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18/04/2018 09:00 CEST | Actualizado 18/04/2018 09:01 CEST

Por qué deberías lavar la ropa antes de estrenarla

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Westend61 via Getty Images
Sentimos informarte de que es posible que muchas personas se hayan probado (y dejado gérmenes en) tu nuevo vestido.

Cuando compramos una prenda nueva solemos pensar que no pasa nada por estrenarla sin lavarla antes, ya que aparentemente está limpia. Cuidado.

Según Philip Tierno, profesor de microbiología y patología en la Universidad de Nueva York, el número de personas que se han probado una blusa o un vestido en una tienda puede ser mayor de lo que pensamos.

"No se trata de cuatro, cinco o seis personas, sino de decenas y decenas. No olvidemos que una prenda puede estar en una tienda durante varias semanas o incluso meses", afirma.

Por supuesto, el número depende de muchos factores, como el tamaño de la tienda o la velocidad a la que se vende un artículo. Pero, ¿de verdad queremos ponernos algo que se han puesto personas que no conocemos de nada?

Tierno ha llevado a cabo varios estudios en los que analizaba múltiples prendas (blusas, pantalones, vestidos, bañadores, ropa interior, etc.) de tiendas muy conocidas y firmas de ropa en busca de bacterias y otros gérmenes que hubieran podido dejar los clientes. En su investigación, ha encontrado norovirus, bacterias —como estreptococos— e incluso gérmenes fecales.

Atención a boca, nariz y ojos

Tierno explica que existen tres formas principales en las que se transmiten los virus: a través de la piel, del sistema respiratorio (la boca y la nariz) y del ano. Así, puede ser peligroso tocar una prenda que tenga alguno de estos virus y después llevarse la mano a la boca, la nariz o los ojos.

El riesgo de contraer una infección grave es "muy bajo", según Tierno. Pero la posibilidad existe, en especial si tenemos heridas en la piel. El experto añade que, aparte de los gérmenes, muchas prendas se tratan con agentes químicos y tintes que pueden causar irritaciones en la piel. Este es otro motivo para recurrir a la lavadora antes de lucir un nuevo modelito.

La dermatóloga Meghan Feely ha estudiado los diferentes tipos de productos químicos que pueden causar reacciones en la piel. Ha tratado a muchos pacientes con dermatitis, procurando averiguar el origen de sus sarpullidos e irritaciones, o si se trata de una reacción alérgica.

La doctora cuenta al HuffPost que las irritaciones pueden producirse horas o incluso días después de haberse probado ropa que haya sido "lavada con un detergente particular o procesada con un producto químico, tinte, resina o agente curtiente" antes de ponerlos a la venta. Por ejemplo, Feely advierte que el formaldehído, usado en prendas "libres de arrugas", puede causar reacciones alérgicas en algunos casos.

Si la reacción se debe a una alergia, puede servir de algo lavar la prenda, pero quizás lo más recomendable es no volver a usar esa ropa, sugiere Feely. En el caso de otro tipo de reacciones hay una serie de productos químicos que deben evitarse por completo o con los que debemos tener cuidado y lavar una prenda varias veces o con un producto específico. Por tanto, es importante investigar acerca de distintas marcas de ropa para conocer qué productos químicos emplean.

Sin perfumes ni colorantes, y con sentido común

La doctora aconseja emplear un detergente y suavizante sin perfumes ni colorantes. "Es recomendable aclarar la prenda un par de veces para que se vayan esos detergentes", sugiere.

Tierno coincide con que es una buena idea darle una pasada en la lavadora a estas prendas o limpiarlas en seco, según el caso. "Obviamente no vamos a meter una prenda de seda a la lavadora. También hay que usar el sentido común", apunta.

La doctora Krista Laura, directora médica de Larada Sciences, corrobora las afirmaciones de Feely y Tierno respecto a la importancia de lavar la ropa nueva, y añade que probarse gorros en las tiendas también conlleva un riesgo: los piojos pueden transmitirse si alguien se prueba un gorro que se ha puesto previamente alguien con piojos.

Insistimos en que, al probarse ropa, el riesgo de contraer algo no es alarmante, pero hay formas de protegerse. Lo mejor es lavarse las manos concienzudamente después de una sesión de compras, en especial antes de comer, beber o tocarse la cara.

Ya tendrás tiempo de lucir nuevo modelito, y seguro que queda mucho mejor sin un sarpullido en la piel.

Este artículo fue publicado originalmente en el 'HuffPost' Estados Unidos y ha sido traducido del inglés por María Ginés Grao.

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