Hosni Mubarak

AFP

Egipto: fue bonito mientras duró

Hoy, cinco años después, y tras pasar un par de años en El Cairo, solo puedo decir que me siento triste por lo lejos que han quedado las ilusiones de la llamada Primavera Árabe. El Egipto que he visto no es el que quería que fuera. Egipto no me ha contagiado ilusión ni revolución, sino más bien rabia y tristeza por ver, día a día, cómo iba muriendo el espíritu del cambio. Hoy es, en su mayoría, un país enfadado, lleno de propaganda, desilusión, víctimas inocentes, odio, e incluso, a veces, arrepentimiento por lo que pasó.
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Dos secuencias sobre la esperanza

Somos algunos miles de manifestantes que resistimos 24 horas dentro de la plaza. Todo Egipto nos mira en directo y una parte importante del mundo también, pendiente de nuestra capacidad de resistencia. La cuestión es simple, el que aguante y tenga más paciencia ganará esta batalla.

Lost in transition

¿Sabe Egipto adónde quiere ir? ¿Sabe el mundo adónde quiere que vaya Egipto? En los últimos días los dos grandes centros de poder, los Hermanos Musulmanes y el Ejército, parecían aplicar la doctrina de la Guerra Fría de la contención mutua.