ECONOMÍA
14/11/2014 08:19 CET | Actualizado 14/11/2014 08:26 CET

Indemnización por despido: El BBVA propone que la pague el trabajador a plazos

HUGO ROTUÑO/EFE

Dice el BBVA que las empresas no se animan a contratar por miedo a pagar las indemnizaciones por despido. Para solucionar esta "incertibumbre", al banco se le ha ocurrido que sean los trabajadores quienes paguen a plazos esa compensación. Los partidos políticos se han mostrado contrarios a la propuesta.

La propuesta de BBVA Research sería obligatoria para los nuevos contratos y voluntaria para los que ya trabajan. Consistiría en que parte de la indemnización por despido dependa de la antigüedad del trabajador, como ocurre ahora, y que otra parte proceda de una cuenta de ahorro individual en la que el trabajador, mes a mes, habría ido ahorrando para sufragar despedido.

Los nuevos contratos dispondrían de una cuenta de ahorro personal, que vendría a ser "una mochila" o fondo de capitalización para sufragar parte de la indemnización por despido y que se iría nutriendo de aportaciones periódicas por un importe equivalente a 8 días de salario por año trabajado, lo que supone un tipo de cotización estable del 2,19 % del salario bruto anual.

El sistema, inspirado en Austria, pretende "modernizar" el sistema de indemnizatorio y favorecer la contratación indefinida, según ha en rueda de prensa, el economista jefe de Economías Desarrolladas de BBVA Research, Rafael Doménech, en la presentación del informe Observatorio Económico España sobre el mercado laboral.

El PSOE rechaza de plano la propuesta de crear una cuenta de ahorro individual con la que sufragar las indemnizaciones por despido en los nuevos contratos, y espera que no se aplique "jamás" en España, mientras que desde la Izquierda Plural (IU-ICV-CHA) se exige al responsable de la entidad financiera que "deje de tener ideas luminosas" y se centre en cumplir su función, que no es otra que dar crédito. Según Jesús Caldera, exministro socialista de Trabajo, se trata de una "propuesta conservadora muy antigua que, por supuesto, no se aplica en ningún país y que tampoco se debe aplicar en España".

Para el PP, el sistema funciona muy bien en Austria, pero el problema es el coste de su implantación. El presidente de la Comisión parlamentaria de Hacienda, Gabriel Elorriaga, ha señalado que "el problema es el coste del cambio de sistema. Es un modelo que funciona muy bien pero que en España tiene dificultades de partida muy grandes".

¿MEJORA DE LA PRODUCTIVIDAD?

Doménech ha afirmado que esta "mochila", a la que se accedería en caso de despido o jubilación, aumentaría el porcentaje de indefinidos, mejoraría la productividad, los salarios medios, el consumo privado, y la inversión de las empresas. Ha reiterado que la medida sólo genera "certidumbre" -para la empresa, no para el trabajador, se entiende- y hace "explícita" la indemnización.

A la pregunta de quién controlaría la "mochila", Doménech se ha decantado porque sea la Seguridad Social la que gestione el fondo de capitalización, al tiempo que ha descartado que la propuesta suponga un abaratamiento del despido.

Según Doménech, esta propuesta reduce la "incertidumbre" que afecta a la contratación indefinida, permite que la empresa y el trabajador internalicen el coste del despido y facilita la planificación financiera de las empresas ante la contingencia de que se produzca un despido.

En caso de que el trabajador no sea despedido, podría recuperar lo que ha pagado en su jubilación.

Según el servicio de estudios de BBVA, la modificación del sistema indemnizatorio podría tener efectos favorables sobre la negociación colectiva y "además la cuenta individual supondría una repercusión positiva para las empresas, los trabajadores y el ahorro nacional".

¿CÓMO FUNCIONARÍA?

Según la propuesta, las indemnizaciones en caso de despido procedente serían de cero días si la antigüedad del trabajador es de un año o menos; 4 días de salario por año trabajado, si la antigüedad es de 2 años; de 8 días si es de 3 y de 12 si es de 4 años o más.

Pero si el trabajador recupera además el fondo que ha ido nutriendo, la indemnización final por despido sería de 8 días si es despedido el primer año, 12 en el segundo, 16 en el tercero y 20, con cuatro añoso ó más.

Cuando el despido es improcedente, el coste sería de 4 días de salario por año trabajado el primer día, aumentado en 3 días con cada año de antigüedad en la empresa hasta un máximo de 25.

Así, la indemnización total alcanzaría al menos los 33 días por año trabajado para los empleados con una antigüedad de 8 años o más.

Finalmente, el informe también destaca que si bien la reforma laboral de 2012 ha corregido muchas de las "deficiencias endémicas" del mercado de trabajo en España, "la situación actual requiere de medidas adicionales".

Se trata, resalta el informe de BBVA Research, de favorecer la contratación estable y a los colectivos con mayores dificultades de inserción laboral.