La agenda de Falsarius: un cadáver en la nevera
Cada vez que abro la puerta y lo veo me pregunto ¿qué hago yo con un pollo muerto en la nevera? Dan lastimilla. Nada que ver con los rotundos solomillos, con las chuletas pintureras y chulitas, con los compactos entrecotes. A mí es que el pollo me da mal rollo y se me nota. Pero vamos, que luego voy y me lo zampo.