Huffpost Spain
BLOG

Los artículos más recientes y el análisis de la actualidad a través de las firmas de El HuffPost

Simon Manley Headshot

Unidos podemos derrotar a una ideología criminal

Publicado: Actualizado:
Imprimir

2016-09-30-1475253229-8753802-Capturadepantalla20160930alas18.33.20.jpg
Foto: EFE

Hace ya casi un año del primer aniversario de la masacre terrorista en París, en la que hubo 130 muertos y más de 350 heridos. A lo largo de este año, los atentados inspirados en la ideología criminal del Daesh han causado más muerte y dolor nuevamente en Francia, pero también en Bélgica, Turquía, Alemania, Líbano y Egipto, entre otros países.

El terrorismo del Daesh se ha convertido en una de las mayores preocupaciones, no solo para los gobiernos, sino también para los ciudadanos. Estos ataques atroces ponen de manifiesto lo importante que es la colaboración entre países de cara a derrotar a este grupo terrorista, y sé de lo que hablo.

Entre 2006 y 2011 estuve al mando de la lucha antiterrorista del Reino Unido en el exterior, trabajando para reforzar nuestra relación y las capacidades de aliados clave en la lucha contra el terror en Oriente Medio y Asia meridional. Dirigí nuestra respuesta a atentados terroristas contra ciudadanos británicos en el exterior y desarrollamos un programa contra la radicalización denominado Prevent, que utilizó las voces de las víctimas del terror y las verdaderas voces del islam para combatir contra aquellos que asesinan en nombre de esta gran y pacífica fe.

Tras los atentados de Londres en julio de 2005 y el frustrado complot en un avión en el verano de 2006, nuestro objetivo era Al Qaeda y, sobre todo, los vínculos entre sus mandos que vivían en la zona fronteriza entre Paquistán y Afganistán y jóvenes radicalizados en el Reino Unido. Diez años después, Al Qaeda no es más que la sombra de lo que era, pero la amenaza terrorista ha sufrido una mutación, y ahora la amenaza principal proviene del sanguinario Daesh, que ha sembrado la barbarie desde Siria e Irak hasta las calles de Europa.

Nosotros, los británicos y los españoles, sabemos que la guerra contra el terror no se gana en un día.

España y el Reino Unido conocen demasiado bien el precio que se cobra el terrorismo, tanto el islamista como el nacionalista. Justamente la semana pasada estuve en Bilbao, una ciudad que ha renacido en los últimos años tras vivir demasiado tiempo bajo la sombra del terror. Nuestras agencias de seguridad e inteligencia tienen una experiencia casi sin igual a la hora de combatir el terror y trabajan juntas de un modo excepcional. Además, las organizaciones de víctimas del terrorismo en España han servido de inspiración en todo el mundo por su labor a la hora de exponer el coste humano del terror.

Así que no es de sorprender que estemos codo con codo en la lucha contra Daesh. Nuestras fuerzas armadas entrenan a las fuerzas iraquíes, que de manera heroica están recuperando su patria, desde Faluya hacia las puertas de Mosul, de las garras del Daesh. Los aviones y drones de la Royal Air Force ya han realizado más de 1.000 ataques aéreos contra el Daesh en Irak y Siria. El Reino Unido ha destinado más de 2.300 millones de libras (casi 2.700 millones de euros) para ayudar a los afectados por la crisis en Siria, otros 129,5 millones de libras (150 millones de euros) a los afectados por la crisis en Irak y ha ayudado a 887.000 refugiados a regresar a sus hogares. También hemos creado una célula de coalición para comunicaciones con la idea de hacer frente a la narrativa tóxica del Daesh.

Para derrotar al Daesh es necesario un esfuerzo coordinado: militar, policial, humanitario y contra-propagandístico. También es necesario que haya una cooperación lo más estrecha posible con nuestros aliados en Europa, las Américas y Oriente Medio. No nos rendiremos hasta derrotar al Daesh y hasta que los responsables de sus terribles crímenes no sean llevados ante la justicia. Nosotros, los británicos y los españoles, sabemos que la guerra contra el terror no se gana en un día. Pero, recuerden mis palabras: venceremos. Porque nuestros valores son más sólidos y firmes que los del Daesh. Porque el Daesh no puede ofrecerles un futuro a la gente de Irak y Siria, y no digamos a los jóvenes musulmanes de Europa. Y, porque, juntos, somos más fuertes.