líquido -que contiene nicotina y aromas-. Cuando aumenta la temperatura, genera un vapor y ese aerosol es lo que el consumidor inhala, sin generar humo. En el año 2022, varios expertos británicos analizaron la evidencia científica internacional y descubrieron que "a corto y mediano plazo, vapear representa una pequeña fracción de los riesgos de fumar".

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Tamara González Sánchez es redactora de actualidad en El HuffPost. Es graduada en Periodismo por la Universidad de Valladolid, con Máster en Reporterismo de Televisión en la Universidad Rey Juan Carlos. Antes de llegar aquí estuvo dos años en RTVE, trabajó en 'La Voz de Medina' y Cáritas Autonómica de Castilla y León, e hizo sus prácticas universitarias en La 8 de Valladolid y 'La Mañana' en La 1.

Puedes contactar con ella en: tgonzalez@huffpost.es