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04/07/2012 08:29 CEST | Actualizado 04/07/2012 10:41 CEST

Códice Calixtino: detenidos por el robo un electricista y su familia

EFE

Nuevos datos sobre la desaparición hace un año en Santiago de Compostela del Códice Calixtino ("Liber Sancti Iacobi"), que data del siglo XII y se atribuye su autoría al Papa Calixto. Un electricista fue detenido este martes por la mañana como presunto responsable de la desaparición del Códice Calixtino, y por la tarde fueron detenidos su mujer e hijo y la novia de éste, detenidos por la tarde, que podrían ser considerados cómplices de un robo de esta pieza de un valor incalculabre y por la que en 1993 se pagó 6 millones de euros para asegurarla.

El arrestado, exempleado del templo compostelano despedido cuando el poder eclesiástico se vio forzado a regularizar la situación laboral de sus trabajadores, es considerado desde hace meses autor material del robo de esta guía de peregrinos de incalculable valor, según fuentes cercanas a la investigación.

Esta semana, la Policía, que seguía prudentemente su pista, ha realizado registros en algunas de las propiedades de esta familia situadas en las provincias de A Coruña y Pontevedra. En ellas los agentes han encontrado monedas y vestigios procedentes de la Catedral, así como una "elevadísima suma de dinero".

DICE QUE LE DEBÍAN 40.000 EUROS

También han comentado estas fuentes a Efe que el detenido "no se muestra muy dispuesto a colaborar" y que todavía no ha sido recuperada esta joya histórica, artística y religiosa del siglo XII, a la que este electricista incluso habría llegado a poner precio, aproximadamente 40.000 euros, cantidad que, según él, el templo gallego le adeudaba por sus trabajos.

Las pesquisas se centraron desde el principio en el estrecho círculo de aquellos que tenían acceso a esta pieza. El director del Museo de la Catedral de Santiago, Ramón Yzquierdo, siempre defendió como "posibilidad más factible" que el Códice haya desaparecido por la acción de alguna persona del entorno próximo a la propia basílica.

El lunes, este historiador indicó que "parece ser que es la versión que ahora toma más cuerpo", justo cuando el próximo jueves día 5 se cumple un año de la desaparición de este manuscrito que durante ocho siglos custodió la Catedral de Santiago.

Sobre las investigaciones policiales que se han llevado a cabo en el entorno del personal que trabaja en la Catedral, apuntó que todos habían "hablado con la Policía para colaborar", si bien reconoció que personalmente no se ha sentido "vigilado". "Quien pueda haber sido, posiblemente sí que se haya sentido más vigilado", apostilló.

Una docena de agentes se han dedicado en exclusiva a este caso, que acumula larguísimos interrogatorios (a más de setenta personas), y cientos de horas de grabaciones y registros.

La Brigada Central de Patrimonio ha desarrollado su trabajo dentro del más absoluto hermetismo, merced al secreto de sumario.

El deán de la Catedral, José María Díaz, declaró el lunes a Efe, un día antes de que se conociesen estas detenciones, que "por órdenes superiores" no podía pronunciarse sobre este asunto, y que tampoco era "lo más conveniente" para su salud.

Díaz era el responsable del Archivo Catedralicio y, por ende, del Códice, en el momento de la desaparición. Las escasas medidas de seguridad del habitáculo donde se guardaba esta pieza y la polémica generada con las llaves -varios medios publicaron que estaban puestas en la cerradura- provocaron su dimisión como guardador, aceptada por el arzobispo de Santiago, Julián Barrio.

La Fiscalía de Galicia llegó a recomendar a la Iglesia la elaboración de un inventario de todo su patrimonio y la custodia en cajas fuertes de las reliquias de mayor interés solamente veinte días después de la desaparición del Códice.

El Códice Calixtino estaba en una sala acorazada, pero dentro de un recinto con relajadas medidas de seguridad, y el supuesto responsable del robo era conocedor de esta "pobre protección".