INTERNACIONAL
20/04/2013 10:57 CEST | Actualizado 20/04/2013 11:13 CEST

Un hombre se cuela en la tribuna, le quita el micrófono a Nicolás Maduro e interrumpe su discurso (VÍDEO)

Un hombre logró llegar este viernes hasta la tribuna de la Asamblea Nacional de Venezuela y quitó el micrófono al presidente Nicolás Maduro, que tuvo que interrumpir unos minutos su discurso de investidura. El individuo, que vestía de camisa roja y pantalón negro, logró quitarle el micrófono y gritar "Nicolás, me llamo Henry, ayúdame" sin que se produjeran mayores consecuencias. "Ha fallado la seguridad. Me podían haber dado un tiro aquí", se ha quejado Maduro.

En su discurso de investidura, Maduro aseguró que está dispuesto a dialogar con el líder de la oposición, Henrique Capriles, para que "cese en su odio", y con quienes votaron en su contra en las elecciones del pasado día 14. Maduro llamó, no obstante, "nuevo Carmona" a Capriles, en alusión a Pedro Carmona, efímero presidente autoproclamado durante el fallido golpe de Estado de 2002, y lo acusó de intolerancia contra el pueblo venezolano y latinoamericano.

"Estoy dispuesto a conversar hasta con el diablo, que Dios me perdone, hasta con el nuevo Carmona si es necesario para que cese en su odio contra mí, contra el pueblo, para que cese en su intolerancia", afirmó Maduro durante su discurso de investidura

El nuevo presidente, de 50 años, tendió también la mano a quienes votaron en su contra en las elecciones del domingo, y aseguró que quiere mantener un diálogo directamente con esa parte de la población. "Las elecciones pasaron, hay saldos dramáticos de la violencia. Yo a ustedes los llamo, a todo el pueblo, a los hombres y mujeres que por alguna razón votaron contra el candidato de la patria y contra este proyecto de democracia y de socialismo", añadió en alusión a su propuesta política.

Al menos 8 muertos y 61 heridos se produjeron en los incidentes registrados tras protestas de la oposición el lunes al ser proclamado ese mismo día Maduro como ganador de los comicios.

Maduro ganó los comicios con una ventaja de 272.000 votos -con el 99% del voto escrutado- menos de dos puntos porcentuales de los sufragios, lo que llevó a Capriles a no reconocer el resultado hasta la revisión del 100 % de los votos.