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25/08/2015 09:19 CEST | Actualizado 25/08/2015 09:19 CEST

Celebra el bronce antes de tiempo y se queda con esta cara

Vendió la piel del oso a pocos metros de tenerlo cazado y terminó sin piel y con una cara de pasmo importante.

La atleta estadounidense Molly Huddle fue la protagonista al final de la prueba de los 10.000 metros de los Mundiales de Atletismo y no precisamente por triunfar, sino por todo lo contrario.

Huddle llegaba tercera a los últimos metros de la carrera y, cuando se encontraba a poco de cruzar la línea de meta, comenzó a levantar los brazos y a bajar el ritmo, confiada de colgarse la medalla de bronce.

Pero no vio que su compatriota Emily Infeld venía por detrás y que, ante su pasividad, iba a superarla para hacerse con la tercera posición y dejar a Huddle con el rostro desencajado.

(Sigue leyendo después de las imágenes...)

Probablemente Huddle se acordaba de cuando en 2012 le pasó exactamente lo mismo en los Campeonatos Nacionales, esta vez, en la lucha por la medalla de oro:

Ya se sabe que el ser humano es único en tropezar varias veces con la misma piedra. ¿Aprenderá?