POLÍTICA
08/08/2013 13:39 CEST | Actualizado 08/08/2013 16:47 CEST

Renfe y ADIF se autoexculpan del accidente de tren en Santiago Adif

El tramo Ourense-Santiago, donde se produjo el accidente del Alvia destino Ferrol, estaba inicialmente planificado para la alta velocidad, pero que en julio de 2010 se modificó a línea convencional. Así lo ha explicado el presidente de Adif, Gonzalo Ferre, en el Congreso de los Diputados.

Según lo asegurado por Ferre, esto significa que en el proyecto inicial, el tramo en el que se produjo el accidente en el que murieron 79 personas, estaba planificado en ancho internacional y con sistema de seguridad ERTMS, que permite frenar automáticamente el convoy si se excede la velocidad fijada.

Lo que ocurrió, según Ferre, es que durante el desarrollo del proyecto, y a propuesta de Adif, ese tramo se realizó finalmente en línea convencional y con el sistema ASFA, que solo frena automáticamente si se circula a más de 200 kilómetros por hora (el tren accidentado circulaba a 190).

Este proyecto inicial contemplaba la instalación de sendos intercambiadores de vía, para que los trenes puedan pasar de ancho AVE al convencional, en las entradas a las estaciones de Santiago y Ourense.

No obstante, esta planificación se varió al considerar "los entonces responsables de Adif" que el paso de trenes por los intercambiadores de ancho de vía "impedían ventajas de servicio" en tiempo de viaje. "Ello también afectó al sistema de señalización, lo que supuso cambiar la implantación del ERTMS por el ASFA" en la última parte del trazado de la línea, detalló Ferre durante su comparecencia en al Comisión de Fomento del Congreso.

Según concretó, la transición entre entre el sistema ERTMS y ASFA tiene lugar en el punto kilométrico 80, cuatro kilómetros antes del lugar del accidente. "La distancia entre este punto de transición y la señal de entrada del enclavamiento de Santiago es de 4,007 kilómetros, distancia suficiente para detener el tren con frenado de servicio en caso de que dicha señal esté cerrada", explicó.

Asimismo, apuntó que la distancia entre el punto de salida del sistema ERTMS y del inicio de la limitación a 80 kilómetros por hora es de 4,061 kilómetros. "Es decir la limitación comienza después de la señal de entrada", subrayó.

RENFE: "EL TREN NO TENÍA ANOMALÍAS"

Por su parte, el presidente de Renfe, Julio Gómez-Pomar, ha asegurado que "no consta en los registros de los centros de seguimiento ninguna notificación de anomalía" en el tren siniestrado en Santiago de Compostela y que "no hay constancia de ninguna comunicación" de la compañía con el maquinista.

Gómez-Pomar también ha señalado que el maquinista llevaba 8 horas y 46 minutos de jornada laboral en el momento del accidente, de las que 2 horas y 42 minutos eran de conducción efectivas, y que ambos periodos están dentro del reglamento.

El máximo responsable de Renfe también ha señalado que el tren siniestrado había pasado esa misma mañana una revisión técnica, con la que se garantizó el correcto funcionamiento de varios elementos de la máquina, entre ellos los frenos.