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El Congreso niega a Iglesias el título de líder de la Oposición

05/04/2017 21:05 CEST | Actualizado 05/04/2017 21:05 CEST
EFE

La sobreactuada bronca de los miércoles entre Rajoy y Pablo Iglesias puede engañar a una parte de la ciudadanía, pero sus señorías se niegan a tragar la bola. Salta a la vista que ellos dos están encantados de tenerse como adversarios. No hay más que observar las risitas que, semana tras semana, les provocan sus impostados rifirrafes cuando se sientan de nuevo. Ambos obtienen amplios réditos, porque alimentan con trazo grueso a sus votantes. Sin embargo, los diputados en el Congreso se resisten a otorgar a Pablo Iglesias el título de líder la Oposición oficioso. Más bien al contrario, piensan que está perdiendo la oportunidad de ocupar con propuestas sólidas el vacío que ha dejado el PSOE.

Rafa Mayoral, el tercer poder en Podemos, no ve un affaire entre su líder y el presidente del Gobierno: "Somos la oposición porque no hay otra. Rajoy no está contento con nosotros. Sabe que somos su principal contrincante, tanto en el parlamento como en la calle. Vamos a salir a apoyar las causas en las que nos necesiten. Rajoy está cómodo con el PNV, con Ciudadanos y con el PSOE. Es un pacto entre recortadores con las tijeras bien afiladas, como se está viendo con los Presupuestos. Como en Euskadi somos también la principal oposición del PNV, tiene su lógica que se alíen con el PP".

También el vicesecretario general del PP, Javier Maroto, niega la mayor, que exista un común entre PP y Podemos. "No estoy de acuerdo con que al PP le venga bien Pablo Iglesias. Podemos solo sabe hacer ruido, se apuntan a todo lo que suponga bronca. A vetar a Coca Cola mientras se la beben, o a aplaudir a los estibadores, cuando impiden que entren mujeres. Pero eso no es hacer oposición. Oposición es llevar a término iniciativas parlamentarias".

Existe bastante unanimidad en los pasillos. Se percibe cierta animadversión contra el estado permanente de show de Pablo Iglesias y los suyos. En privado, se habla de las buenas relaciones entre la número dos de Iglesias, Irene Montero, y la secretaria de Estado de Comunicación de Rajoy desde que Moncloa intermedió ante los medios más conservadores para que atendieran a Montero.

Muy mal debe estar el PSOE y mucho terreno le ha debido comer ya Podemos para que les echen tantos cables desde otros partidos.

Puede que se resistan a aceptarle como líder de la oposición in pectore, pero que con su imagen ha ocupado el espacio que el PSOE ha dejado, no lo discute ni Patxi López: "Hay una interinidad en el PSOE y es normal que esté pasando esto. La sesión de control de los miércoles la protagonizan claramente Pablo Iglesias y Rajoy, y están encantados el uno con el otro. Pero interpretando un papel bronco no se hace oposición. En junio, espero que hayamos recuperado nuestro espacio y la ejerzamos plenamente".

En junio, gane Pedro Sánchez o Susana Díaz, seguirá siendo difícil disputar el puesto a Iglesias. A no ser que se imponga Patxi López, lo que parece complicado, ninguno de los otros dos es diputado. Tendrían que elegir un portavoz que hiciera frente a Iglesias y a Rajoy, y un secretario general recién elegido no querrá que le hagan sombra. "Por primera vez en muchos años, un líder de la izquierda disputa ser referente de la oposición al Partido Socialista. El PP espera que los socialistas salgan de su laberinto y España vuelva a la senda de la moderación. En cuanto a Pablo Iglesias, en política, como en la vida, no se mide a uno por los discursos, sino por los resultados. Y en resultados, Rajoy es un claro ejemplo", asegura devotamente José Antonio Bermúdez de Castro, que tanto servicio presta al partido desde hace lustros.

Que se retroalimentan es obvio. Y también que Rajoy, como bien señala Bermúdez de Castro, está logrando resultados, que no son otros que señalar a Iglesias como un radical falto de iniciativas centrado solo en cortar cabezas al estilo Robespierre (Rajoy dixit) que no contempla la vía del diálogo y el consenso. "No sé a Rajoy, al PP en general sí le es rentable tener a un Iglesias radicalizado para agitar el espantajo del miedo entre los votantes de más edad. Les interesa tirar de ese miedo en cuanto las cosas se complican. Pablo Iglesias no es líder de la oposición. Un líder no solo es el que más grita, sino el que plantea cosas y saca proyectos adelante. Buscad propuestas y actitudes proactivas de los de Podemos. No las hay", reflexiona Miguel Gutiérrez, uno de los hombres fuertes de Ciudadanos.

En línea similar se manifiesta la diputada de Coalición Canaria, Ana Oramás. "No se es el líder de la oposición por las voces ni por las formas, sino por el contenido. Pregunta a cualquiera qué ha propuesto Iglesias, qué políticas ha planteado, y te van a responder con la cal viva o el "se la bufa", pero nada más. El que ejerce como oposición es el PSOE. No hay líder, pero está llegando a acuerdos y haciendo propuestas".

Muy mal debe estar el PSOE y mucho terreno le ha debido comer ya Podemos para que les echen tantos cables desde otros partidos. Hasta Cristobal Montoro se apiada. "Los socialistas no se han rendido, ahí están, peleando por los Presupuestos. Voy a seguir llamándolos, apelando a ellos todo el tiempo", explica el ministro. En cuanto a si el secretario general de Podemos ha aprovechado para ser líder la oposición, Montoro insiste en que el PSOE está ahí y "a Pablo Iglesias se le ha pasado el momento. Ha llegado tarde, porque ya no estamos en el 2012. Ellos son hijos de la crisis y esa crisis se termina. Lo que tienen que hacer los socialistas es elegir si están con el populismo radical de Iglesias o con la política sensata".